Roberto Solé Azuaga en Bloggers España, beBee en Español Redactor Técnico en Hardware y Nuevas Tecnologías • HardwareSfera 10/10/2016 · 2 min de lectura · +300

La pelea para hacer rica a la banca y los políticos corruptos

Llevo ya unas cuantas semanas leyéndome las aventuras de Diego Alatriste y Tenorio, quizá más conocido como capitán Alatriste. Estas son las crónicas de una España que si en la estética bien ha cambiado en el fondo los tiempos para los españoles no han cambiado mucho. Seguimos siendo pobres y luchamos por unas rapas, ya no en campos de Las Indias o por toda Europa, ahora batallamos en trabajos precarios explotados por empresarios con salarios pauperrimos y que en ocasiones llegan en menor cuantía de la que debería por el trabajo que hacemos mientras los mandos intermedios se llenan los bolsillos e igual no deberíamos hablar las élites, porque eso da mucho de si. Este pequeño recorte del ultimo libro publicado de la saga Alatriste me parece un resumen genial.

La pelea para hacer rica a la banca y los políticos corruptos

Alguien dijo, o escribió, que en aquellos tiempos famosos y terribles los españoles peleamos todos, desde nobles hasta labriegos. Y era cierto. Unos lo hicimos por hambre de gloria y dinero, y otros por hambre de verdad: por sacudirnos de encima la miseria y llevar un trozo de pan a la boca. En los campos de batalla de medio mundo, desde las Indias a las Filipinas, el Mediterráneo, el norte de África y Europa entera, contra toda clase de naciones bárbaras o civilizadas, peleamos hidalgos y campesinos, bachilleres y pastores, caballeros y pícaros, amos y criados, soldados y poetas. Pelearon Cervantes, Garcilaso, Lope de Vega, Calderón, Ercilla. Peleamos sin descanso en los Andes y en los Alpes, en las llanuras de Italia, en la altiplanicie mexicana, en la selva del Darién, a orillas del Elba, el Amazonas, el Danubio, el Escalda, el Orinoco, en las costas de Inglaterra, en Irlanda, Lepanto, las Terceras, Argel, Oran, Bahía, Otumba, Pavía, La Goleta, el canal de Constantinopla, el Egeo, Francia, Italia, Flandes, Alemania. En todas las tierras y climas próximos o lejanos, bajo nieve, sol, lluvia o viento, huestes de españoles pequeños y recios, barbudos, fanfarrones, valerosos y crueles, hechos a la miseria, el sufrir y las fatigas, con todo por ganar y sin otra cosa que perder salvo la gorja, unos musitando una oración, otros con los labios mudos y los dientes apretados, y otros renegando a cada paso de Cristo, de los oficiales, de los trabajos y de la misma vida en todas las lenguas de España, amotinados a trechos y con las pagas atrasadas o sin ellas, seguimos a nuestros capitanes bajo las rotas banderas, haciendo temblar al mundo entero.
El Puente de los Asesinos de Arturo Pérez-Reverte
Mientras muchos nos levantamos pronto y nos doblamos ante el poder de propios y extraños. Poco han cambiado las cosas desde la época de Alatriste. Las élites siguen robando el dinero que nos pertenece. Es triste y podría hablar largo y tendido de esto hasta calentarme y terminar quemando mi mesa de escritorio, pero no es mi intención en este texto. Lo que quiero destacar es la resistencia propia de los españoles. Somos orgullosos y arrogantes y pese a que las cosas vayan de mal a peor, no nos rendimos, hacemos como el Tercio Viejo de Cartajena, rellenamos los espacios de los caídos y seguimos matando, vamos, que aunque un trocito de nosotros caiga replegamos filas y seguimos adelante, batallando sin parar.

Simplemente este texto va para cualquiera que se levante temprano, batalle para llevar unas raspas para los suyos, día tras día, aguantando las acometidas de la banca, las élites, jefes y claro, los políticos, todos pensando más en sus intereses y dando igual si caes en el campo de batalla. Aprieta filas y sigue, no te rindas.