Aitor 🐝 Díez Fernández en Ingenieros y Técnicos, Oficios y profesiones, Hostelería y Turismo Delegado Comercial • Osteógenos 22/9/2016 · 1 min de lectura · 1,2K

No, el cadáver de Walt Disney no está criogenizado a la espera de que la ciencia lo reanime

 No, el cadáver de Walt Disney no está criogenizado a la espera de que la ciencia lo reanime

De todas las leyendas urbanas que circulan en torno a personajes famosos, la de que Walt Disney está congelado en alguna parte esperando a que la ciencia avance lo suficiente como para resucitarle es una de las más persistentes. La cuestión es ¿De donde procede el bulo? y ¿Qué pasó exactamente con el cadáver del señor Disney?

Walt Disney falleció el 15 de diciembre de 1966 en Burbank, California. El genio era un fumador compulsivo, y lo que acabó con su vida fue un cáncer de pulmón que le diagnosticaron apenas un mes antes de morir. Dos días después de su fallecimiento, su familia celebró el funeral y su cuerpo fue incinerado. Los restos reposan desde entonces en el cementerioForest Lawn Memorial Park, en Glendale, California. De hecho, ese es el cementerio privado donde reposa toda la familia Disney: sus padres Elias y Flora, su esposa Lillian y su hija mayor Diane.


 No, el cadáver de Walt Disney no está criogenizado a la espera de que la ciencia lo reanime

¿De dónde sale entonces el mito de que Disney ordenó criogenizar su cuerpo (algunas versiones hablan solo de la cabeza) para tratar de burlar a la muerte? La respuesta más probable es de unas declaraciones de Bob Nelson, Presidente de la hoy desaparecida Sociedad Criogénica de California. En una entrevista concedida a Los Ángeles Times en 1972, Nelson dijo:

Walt Disney quería que lo congelaran. De hecho, mucha gente cree que fue congelado y que sus restos reposan en el sótano de su casa. La realidad es que perdió la oportunidad por poco. Nunca lo especificó por escrito, así que su familia optó por la incineración. Yo mismo he visto personalmente sus cenizas. Están en Forest Lawn. Dos semanas después de su muerte, congelamos al primer ser humano.

El resto es como el juego del teléfono estropeado. Los únicos datos que permanecieron en la memoria colectiva fueron “congelado en el sótano de su casa”.