Aitor Lopez de Pinedo en Comerciales y Vendedores, Venta, Sector Energético Responsable Marketing y procesos. • 4E Soluciones Energéticas, S.L. 9/3/2018 · 1 min de lectura · 2,3K

¿Y tú quien eres?

¿Y tú quien eres?

A veces no es importante qué compras sino a quién se lo compras.


Desde siempre me he encontrado esta situación, incluso trabajando para una marca conocida hasta por los menos asiduos al sector, ¿tu quien eres?

Quizá no te lo digan literalmente, pero la cara que pone el cliente lo dice todo. Es algo normal, tengamos en cuenta que al fin y al cabo cualquier maniobra comercial queda entre tú y ese cliente con cara extrañada. Esa misma cara le podrá durar unos segundos hasta que le llega la idea de; '-Ah!, tu lo que quieres es venderme algo' o 'no tengo tiempo para engaños y palabrería'.

No quiero escribir sobre como darle la vuelta a la tortilla sino de porqué se da esa situación en una primera intervención comercial y como me gustaría adaptar un modelo comercial sin que ocurra.

La idea de la venta mixta (venta activa + venta pasiva) es para mí una opción ganadora. Un equipo no gana partidos sin delantera pero evita perderlos con una buena defensa.

A medio plazo, sacrificio y mucha frustración, eso es así. Primero siembro muchísima publicidad de manera indirecta, amistosa diría yo. Desde darle los buenos días al propietario de la cafetería donde desayunas hasta publicar una web otorgándole una notoriedad en las redes.

Y es que no concibo la venta de otra manera ya que para vender primero me pregunto ¿como me vendería a mí?. Sé positivamente que yo como cliente no doy todos los perfiles y a cada se le debe de abordar de manera distinta. Conocer el entorno, el contexto, la persona a la que deseas ofrecerle el servicio que realmente necesita sin crearle la necesidad porqué cuando algo es bueno, bonito y barato se compra sin necesidad de provocar la necesidad de consumir. La sociedad actual hace el resto.

¿Cuantas veces has sentido el impulso de comprar algo que realmente no necesitas?

Ocurre diariamente, por lo tanto si eres comercial, si quieres vender, desde luego estás en el mejor momento de hacerlo. Estás en el mejor momento de caerte con todo el equipo, de levantarte de nuevo y volverte a caer, de perseverar.

De esperar antes las vacas flacas que las gordas y decir:

'Así vendo mi producto, así me reconocen'

En definitiva, tu impregnas parte de ti en el producto que vendes por malo que sea, por muy malas opiniones que tenga en general.


            A veces no es importante qué compras sino a quién se lo compras.