Aitor 🐝 Díez Fernández en Médicos y Profesiones Sanitarias, Atención al cliente, Hostelería y Turismo Delegado Comercial • Osteógenos 12/10/2016 · 4 min de lectura · 4,4K

¡Qué importante es dormir!

¡Qué importante es dormir!

Descansar es muy necesario para que nuestro cerebro “funcione bien”. Cuando hemos dormido poco lo notamos, sentimos como pensamos más despacio, nuestros reflejos disminuyen, la sensación de cansancio aumenta, no tenemos el buen humor necesario para afrontar el día a día con los niños, no aguantamos nada y es más fácil que reaccionemos con un grito o nos enfademos ante situaciones “delicadas”. Dormir es como el agua, vital.

Sé que piso terreno movedizo al entrar en este tema. A todos nos gustaría dormir más pero la realidad es que muchos tenemos niños pequeñitos que aún se despiertan por la noche, se levantan temprano y madrugan incluso los domingos No te voy a negar que esto dificulta el dormir 8 horas (o las que necesites), descansar bien o recuperar un poco de sueño los fines de semana….pero hay cositas que puedes hacer para intentar descansar al máximo si este es tu caso.

ACUÉSTATE ANTES.

Si además de no dormir seguido toda la noche y despertarte temprano te acuestas tarde, estás contribuyendo a tu cansancio. Esto es algo que si depende de ti. Sé que dirás que hay que doblar ropa, planchar, recoger, limpiar, hacer cosas, tener vida de pareja, o estar un rato viendo la tele antes de dormir. Si, pero todo es cuestión de prioridades.

Cuando tu prioridad eres tu comprendes que necesitas dormir, que es parte esencial para tu bienestar e intentas buscar las estrategias necesarias para lograr arañar horas de sueño.

Yo he pasado 4 años sin dormir del tirón. Primero con el mayor, y justo cuando éste empezó a dormir nació el pequeño. Sé que es una tortura. ¡Yo he llorado de sueño un domingo a las 6 de la mañana! Te comprendo muy bien si estás pasando por eso. Cuando ya no podía más por la falta de sueño decidí buscar estrategias para dormir un poquito más y una de ellas era acostarme más temprano. Deje la ropa por doblar y cualquier tipo de tarea para otra hora del día y en cuanto tenía a mis niños acostados yo cenaba y me ponía a descansar. A veces en el sofá un ratito y otras directamente a la cama.

Priorizar mi descanso ante las tareas pendientes fue primordial. Algo que me ayudaba a centrarme en mi necesidad de dormir era pensar que cuando los niños fuesen mayores mi casa volvería a relucir, a tener las paredes intactas, a tener siempre la ropa planchada y ordenada….en cambio, cuando mis hijos sean mayores ya no podré disfrutar de su infancia, jugar con ellos o sentirme activa a su lado….no, la infancia pasará.

PEDIR Y ACEPTAR AYUDA.

Ésta fue otra de las cosas que comencé a aplicar. Es muy importante y requiere de trabajo interior porque a veces no nos permitimos aceptar o pedir ayuda por creencias que tenemos arraigadas. Creemos que pedir ayuda demuestra debilidad, o creemos que tenemos que