Aitor Díez Fernández en Ingenieros y Técnicos, Oficios y profesiones, Informáticos Brand Ambassador - Embajador de la marca • Bebee 8/11/2016 · 1 min de lectura · 1,8K

Vampiros reales

En esta época del año, en el mundo globalizado en el que vivimos, no es raro encontrarnos por la calle a multitud de niños, y no tan niños, disfrazados de vampiros y vampiras, uno de los monstruos más populares desde hace mucho tiempo.

Los vampiros son, según muchos mitos y leyendas, criaturas que se alimentan de la esencia vital de otros seres vivos, normalmente representada por su sangre, para poder mantenerse activos. En la cultura occidental, el prototipo de vampiro más extendido es el de origen eslavo, representando por un ser humano que a vuelto de la muerte convertido en un depredador ávido de sangre, de piel pálida y con una terrible fotofobia. El Conde Drácula es el mejor representante de un tipo de ser siniestro, pero elegante, que ha sido representado en nuestra cultura popular multitud de veces. De esta manera podemos encontrar muchos ejemplos, como Lestat y los demás vampiros de las Crónicas Vampíricas, Draculaura de Monster High, el Conde Draco de Barrio Sésamo, el Conde Duckula, Mevis de Hotel Transilvania, Selene de Underworld, Blade de Marvel... y tantos más (aunque me cuesta incluir aquí a los vampiros-led de Crepúsculo).

Vampiros reales

Pero hoy no vengo aquí a hablar de ninguno de ellos en particular, sino a enumerar una serie de vampiros reales, que conviven con nosotros los humanos en nuestro mundo, y que en algunos casos pueden llegar a ser tan terroríficos y peligrosos como los vampiros de las leyendas. 

Vamos a hablar de algunos animales hematófagos, es decir, que se alimentan de sangre de otros animales, y que por lo tanto son susceptibles de transmitir enfermedades o de producir un daño importante en los animales a los que parasitan. En algunos casos viven dentro del animal del que se alimentan, siendo endoparásitos, mientras que otros lo hacen desde el exterior, siendo ectoparásitos. Todos ellos son vampiros en el sentido de que se nutren con la sangre de otros seres, por lo que pueden pasar a formar parte de la lista siguiente:
El término vampiro empezó a utilizarse en Europa en a partir del siglo XVIII y fue incluida por primera vez en el Diccionario de la Real Academia Española en la 9ª edición de 1843. Su origen tenemos que buscarlo en el término vampire del inglés y francés, que a su vez proviene del término vampir, usado en varias lenguas eslavas en el alemán, que deriva de la palabra polaca wampir. Este último tiene su origen en el eslavo arcaico oper, del cual existen raíces indoeuropeas paralelas en el turco y el persa. El significado de oper puede ser algo parecido a ser volador, aunque también podría significar beber o chupar, e incluso lobo. Agarrándonos a este significado de ser volador, vamos a empezar por algunos de los vampiros reales más conocidos: los murciélagos vampiros.
- Existen tres especies de murciélagos hematófagos, que se conocen con el nombre de murciélagos vampiros. Se trata del vampiro común, Desmodus rotundus, el vampiro de patas peludas, Diphylla ecaudata, y el vampiro de alas blancas, Diaemus youngi. Todos ellos pertenecen a la subfamilia Desmodontinae, dentro de la familia de los quirópteros filostómidos. La distribución de las tres familias es americana, extendiéndose por regiones tan amplias como México, Brasil, Argentina  y Chile. 

Seguir leyendo

Artículo de Carlos Lobato.