Aitor 🐝 Díez Fernández en El Blog de la Salud, Médicos y Profesiones Sanitarias, Salud Brand Ambassador - Embajador de la marca • Bebee 28/11/2016 · 3 min de lectura · 1,1K

La relajación: los beneficios mentales de desactivar el cuerpo

La relajación: los beneficios mentales de desactivar el cuerpo

Hay días que estamos tan “hasta arriba” que solo queremos llegar a casa y leer un buen libro, darnos un baño de espuma o tomar algo con los amigos. Lo hacemos con el fin de relajarnos y desconectar. Al estar más tranquilos, nos liberamos de las preocupaciones y nos sentimos mejor, ¿verdad?

En la sociedad actual, llena de obligaciones y tareas por hacer, se hace necesario dedicar un tiempo a nuestra relajación. Está muy bien poder desconectar de las formas que he comentado antes, pero ¿y si conseguimos relajarnos de verdad estemos donde estemos? Las situaciones que he dicho al principio suponen más una forma de distracción que un método de relajación en sí. ¡Veamos qué es en realidad!

“A veces, lo más productivo que puedes hacer es relajarte”
-Mark Black-

¿Qué es la relajación?

Lo primero que hay que aclarar es lo que he dicho al principio… Dar un paseo, quedar con los seres queridos, ver una película, hacer un crucigrama, etc., no son técnicas de relajación. Sí que es verdad que, por norma general, nos ayudan a desconectar de los problemas y preocupaciones que tengamos, ¿verdad?

Esto es así porque nos ayudan a centrar la atención en otra cosa y nos distraemos de aquello que nos tiene con ansiedad, pero no nos relaja en sí. En estas actividades nos mantenemos en cierto grado activos, mientras que el fin de la relajación es desactivarnos fisiológicamente, es decir, busca que nuestro cuerpo entre en un estado de descanso.

Así pues, como indica Herbert Benson, la relajación es un estado físico de profundo descanso que produce cambios en la respuesta emocional y fisiológica al estrés en oposición a la respuesta de lucha-huída. Esto quiere decir que nos sirve para rebajar la activación que nos producen el proceso de estrés o algunos estados, como la ansiedad. Para conseguirlo, tenemos que controlar la activación corporal.