Carlos Pérez-Grueso Gómez in Médicos y Profesiones Sanitarias, Estudiantes y Universitarios, Profesores y educadores Director Relaciones con los Equipos NutriCare • Programas Nutricare, S.A. Apr 22, 2020 · 2 min read · 15.2K

En español hablaba la primera enfermera de ayuda internacional

En español hablaba la primera enfermera de ayuda internacional

Isabel Zendal Gómez , gallega nacida en 1771, en la población de Órdenes (La Coruña), muerta en  Puebla (Méjico). Está considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la primera enfermera de la historia en misión internacional. 

Participó en la primera expedición filantrópica de vacunación a nivel mundial. Su madre falleció a causa de la viruela. Fue educada por el cura de su localidad con clases particulares. Crió, como madre soltera, a su hijo. A partir de los 20 años, trabajó en el Hospital de la Caridad de La Coruña y, posteriormente desarrollaría su labor como Rectora de la Inclusa de La Coruña. Éstas, como veréis, serían circunstancias que influirían en su vida y en la toma de sus decisiones.

Todo parte de una enfermedad, la viruela, que ahora podemos llegar a entender mucho mejor debido a la experiencia que estamos viviendo cada uno de nosotros con el Covid19. La viruela no se ha dado por erradicada hasta finales del siglo XX. Era una enfermedad muy grave, mucho más que la actual, que afectaba entre un 30% y un 60% de la población universal. Los síntomas aparecían entre los 12 ó 14 días, una vez era infectada la persona.Tenía una tasa de mortalidad del 20% y al 60% de los que la padecían les dejaban unas marcas que, prácticamente, les desfiguraban. El Covid19, se estima que tiene una mortalidad de menos del 1% y los síntomas, al parecer, se dejan notar alrededor de los mismos días que la viruela. En la Europa del siglo XVIII, se estima que unas 400.000 personas morían de viruela cada año y, un tercio de los supervivientes desarrollaba ceguera. Se calcula que, en el siglo XX, mató a 300 millones de personas en todo el mundo.

En 1798 un médico rural inglés, Edward Jenner, descubrió la vacuna de la viruela observando que las mujeres que trabajaban, ordeñando vacas, contraían una enfermedad de similares características a la viruela, pero mucho más atenuada. Al parecer, el nombre vacuna tiene su origen en el animal de donde partió el descubrimiento, la vaca.

En 1802 llegaron noticias a la corte española, a través de gobernadores y virreyes, referidas a que en el Virreinato de Nueva Granada, se sufría una de las peores epidemias que se recordaban de viruela. En ese tiempo, el rey de España era, Carlos IV, al que la historia no le ha tratado muy bien, pero que, en esta ocasión, tomó una decisión a la que nadie antes había optado y, de lo más acertada. Seguramente ha sido el rey, gracias al cual, más vidas se han salvado. Impulsó la llamada "Real Expedición Filantrópica de la Vacuna". El responsable de la misma fue el médico militar alicantino Francisco Javier Balmis, el apellido que ahora tanto estamos escuchando en los medios y cuyo nombre, dado por el Ministerio de Defensa, se refiere al dispositivo de despliegue militar español para luchar contra la propagación del virus.

A cargo de esta expedición financiada por el rey de España, se contó sólo con profesionales, además de Balmis, un subdirector, el catalán, de Cervera, José Salvany y varios practicantes y enfermeros, entre ellos, Isabel Zendal, que, desgraciadamente, no sabemos con exactitud cuáles fueron sus apellidos, aunque aquí daremos por buenos Zendal Gómez. Ella se encargó de, además de ejercer como enfermera, ser la "madre" de los 22 niños, de entre 3 y 9 años, que fueron utilizados como "recipientes humanos" de la vacuna porque otros sistemas en los que se pensó, no funcionaban, no había refrigeración en aquellos tiempos.  Todos estos niños eran de las inclusas de La Coruña y Madrid, salvo su hijo que también viajó con ella.

Partieron del puerto de La Coruña en la corbeta María Pita, dando la vuelta al mundo en esta primera misión mundial de vacunación que, no sólo, abarcó las posesiones españolas en ese momento, inmensas, sino que también recalaron, al vacunar, en Filipinas, islas Marianas, Guam, Carolinas, en China, a través de Cantón, Macao y, ya de vuelta a España, fondearon en la isla, en esos momentos inglesa, de Santa Elena, territorio que no había sido vacunado, aún siendo inglés, y que, no sin problemas, ya que su gobernador inglés no se fiaba, pudieron también vacunarlo. 

La expedición duró desde 1803 a 1814. Comenzó con un barco y, finalmente, fueron utilizados cinco. Se convirtió en uno de las mayores y transcendentales aventuras exitosas en la historia de la medicina. Consiguió

  •  la difusión de la vacuna, 
  •  la instrucción necesaria del personal sanitario por los lugares por los que pasaron y
  •  la creación de las "Juntas de Vacunación", para asegurar la continuidad y conservación de las vacunas. 
El propio descubridor de la vacuna, el británico Edward Jenner, escribiría sobre esta expedición 
No puedo imaginar que en los anales de la Historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este.                Edward Jenner, descubridor de la vacuna de la viruela

En este esfuerzo solidario de unos pocos, participó una gran mujer, Isabel Zendal Gómez, cuyo espíritu de sacrificio continúa vivo en miles de sanitari@s que actualmente luchan frente al Covid19. Nuestro homenaje a todas ellas y ellos.

#2 Si Carlos, eso lo he entendido, los pasos posteriores son los que me plantean incógnitas.

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#1 Llevaban el virus atenuado, en su cuerpo. Eran como si la vacuna estuviera en una placa de laboratorio.
Un abrazo virtual

+1 +1

Me ha encantado. Me quedo con la intriga de "recipientes humanos"...

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