Belen Dugarte en Directivos y Ejecutivos, Recursos Humanos, Marketing y Comunicación Analista de la Unidad de Prevención de Legitimación de Capitales 19/10/2016 · 2 min de lectura · 1,7K

Como superar el miedo escénico

Como superar el miedo escénico

El miedo a hablar en público, el pánico escénico, es el segundo miedo que tienen las personas después de la muerte.

Todas las personas pueden tener que hablar en público en algún momento de su vida, desde Políticos, constructores, directivos de diversos sectores, médicos, opositores, CEO, directores generales, vendedores, presidentes de comunidad, empleados. Cualquier nivel y tipo de persona, no hay distinción cuando se trata de miedo escénico.

Lo más común, en las reuniones de empresa, en presentaciones a clientes, en algún evento que alguien te pregunte, una entrega de premios, una despedida, un cambio de puesto o de empresa, una situación de crisis donde los medios interpelan, en una fiesta de cumpleaños, con los amigos, sin contar con las reuniones de la comunidad de vecinos y en muchos sitios más.

Se perfectamente lo aterrador de esos momentos porque lo he vivido por cuestiones laborales y desde mi propia experiencia les puede decir que si se puede lograr salir del escenario sin mirar atrás.

Por cuestiones de trabajo, me tenía que enfrentar a audiencias de entre 30 y 50 personas, y créeme, no necesitas mucho más para que tu cerebro active el bloqueo. Por otro lado, en mi caso tuve la suerte de encontrar recursos o la fuerza suficiente para poder superar el bloqueo en pleno escenario y continuar con la presentación, pero date por seguro que sentí a la perfección el pánico que han vivido estas figuras públicas.

Aceptar el miedo es una parte fundamental para enfrentarlo, y yo decía “Si Esto le pasa a un primer ministro porque no me puede pasar a mí”. Empecé asumir que debía tomar ya el toro por los cuernos y puse en práctica diversas técnicas:

La confesión pública:

 ¿Qué hacer en este caso? Admitir abiertamente el miedo. El ser humano no perdona la soberbia, pero sí la humildad y honestidad: si uno tiene miedo escénico y lo confiesa abiertamente ante el público, éste se relajará sin duda romperá el hielo.

El primer minuto:

Lo tengo comprobado. Esto de las presentaciones en público es como subir un puerto de montaña en bici, pero uno muy corto. En concreto de poco más o menos un minuto de subida. En mi caso, superar ese primer minuto hablando con nervios es como llegar a la cima y a partir de ese punto comienza un cómodo descenso. En ese primer minuto habrás podido observar varias caras y tu voz se habrá afianzado. Paciencia y constancia.

Sentirse cómodo:

Todo el mundo quisiera sentirse cómodo en el escenario, pero ¿cómo conseguirlo?  has comenzado hablando admitiendo que te tiemblan las piernas, habrás demostrado a la mayoría que tienes más valor que los que disimulan, y ahí encontrarás la fuerza para estar a gusto y hablar con templanza.

Habla despacio y con contundencia:

No hay que volverse loco. Si estás ahí arriba es por algo, por muy incapaz que te sientas en esemomento habla alto, explica y disfruta, porque eres posiblemente la persona que más sabe de lo que está hablando, el resto se quiere enterar de lo que sabes. 

¿Y si falla algo?:

la ley de Murphy es ley por algún motivo, y eso lo sabemos bien quienes hemos tenido que hablar en público. Lo que hay que intentar es minimizar las posibilidades de que algo falle y para ello, siempre tengo la costumbre de ir a la sala un día antes y comprobar cables, wifi y lo que sea necesario. Pero si con todo eso además el proyector muere en plena presentación o el portátil se queda en blanco, lo mejor es seguir adelante con lo que recuerdes. Hay que recordar que el que sabe ahí eres tú y tú manejas los tiempos.

Al final, he descubierto que la manera de hacer desaparecer lo que antes consideraba como un problema consiste en aceptar que ese miedo forma parte de uno y actuar con naturalidad en base a este hecho.

Recuerda el miedo es como el coco que creíamos que se escondía debajo de nuestra cama, hasta que no tuvimos el valor de asomarnos no se fue.



Belen Dugarte 19/10/2016 · #6

#5 Bueno tienes un Don definitivamente jajaja, hay gente que se le da con naturalidad, saludos y gracias por leer.

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No sé que decir. Mí caso es lo contrario. Me encanta hablar en público, pero es que me gusta de verdad. Me parto,debo ser rara rara rara. Pero tienes razón la mayoría tiene miedo escénico

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Belen Dugarte 19/10/2016 · #4

#3 Jajajaja,creo que si, te pones mas nervioso hay que ser uno mismo y la que mas me funciona es que tu estas sabes de lo que estas hablando y ellos no tienen ni idea y quieren saber...

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David Gamella Pérez 19/10/2016 · #3

Buenos consejos!! El clásico de imaginarse a la audiencia desnuda nunca me ha parecido demasiado útil, igual te pones más nervioso... Jaja

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Belen Dugarte 19/10/2016 · #2

#1 Gracias, en algún momento hay que aplicar estos métodos, saludos.

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Aitor Vacas Carrillo 19/10/2016 · #1

Muy cierto todo lo que dices...

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