De las bicicletas con motor a los coches de lujo: La historia de Maserati

De las bicicletas con motor a los coches de lujo: La historia de Maserati


Maserati es una de las grandes marcas de lujo de la actualidad. Conoce la historia de Maserati y todas sus curiosidades.

La historia de Maserati

Los vehículos de segunda mano de alta gama pertenecen a marcas con gran reputación. De hecho, a la hora de comprar coches de alta gama tenemos la tranquilidad de que los mismos tienen detrás un gran respaldo. Un ejemplo de ello es la historia de Maserati, que refuerza una marca que ya tiene un gran peso de por sí.

Primeros años de la historia de Maserati

Los hermanos Maserati siempre estuvieron ligados al sector del motor. Su padre, Rodolfo Maserati, era un trabajador ferroviario con ansias visionarias. De esta manera, sus hijos heredaron las ganas de innovar. Hasta el punto que Carlo Maserati, el mayor de los hermanos, se inició con 17 años con un motor monocilindro para una bicicleta que llegó a alcanzar los 50 kilómetros por hora en 1900. A raíz de este invento fue contratado como piloto de pruebas en Fiat antes de iniciar su andadura con una marca propia.

Así nace Maserati en los primeros años del siglo XX, con la fundación de una nueva compañía por Carlo en 1908. Sin embargo, una enfermedad pulmonar acabó con su vida en 1910. Aunque su figura permaneció como una referencia e inspiró a sus hermanos.

En la década de los años 20 ya se comenzó a tener éxito, sobre todo en las carreras, presentando el Tipo 26, el primer modelo de la marca. Se trataba de un deportivo que logró la gloria en la Targa Florio, lo que llevó a introducir modificaciones con un motor V4 de 16 cilindros que batió el récord de velocidad de la Clase C. Este vehículo llegaba a mantener una velocidad de 246 kilómetros por hora durante más de 10 kilómetros.

Los años siguientes fueron un poco confusos, ya que murió Alfieri, el segundo de los hermanos, por una enfermedad originada en un accidente de coche. Esto hizo que Bindo, Ettore y Ernesto gestionaran el negocio y le dieran también un impulso técnico gracias a los servicios de Tazio Nuvolari.  Además, en 1937 vendieron la totalidad de la compañía al prestigioso empresario italiano Adolfo Orsi, quien maximizó sus posibilidades mientras los hermanos Maserati se centraban en labores de gestión dentro de la empresa.

Vuelta a los orígenes

La marca continuó con su producción después de la Segunda Guerra Mundial, recuperando modelos más deportivos, como en los primeros años. De hecho, Alberto Ascari llegó a batir el récord del circuito de Módena pilotando un A6G CS, lo que dejó atrás a potencias como los Alfetta, los Ferrari y los Talbot de la época. Este piloto formó una dupla inigualable en los años 50 con el también mítico piloto Juan Manuel Fangio. Esta época se definió por la rivalidad entre la marca y Ferrari por la supremacía en el mundo de las carreras automovilísticas.


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