Antonio Pascual Picarín en Gestión del Conocimiento Empresarial, Directivos y Ejecutivos, beBee en Español Director • Genial Consulting Group 2/11/2016 · 5 min de lectura · +200

Estructura y Organización Directiva

Benito de Nursia, un adelantado a su tiempo

Estructura y Organización Directiva


Todo hecho es consecuencia de uno precedente. No se trata sólo de una sucesión de hechos aislados y necesarios, sino de un encadenamiento lógico. Si los seres están armónicamente coordinados, del mismo modo los hechos no se suceden sin más, sino que guardan una relación asombrosa (Marco Aurelio)

La Santa Regla, detalla de una manera muy amplia las diferentes responsabilidades, obligaciones y ocupaciones de cada uno de los que van a servir en la organización benedictina. En lo que hace referencia a las responsabilidades deja escrita y bien clara cuál es su prioridad.

Lo primero que hemos de comprender es la voluntad del Santo de Nursia por configurar una organización simple, sencilla, ordenada, disciplinada y, sobre todo, basada en el principio de la humildad y de la consecuente obediencia.

No es que él tenga claro que aquel al que vayan a elegir con la mayor de las responsabilidades posibles, la del abad, va a resultar una persona de inquebrantables principios, ni tampoco ninguno de los demás que nombren para los distintos encargos. Por el contrario, seguramente piensa en su fuero interno, y así dispone de regulaciones que permitan reconducir situaciones indeseadas, que quienes ocupen dichas responsabilidades no por eso dejan de ser hombres como los demás, sujetos a cualquier tentación humana de orgullo mal entendido que pueda derivar en soberbia o, peor aún, que puedan perjudicar con una actitud despótica, aprovechándose de la obediencia de los demás, a sus hermanos. Una cuestión que se nos plantea continuamente en el mundo profesional actual.

Debemos ser conscientes también de que la gestión de personas es algo complejo y difícil así como poliédrico. El factor humano se empieza a complicar a partir del momento en que no se puede hablar de dos personas iguales y, por tanto, no existen dos tratamientos ni iguales, ni siquiera parecidos. Una de las funciones básicas de la organización empresarial actual, es aprovechar al máximo las características y cualidades de todos y cada uno de los recursos humanos que la constituyen, buscando la eficacia y la eficiencia máxima de cada uno de ellos.

Desde que San Benito redactó su Regla se habían dado pocos avances significativos en cuanto a la organización directiva de una empresa, aunque no fueran entendidos como tales los monasterios. De hecho, seiscientos años después, aproximadamente, los Templarios se organizaban alrededor de un Maestre (equivalente al abad), un Senescal (lo que sería el prior) y un Comendador de la Tierra de Jerusalén (una especie de administrador del monasterio