Anycka HC en beBee en Español, Escritores, Cuidado Personal Mujer ¿Qué tal de autoestima?, ¿cómo te conoces? Y ¿cuánto te quieres? ¿Te gustaría cambiar algo? • helpyu.es 18/3/2017 · 4 min de lectura · +100

¿Súper limpias, sobrevives o sobresufres?

Hay vida más allá de las tres cosas

Y aquí voy a contar (parte de) cómo.

¿Súper limpias, sobrevives o sobresufres?

ADÁPTATE O SUCUMBE

Durante mucho tiempo se pensó que en la dotación genética de la mujer existía un rasgo específico programado para la creación de un entorno limpio, ordenado y confortable en el hogar, con el subrasgo correspondiente y necesario (actualización) de no mosqueo cuando, en cuestión de segundos, alguien deshace la magna obra. El tiempo y alguna cosa más ¿educación o igualdad serán las palabras mágicas? nos plantearon una duda, seguida de su correspondiente pregunta. Atención:

La duda: todos los seres humanos vivientes, salvo lesión, accidente o similar, tenemos dos manos con deditos (que pueden servir para sujetar y/o hacer cosas) ¿verdad?

La pregunta: si lo anterior es cierto (y todos los indicios apuntan a ello) ¿por qué mayoritariamente las tareas del hogar: avituallamiento, limpieza y demás, corren (ían) a cargo de las damas?

Tal vez porque hasta no hace mucho, ellas eran las terratenientes del hogar. Ellos se encargaban de la actividad exterior, amén de la bricomancia y otras labores manipulativas. Y tal vez se considerase motivo de orgullo sin par que mi casa fuese la más limpia, aromática y armónica del barrio. Supongamos que esto fuese así en un tiempo remoto.

Pero llegó el futuro y, las señoras empezaron también a trabajar fuera de casa y después descansaban. Oh, wait! ¿descansaban? 
Anycka

Al acabar con sus labores domésticas de buena esposa. Entonces llegamos a nuestro tiempo, en el que la pregunta inmediata es: ¿si dos o más personas trabajan fuera de casa, por qué solo UNA lleva a cabo las tareas del hogar? La respuesta o solución implícita es: repaaaaarto, repaaaaaartoooo.


Recientes hartazgos, autoobservación y evidencias empíricas nos han llevado a erradicar esas hipótesis a la par que a la proposición/desafío para todos/as: hacer la prueba de dedicar un tiempo al embellecimiento del entorno y contener el bufido si, acto seguido, llega alguien dando por saco (para que todos sepamos lo que j... después de haber dedicado un tiempo equis a esas labores que llegue algún/a Atila arrasando). 


No hemos encontrado estudio alguno en el que se evidencie que habilidades como el manejo del trapo, el barrido o el fregado sean inherentes al género femenino. Esto supone un esperanzador hallazgo, indicativo de que casi todos/as los/as habitantes de la casa, por tener extremidades con pulgares oprimibles, están capacitados para las tareas de orden y limpieza de los habitáculos. 

Seamos benévolos y pensemos que cada uno, después de unos consejillos iniciales, podrá mantener a raya su particular microcosmos. Sí, es necesario o deseable disponer de un espacio propio, o de varios: personal, acústico, visual y mental (y éstos pueden ser el mismo, pero eso es otro tema).

En un ataque de intrepidez y osadía iremos unos pasos más allá con algunos pequeños truquis que convertirán la rutina del polvo hogareño (ahora no es ese, no) en una entretenida y menos tediosa labor. La conclusión final será:

usted puede, y debe, intentarlo en casa. Un punto de apoyo no desestimable es acompañar la tarea de una banda sonora al gusto, incluso pueden utilizarse algunos de los instrumentos de limpieza como micrófonos inalámbricos si necesitamos amplificar nuestros sonidos. Y ahora, sin más dilación: la aventura del acondicionamiento doméstico.


CONSIDERACIONES PRELIMINARES

Sabemos y percibimos que después de una limpieza, por fugaz que ésta sea, la estancia se ve estupenda, y nos sentimos extrañamente reconfortados por la obra realizada. Y si hay premio después mejor aún.

Llegamos ya a la conclusión de que es una actividad factible para todos, no resta hombría a los neófitos e incluso les dota de un plus de interés, *magnetismo cuasiautomático por independencia, curiosidad+diversión por su manera heroica de narrar las experiencias domésticas y sus ¿felices? desenlaces e incluso **follabilidad potencial. Ojo, acabamos de hablar de ventajas y de una potencial relación entre la limpieza y el ligue, atentos/as. Sí, los hombres autosuficientes que limpian y planchan (alguno hemos visto) también existen (y cuando no, procede reprogramar las actividades indoor de los habitantes del hogar o no haber perdido el ticket que da opción a devolución hasta 15 días después).

*Un efebo que menciona su manejo de la supervivencia doméstica nos lleva a imaginarlo como un superhéroe (qué de cosas parece saber hacer, eso es <3).

**Esas conversaciones sobre la limpieza no dan para mucho, o no debieran en las primeras charlas de reconocimiento o similar, pero el saber que el príncipe posee esa habilidad en su pack básico, lo vuelve azul directamente y conduce a una fugaz fantasía mental en la que lo imaginamos como amo de casa ¿e incluso en una vida juntos?

¡Quietas/os, no tan rápido! (si resulta atractivo por más motivos podríamos imaginarnos en una velada tórrida con sábanas suaves y limpias, olor agradable por tanto, que se esmera en mantener. Dato importante: cuida los detalles, eso revierte en su propio beneficio y el ajeno).

Ahora ya sí, dejamos la Alta Fantasía estacionada temporalmente y nos sumergimos de lleno en la misión de convertirnos en Masterlimpi  para liberarnos de suciedades, manchas y desórdenes domésticos varios.


EL MUNDOTRAPO

Un trapo es esa cosa que hemos visto coger a las madres y otras mujeres y deslizarlo por encima de una superficie para eliminar la capa de pelusilla o polvo que sobre ella se hubiera instalado. Seguramente todos hemos visto realizar esta actividad en el hogar desde pequeños. Hasta no hace mucho incluso era una actividad lúdica femenina. Esta destreza les proporcionaría puntos en su carrera como mujeres de bien (de su casa y a lo mejor de fuera de ella) en el futuro. Ahora incluso los chicos pueden aventurarse en estas lides. Algunos nos consta que lo hacen, e incluso que les gusta y les relaja (nota mental: la limpieza como potencial terapia antiestrés para neófitos/as). El nivel de pericia va aumentando con la experiencia para ambos. Como ellas ya habían jugado en alguna ocasión tenían  una pequeña ventaja.

¿De dónde salen los trapos?

Normalmente provienen de alguna prenda vieja y en desuso que ya no se quiere o se perdió y viajó misteriosamente de un armario al cajón de trapos. Camisetas, sábanas, toallas raídas o incluso calcetines se reencarnan en útiles de limpieza.

¿Con qué aderezo el trapo?

Conocida ya la mecánica básica de deslizamiento sobre superficie, el trapo puede humedecerse un poco, sin que chorree, con el tradicional flisflis y liberarla de la suciedad preexistente. También existen unas bayetas mágicas (no limpian solas, pero casi) que, impregnadas en agua y escurridas, dejan las superficies, preferentemente de cristal, impolutas. Del mismo  modo hay pociones cuyas propiedades anuncian como mágicas y ungüentos  varios que conoceremos por medio de la publicidad y paseos por la sección ‘limpieza’ de nuestro establecimiento favorito.


LAVAR Y TENDER, NUEVOS CHOLLOS QUE APRENDER


Las lavadoras son unos objetos casi mágicos a los que se les entregan los hábitos sucios y malolientes para que retornen a nosotros limpios, suaves y agradablemente perfumados.

Funcionan con tributos: una dosis de detergente y un taponcillo de suavizante.

Nos llamamos jabón y suavizante y somos tus nuevos amigos

Una vez fagocitados los presentes, el aparato regurgita las prendas mojadas ¿Qué hacer con ellas?

Llevarlas a la fase de tendido. Este es el proceso habitual, lo hemos entendido. También nosotras tuvimos un rito iniciático en esas artes. 

Insistimos en que estas labores no vienen programadas en el código genético femenino. Se hacen porque son necesarias, no hay más.
Alguien a quien le gusta dedicar tiempo a más cosas. 

 Pero, como casi todo, tienen sus pistas para que sean ocupaciones rápidas, que ahorren trabajo posterior y nos permitan dedicarnos a actividades más gratificantes. Es igual que en los juegos, de mesa o consola, a los que muchas somos aficionadas. Veamos:

Atajo 1: ropa de color: todo aquello que no sea de color claro o blanco. Selección de temperatura 30º. Programa de lavado: corto o largo en función de la suciedad (si no hay un mayor en casa al que preguntarle cómo funciona lo de los programas de lavado mirar el manual o preguntar, #urgentelavadora, en twitter o similar. Alguien aparecerá para aliviar la ansiedad).

Atajo 2Aquí sigue la aventura. Hasta hay un emocionantísimo test final (mejor incluso que los de las revistas).