Aitor 🐝 Díez Fernández en Médicos y Profesiones Sanitarias, Oficios y profesiones, Ecología y Medioambiente Delegado Comercial • Osteógenos 23/9/2016 · 2 min de lectura · 1,1K

La avispa asiática coloniza el norte de España y está acabando con la abejas

La avispa asiática, insecto invasor que diezma gravemente las colonias de abejas, se detectó por primera vez en España en el 2010, procedente de Francia, y desde entonces ha tenido una expansión tan meteórica que ahora todas las esperanzas pasan por mitigar los daños causados y limitar las áreas de nueva colonización. “Es demasiado tarde para erradicarla por completo, pero sí debemos evitar que progrese mucho más”, considera Sandra Rojas, investigadora de la Universidad de Vigo que trabaja en el desarrollo de métodos de contención para el insecto.


En Galicia, una de las zonas más afectadas, se detectaron y eliminaron el año pasado unos 6.000 nidos, frente solo 16 en el 2013, la mayoría en zonas costeras. “Se ha perdido el 30% de la cosecha de miel”, añade. Y una situación similar se sufre en el País Vasco, sobre todo en Guipúzcoa, donde se han detectado nidos incluso en entornos urbanos. También está afectando de forma incipiente a las cosechas de uva, pera o manzana, puesto que los adultos de avispa devoran el polen.  "No se atajó muy al principio y esto es lo que ahora tenemos", lamenta Joan Pino, subdirector del Centro de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF-UAB).

UN GOLPE EN LA MANDÍBULA

Gracias a su gran fuerza y tamaño, la avispa asiática captura entre 25 y 50 abejas al día, generalmente asestándoles un golpe en la mandíbula y clavándoles su largo aguijón (cinco milímetros). Luego las despojan del abdomen y las patas. El tórax "lo convierten en una especie de masilla y lo trasladan hasta el nido para alimentar a sus larvas", relata Rojas. Una vez han desaparecido las obreras, entran en el panal y acaban con la miel. Los adultos no consumen abejas.

La avispa asiática coloniza el norte de España y está acabando con la abejas

Afortunadamente, parece que la avispa asiática tiene unos requerimientos climáticos muy precisos: "Busca zonas sin heladas rigurosas, con una elevada pluviometría, cercanas a cursos de agua y generalmente cubiertas de árboles caducifolios (robles y hayas), afirma Pino, que ha desarrollado diversos modelos informáticos para calcular su posible expa