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Yail Dosmil

Yail Dosmil

19 de Noviembre.

Si tienes este problema de manera momentánea...

Con el ánimo de ayudar a otras personas en el caso de que les suceda, voy a relatar un hecho que me ha ocurrido recientemente en la oficina,

Hace 4 días, me llaman la atención en mi trabajo, diciéndome que emito un olor desagradable, desde hace unos 10 días que no tiene relación con la higiene, que es de otra cosa.
Pregunto si algún compañero se ha quejado y me dicen que todos porque impregna todo el espacio de la oficina, insiste que no es cosa de higiene.

Yo me huelo a mi gel de baño que uso cada día en la ducha y mi colonia, pero claro está que no percibo ese olor, que los demás notan.

Ante mi sorpresa yo pongo mi foco de atención en averiguar cuál es la causa para ponerle una solución.

Pregunto a los que me rodean, a todos los que se han quejado y alguna más, pienso de que puede ser, pero no se me ocurre nada en unas horas, hasta que una persona que está trabajando en otro departamento al olerme dice: Este olor es a azufre!, entonces caí en la cuenta, llevaba tomando unos 10 días algo, cuyo componente principal era el azufre.

Me faltaban unos 3 días para terminar el frasco, pero primeramente llamé a la persona que me lo recetó y me dijo que en algunos casos si causaba olor fuerte y seguidamente dejé de tomarlo.
Con sinceridad os digo, que me ha dolido más que el flemón de la muela, (por lo que estaba tomando para prevenirlo) que no fuera nadie del entorno de la oficina que me lo dijera abierta y sinceramente.

Ya llevo 3 días después de dejar de tomarlo y el olor ha desaparecido, ya me lo están diciendo que ya no huele.

Yo, pienso, que es de sentido común, y en mi caso concreto después de llevar 43 años trabajando y nunca tuve ese problema, el habérmelo dicho directamente a mí, sin ir a otros organismos de la empresa, además de actuar desde el hacer al otro lo que te gustaría que te hicieran a tí.

Por todo esto quiero ofrecer mi experiencia con el ánimo de ayudar a alguien que le pueda ocurrir lo mismo.

Un gran abrazo,
Inés

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