Aitor 🐝 Díez Fernández en Científicos e Investigadores, Oficios y profesiones, Biologia, Ciencia e Investigación Delegado Comercial • Osteógenos 25/9/2016 · 4 min de lectura · +500

POR PRIMERA VEZ SE OBSERVAN INTERACCIONES ENTRE ÁTOMOS.


Desde hace años hemos soñado con los superconductores a temperatura ambiente, materiales que no generan resistencia al paso de los electrones a través de ellos (ya los hay a temperaturas bajas, pero no aún en condiciones normales); estas observaciones realizada en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y publicada la semana pasada, podría dar un paso más cerca a este logro tecnológico.


Actualmente, si se encerrara un gas y se intentarán analizar sus átomos, se observarían poco menos que sombras y si a eso le aunamos que a temperatura ambiente los átomos se desplazan a una velocidad enorme, el captarlos se puede pensar como simplemente imposible. Sin embargo, si estos átomos son enfriados hasta temperaturas ultra bajas, su velocidad disminuye mucho, entonces hay oportunidades para estudiar cómo pueden formar estados exóticos de la materia, como los superfluidos, los superconductores y los imanes cuántico.


Los físicos del MIT ahora se han enfriado un gas de átomos de potasio a varios nanokelvins – sólo un cabello por encima del cero absoluto – y atrapados los átomos dentro de una lámina bidimensional (bidimensional es una manera de decir muy delgada, aproximadamente 1 átomo de grosor) de una red óptica creada por entrecruzando los láseres. Utilizando un microscopio de alta resolución, los investigadores tomaron imágenes de los átomos enfriados que se encontraban en la red.


POR PRIMERA VEZ SE OBSERVAN INTERACCIONES ENTRE ÁTOMOS.

Fig.1 “Aprender de este modelo, podemos entender lo que realmente está pasando en estos superconductores, y lo que uno debe hacer para superconductores de alta temperatura, acercándose con suerte la temperatura ambiente,” dice Martin Zwierlein, profesor de física e investigador principal en el Laboratorio de Investigación del MIT de Electrónica. Ilustración: Sampson Wilcox


Al observar las correlaciones entre las posiciones de los átomos en cientos de este tipo de imágenes, el equipo observó que átomos individuales interactúan en algunas formas bastante peculiares, en función de su posición en la red. Algunos átomos mostraron un comportamiento “antisocial