Las adicciones en la sociedad contemporánea. La época de la adicción generalizada

El psicoanálisis de orientación lacaniana tiene herramientas muy poderosas para abordar las patologías llamadas actuales. Entre este tipo de patología encontramos, entre otras, las llamadas toxicomanías.

Para comenzar a desarrollar este tema lo primero que debemos decir es que la época de Freud la toxicomanía era un síntoma aislado, una forma de soportar el malestar cultural de esa época. El uso del narcotico era una muleta mas entre otras (amor, religión,sublimación etc) que se comenzaba a perfilar como un modo de tratar lo real. Era una época en donde primaban los ideales y había una cierta preponderancia del Nombre del Padre. Por eso la droga se posicionaba como posible partenaire. En ese momento la toxicomanía parecia ser algo localizado y puntual. El sujeto se encontraba anudado a la sustancia por cierto lazo ideal y creencias grupales.

En cambio en la época actual caracterizada por Miller como de la inexistencia del OTRO ya se trata de la toxicomanía generalizada como un modo único y globalizado de gozar. El consumo es la respuesta a nuestro malestar cultural lo cual hace que las cosas queden divididas entre consumidores y deprimidos. Es decir que todos aquellos que no pueden gozar como el mercado manda, se angustian. Ademas la universalización que implica que todos gocen de lo mismo lleva a la segregación de los que se resisten a gozar de la misma manera.

Aquí se pueden establecer relaciones claras con la femenino porque para Freud el primer ser segregado en nuestra cultura es la mujer, en tanto es para el niño “la que no lo tiene” y esto supone que es una especie de representante de la castración. Es decir que ver a alguien que “no lo tiene” es amenazante porque definitivamente no goza de la misma manera que “ yo” que si lo tengo. Por ejemplo para Juanito todo el mundo tenía pene hasta que se percato que hay seres que no lo tienen. Esto es lo que esta en la base de la segregación, segregar al que goza de manera distinta porque ese goce siempre tiene algo de amenazante respecto del de uno. En este punto también se pueden hacer diferencias entre la discriminación y la segregación. Discriminar tiene una connotación que es distinguir las diferencias. A veces ser distinguido en algunas cosas puede ser algo muy valioso y en otras no tanto. Es decir en el término discriminación se da la posibilidad de soportar las diferencias y de convivir con ellas. En la Edad Media por ejemplo podían convivir en el mismo Castillo el señor Feudal y el Esclavo. Por otro lado la segregación implica, además de marcar diferencias, apartar al diferente. Y la propuesta es pensar y reflexionar como en un mundo en donde el nombre del padre era muy fuerte se podía convivir con las diferencias. En cambio la época de la caída de ciertos ideales, por ejemplo la caída de la función paterna, provoca la segregación a partir de la imposición de un para-todos-igual .Se imponen a partir de la globalización nuevos valores relacionados con la ciencia y el mercado universal que intentan barrer con todas las diferencias.

Esto es muy importante tenerlo en cuenta en la clínica porque no es lo mismo el consumo regulado por la función paterna que un consumo que se puede ubicar más allá de la función paterna y la norma fálica. Consumo que busca la satisfacción de un goce mudo y mortífero en donde el tratamiento psicoanalítico tradicional, vía la palabra y la interpretación, tiene poca eficacia.

Las adicciones en la sociedad contemporánea. La época de la adicción generalizada


harold ivanovich 8/11/2019 · #1

siento que quede en espera o ¿hay una segunda parte? me recordó a las películas de Buñuel el final se los dejo al espectador.

+1 +1