Aitor Díez Fernández en Científicos e Investigadores, Ingenieros y Técnicos, Astronomía Brand Ambassador - Embajador de la marca • Bebee 23/9/2016 · 2 min de lectura · 1,5K

Más detalles de la misión Red Dragon de SpaceX a Marte

El pasado abril la empresa SpaceX anunció su intención de lanzar una nave no tripulada Red Dragon a Marte en 2018 usando un cohete Falcon Heavy. La noticia generó como es lógico un gran revuelo, pero no habíamos vuelto a saber nada de esta misión desde entonces. Hasta ahora. En una teleconferencia del 21 de septiembre la NASA desveló unos cuantos detalles de esta misión tan peculiar.


Más detalles de la misión Red Dragon de SpaceX a MarteLa Red Dragon en la superficie de Marte (NASA/SpaceX).


Ahora sabemos que la NASA comenzó a ayudar a SpaceX con sus planes marcianos en diciembre de 2014, o sea, cuatro meses antes de que se hiciera público el anuncio del envío de la Red Dragon en 2018. También sabemos que la agencia espacial estadounidense se ha comprometido a invertir 32 millones de dólares durante cuatro años en la misión, siempre y cuando SpaceX ponga de su bolsillo más de diez veces más, o sea, 320 millones como mínimo.


Este dinero de la NASA —el chocolate del loro en cuanto a misiones espaciales marcianas se refiere— se invertiría en ayudar a SpaceX en determinadas capacidades y tecnologías de las que carece, como son la red de espacio profundo de la NASA (DSN) para mantener la comunicación con la nave y determinar su trayectoria, el empleo de sondas situadas en órbita marciana (MRO, Maven, etc.) como repetidores para enviar los datos de la Red Dragon a la Tierra y, especialmente, los protocolos de descontaminación planetaria que deben evitar que la misión lleve demasiados microorganismos terrestres, además de proporcionar datos de la atmósfera marciana de cara a la entrada atmosférica y comprobar la aerodinámica del vehículo en las instalaciones de la NASA.


Más detalles de la misión Red Dragon de SpaceX a MarteEtapas de la misión Red Dragon (NASA/SpaceX).


Sí, 32 millones es poco dinero para una sonda marciana, pero no olvidemos que la misión está y estará bajo control de SpaceX, y que no se considera bajo ningún concepto una misión de la NASA. ¿Por qué quiere entonces la agencia espacial participar en esta misión por barata que sea? Pues, como ya hemos dicho por aquí en varias ocasiones, por la retropropulsión supersónica. A diferencia del resto de sondas que le han precedido, la Red Dragon utilizará única y exclusivamente motores cohete para aterrizar en el planeta rojo. Esto implica encender los propulsores cuando el vehículo todavía se mueve a velocidades supersónicas por la atmósfera de Marte. Se trata de una técnica relativamente compleja, pero que SpaceX ha perfeccionado gracias a la reutilización de la primera etapa del Falcon 9 en la Tierra, que usa precisamente retropropulsión supersónica. ¿Y por qué le interesa a la NASA esta tecnología? Pues porque es, junto a otras técnicas como los escudos térmicos inflables, un sistema capaz de situar en la superficie varias toneladas de carga útil, un requisito imprescindible para las misiones tripuladas.

Todavía queda por determinar cómo afectará a esta misión la reciente explosión de un Falcon 9 en la rampa SLC-40 de Cabo Cañaveral, un accidente que se suma al retraso acumulado por el Falcon Heavy. En principio este lanzador, capaz de situar 50 toneladas en órbita baja, debía debutar a finales de año despegando desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy, pero a SpaceX le está costando mucho poner a punto este vector y ya antes de la explosión del Falcon 9 se daba por sentado que la primera misión no tendría lugar hasta el año que viene. Además, tras el accidente SpaceX ha decidido usar la rampa 39A para lanzamientos comerciales del Falcon 9, una decisión que probablemente repercutirá en el calendario del Falcon Heavy. Con todas estas dificultades en mente lo más probable es que la Red Dragon se posponga a 2020, un retraso que le vendría bien a la NASA para encontrar el dinero necesario con el fin de instalar algunos instrumentos científicos en la Red Dragon. De ser así coincidirá en el tiempo con el rover Mars 2020 de la NASA, la misión ExoMars 2020 ruso-europea y la sonda y el rover que China quiere mandar al planeta rojo ese año. 2020 va a ser el año del planeta rojo, eso está claro.


Referencias: