Angélica García in Emprendedores y Empresarios, Comunicación y Periodismo, Marketing y Comunicación Fundadora • Ocio en la Sierra Oct 11, 2017 · 5 min read · 1.8K

Aventuras y desventuras de una autónoma incipiente

Aventuras y desventuras de una autónoma incipiente


Me encanta descubrir cosas nuevas en Internet. La red es, en mi opinión, un mundo mágico y emocionante plagado de sorpresas, conocimiento y… aventuras. Nunca me decepciona. Podría pasar horas y horas enganchada, probando, experimentando, leyendo noticias increíbles, conectando con personas a miles de kilómetros, viviendo una segunda vida que, en ocasiones, me parece más auténtica que la real.

Entre mis nuevos hallazgos del año, y hay unos cuantos, destaca la red Bebee. Cuando entré por primera vez, tuve esa sensación de hormigueo, de estar ante algo distinto. Tuve la impresión de que se trataba de una red mucho más cercana que otras. Una auténtica comunidad. Y auténticamente made in Spain, lo que no es habitual en el campo tecnológico.


Así que, como me encanta escribir, y tengo un grueso cuaderno (virtual) en el que voy anotando cientos de ideas para futuros artículos, decidí que el panal de Bebee sería uno de los lugares escogidos para depositar frecuentemente mi miel, también virtual. Se sumaría a mis reflexiones en Medium, mi página sobre comunicación o mis artículos sobre tecnología en Linkedin.


De esto hace ya casi seis meses. Con toda la ilusión delmundo escribí un primer artículo, colgué parte de un segundo y… ahí me quedé. En mi imaginación, e intención, la vida me da para mucho más de lo que realmente el tiempo es capaz de estirarse.


Ese es el gran problema. EL TIEMPO. En ese primer artículo ofrecía consejos a las personas que se encontraban en paro para aprovechar al máximo “ese preciado recurso”.


Autónoma, con mayúsculas


Si en ese momento ya me costaba bastante organizarme, ahora directamente me resulta imposible. Actualmente, ya no estoy en el paro sino que he puesto en marcha mi nuevo proyecto. Ahora soy AUTÓNOMA. Así, con mayúsculas.


Además, sigo estudiando un máster por la UNED y acabo de inscribirme en un curso sobre Periodismo en Realidad Virtual. No me ha quedado más remedio que renunciar a un taller sobre Comunicación Política y a otro curso sobre Política Exterior y Relaciones Internacionales, ambos ofrecidos por la APM.


Además de trabajar más horas de las que debería en el impulso a mi proyecto (ya sabemos que los comienzos son difíciles) también debo dedicarle una gran atención al marketing, las redes sociales, el mantenimiento de una comunidad… Necesito aprender más sobre diseño y edición de vídeo (acabo de contratar el uso de la suite al completo de ADOBE por un año). E intento asistir a eventos de networking para hacer contactos beneficiosos para mi proyecto.


En resumen. NO ME DA LA VIDA.

La puesta en marcha de mi proyecto ha significado importantes renuncias en lo que a tiempo (y dinero, pero esa es otra historia…) se refiere. He sacrificado la literatura. Tan solo leo prensa y artículos especializados. Y no todo lo que desearía. También he renunciado al cine, que me apasiona. Y lo peor de todo, al ejercicio… Paso mis días atada a una silla y frente la pantalla de ordenador… y la del ipad… y el portátil… y el móvil. A menudo lo uso todo a la vez. Sí. Soy una viciosilla de las pantallas. Lo reconozco.


Pero lo cierto es que lo de no ejercitarme me duele. No es que estéis leyendo a la mayor deportista del mundo mundial pero creo que el deporte, especialmente de forma moderada, es salud.


Supongo que lo de ser autónomo tiene estas cosas, especialmente en los comienzos. Si algunos lo sois ahora o habéis emprendido en algún momento, creo que me comprenderéis. Pones toda la carne en el asador. Tu tiempo, tu dinero, tu ilusión, tu tesón.


Miles de dudas


Y te conviertes en un saco de dudas andante. ¿Lo estoy haciendo bien? ¿Realmente es una buena idea? ¿Conseguiré salir adelante? ¿O se irá todo al garete en menos de lo que canta un gallo?


Y además de tiempo y dinero, el tercer sacrificio viene por el lado del sueño. Y el cuarto por el apetito. Comes y duermes menos de lo que deberías. Y lo sabes.


Al menos compensas la falta de ejercicio con la falta de hambre y el balance es que no engordas. De hecho, en estos meses de aventura emprendedora he adelgazado. Aunque supongo que mis sufridos músculos estarán bastante más fofos. Todo no puede ser.


Y llegan las noches y no te duermes. Y le das vueltas y más vueltas a las cosas. Tengo pendiente hacer esto, y lo otro, y más y más. Y tengo que hacer cambios, que esto no va bien. Y reforzar esto otro que sí va. Y a ver si saco un hueco para aquello. Y cuando haces por dormir… pues ya no puedes. Y das vueltas y más vueltas. Y te levantas a beber agua. Y te desvelas…


Y nos dieron las tres, y las cuatro…


Y al minuto suena el despertador. Y sabes que tienes miles de cosas que hacer, pero en ese momento no eres persona humana. Eres un auténtico zombie. Aunque sin hambre, ni siquiera de carne humana.


Y a lo largo de la mañana te van llamando tu vecina, tu prima y tu mejor amiga para contarte sus historias, porque realmente no han acabado de asimilar que aunque estés en tu casa… ÉSTAS TRABAJANDO Y NO TIENES TIEMPO.


Más renuncias


Hasta hace algunas semanas pensaba que mi problema con el tiempo venía por la parte de la organización. Es decir, que no me organizaba adecuadamente. Pero en realidad, he tenido que rendirme a la evidencia.


Mi problema no es que no sepa organizar adecuadamente mi tiempo. Mi problema es que NO TENGO TIEMPO. Y eso tiene una consecuencia muy clara. Tengo más cosas que hacer que tiempo para hacerlas.


Ergo. Tengo que renunciar a algunas de esas cosas, por mucho que me duela. Es más, quizá debería renunciar a algunas cosas de esas que considero importantes por otras que no lo parecen tanto, como el ejercicio.


O incluso como sacar algo de tiempo para no hacer absolutamente NADA. Porque cuando estás en medio de la vorágine no te das cuenta, pero la reflexión, la meditación y la calma son muy importantes para alcanzar el equilibrio vital. No se puede vivir en un continuo estrés.


Y eso significar hacer renuncias. A veces dolorosas.


Ahora viene lo mejor


Precisamente, esta misma semana me he enfrentado a una disyuntiva muy importante que, decidiese lo que decidiese, implicaría una renuncia.


Siempre dije que en el momento en que montase mi proyecto como emprendedora me olvidaría de todo lo demás y me centraría completamente en mi idea. En la vida, como se suele decir, no se puede “estar en misa y repicando” así que me dije que haría oídos sordos a cualquier oferta de empleo… “a no ser que fuese muy, muy buena”.


Y esa oferta muy buena ha llegado. Concretamente esta semana. Más de un año después de haberme quedado en el paro y haberlo intentado por activa y por pasiva.


Una plaza por largo tiempo, con muy buen sueldo y horario (aunque me tocaba madrugar de verdad) en el sector público. Y me correspondía por puntuación en concurso de méritos después de haber renunciado el titular.


Y tenía que decidirme YA.

Y dije que NO.

Y luego me arrepentí.


Adoro mi proyecto, pero lo cierto es que todavía no da beneficios. Y sí muchos gastos y preocupaciones. E implica un riesgo.


Y en mi cabeza comenzaron a surgir imágenes de las cosas (materiales) que deseo ahora mismo: un coche nuevo, chorraditas tecnológicas y gadgets varios…  Y visualicé una vida repleta de la tranquilidad que ahora me falta. Y la estabilidad. Ay la estabilidad..


Y cuando decidí rectificar mi decisión inicial, la plaza había volado.


Así que llegué a la conclusión de que a veces las cosas pasan porque tienen que pasar. Ese puesto tan estupendo, que quedaría más estupendo todavía en mi CV, en realidad no era para mi.


Yo he tomado mi propio camino y ahora debo seguirlo. Hasta el final.

Si esto ha sucedido así ha sido por algo. Y me irá bien.

Y me sentiré muy orgullosa.


Porque mi proyecto, además de darme de comer y pagar mi hipoteca, tiene como fin hacer felices a muchas personas, ser útil para mucha gente. Creo que es una buena idea. Qué digo… ¡Una muy buena IDEA!


Algún día llegarán tiempos mejores, en los que recogeré el fruto de lo que hoy estoy sembrando. O no. O tendré que poner fin a la aventura. Eso ahora no lo sé.


Pero al menos, lo habré intentado.


Por cierto que mi proyecto es muy, muy sencillito en comparación con algunas de las muchas ideas que había barajado en un principio (como un banco de contenidos y noticias organizadas temáticamente para distribuir entre empresas que demanden temas relevantes y de calidad).


A través de este medio informo de que soy la orgullosa fundadora de una web que informa sobre ocio, ideas, planes, actividades, gastronomía, agenda o cultura en la Sierra de Guadarrama, en Madrid.


Como podéis comprobar, nada original pero sí muy útil para los más de 200.000 habitantes de la Sierra y los miles de visitantes que recibimos en períodos vacacionales. Se llama  Ocio en la Sierra



La zona es muy grande (16 localidades) así que me resulta un poco complicado coordinarlo todo. Todavía me faltan un montón de ideas para poner en práctica y un montón de detalles por rematar en la web. Vamos, que estoy en permanente construcción.


En fin, que este es el motivo por el que he pasado unos meses sin aparecer por aquí. E igual tardo unos cuantos más en volver a asomar la cabeza. Espero que podáis perdonarme.


Estáis todos invitados a hacerme una visita. Y si sois de Madrid, estaré encantada de que entréis a formar parte de la comunidad de Ocio en la Sierra.


Ahhhh. Y acepto sugerencias.


Un saludo y que disfrutéis de vuestro tiempo



Angélica García Oct 13, 2017 · #6

#5 Gracias Prisciliano. Me siento muy reconocida en tu respuesta. En disfrutar con lo que se hace y en no ser especialista en nada pero sobre todo en ser el dueño de tu destino. Me alegro de tu éxito moderado. Seguro que es bien merecido. Un saludo

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Angélica adelante que creo que has elegido el mejor camino que es el "ser dueña de tus aciertos y de tus errores y el de tener el derecho a equivocarte"

Yo hace 25 años que elegí ese mismo camino y me ha ido moderadamente bien y aún sigo pariendo proyectos. El último es una diminuta productora de vídeo. La verdad que todo lo que hago me apasiona y me divierte y en cuanto a lo del tiempo, soy consciente que nunca seré "especialista en nada" pero me divierte tocar "un poco de todo."

Y en cuanto a la lectura, en "bebee" también encuentro muchas píldoras de literatura de todos los temas.

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Angélica García Oct 12, 2017 · #4

#3 Gracias David. Ya os iré contando por aquí. Un saludo

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David Sánchez González Oct 12, 2017 · #3

#2 Adelante, mucho ánimo :-)

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Angélica García Oct 12, 2017 · #2

#1 Muchas gracias Julio. No queda otra. Un abrazo

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Enhorabuena @Angélica García no lo dudes, "palante" 😉

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