Carlos Pérez-Grueso Gómez in Nutrición y dietas, Directivos y Ejecutivos, Médicos y Profesiones Sanitarias Director Relaciones con los Equipos NutriCare • Programas Nutricare, S.A. Dec 10, 2017 · 3 min read · 10.7K

Tendencia Nutricional: PROTEÍNA VEGETAL

Tendencia Nutricional: PROTEÍNA VEGETAL

Las proteínas son a nuestro cuerpo como los ladrillos a una casa. Gracias a ellas nuestros órganos crecen (sobre todo durante las 2 primeras décadas de la vida), se conservan o bien se rehabilitan del deterioro que diariamente sufren. 

Si colocamos sobre una balanza una de las muchas células de nuestro cuerpo, sin agua, comprobamos que el 50% de ese peso seco depende de las proteínas. Ésta es una de las muchas razones por las que debemos aportar todos los días proteínas a nuestro organismo, concretamente y por por término medio , entre 0,8 g y 1 g por kilo de peso (para una persona adulta de 70 kilos, entre 56 g y 70 g).


¿Cómo es una proteína?

Si somos capaces de observarlas con la ayuda de un potente microscopio, comprobamos que tienen una forma muy similar a un "collar", ya que presentan una especie de filamento en el que se alinean, en fila india, unas "pequeñas bolitas" o cuentas de rosario que llamamos aminoácidos. Hay proteínas con pocos aminoácidos y otras con muchos, lo que les aporta una longitud más o menos grande. En la naturaleza encontramos 22 aminoácidos diferentes. De ellos 9 no pueden ser sintetizados por el cuerpo humano y se denominan "esenciales", mientras que el resto, 13, sí pueden ser elaborados por nuestro organismo y los llamamos "no esenciales". Gracias a esta distinción, sabemos que las proteínas que tienen todos los aminoácidos esenciales son completas o de alto valor biológico, mientras que las que no tienen todos los aminoácidos esenciales, o los presentan en cantidades muy pequeñas, son incompletas o de bajo valor biológico.


Las proteínas en los alimentos

En la práctica, las proteínas que tomamos todos los días tienen dos posibles orígenes: proteínas animales (carne, pescado, leche, queso, huevos) y proteínas vegetales (cereales, legumbres, soja, frutos secos, algas, levadura de cerveza). Pues bien, las proteínas animales son completas (tienen todos los aminoácidos esenciales), mientras que casi todas las vegetales (salvo la soja) son incompletas. Por ejemplo, los cereales, el arroz o el maíz tienen poca lisina; las legumbres casi carecen por completo de metionina, otro aminoácido esencial. 

Ahora bien, es importante recordar que si mezclamos en el mismo plato diferentes proteínas vegetales, nuestro cuerpo estará asimilando todos los aminoácidos necesarios y, en consecuencia, las proteínas incompletas pasan a comportarse como de elevado valor biológico. Por ejemplo, el arroz casi no tiene lisina, pero le sobra metionina; las lentejas se comportan al revés, casi no tienen metionina pero les sobra lisina. Si mezclamos en el mismo plato arroz y lentejas tendremos todos los aminoácidos. Lo mismo sucede al mezclar arroz con alubias, alubias con maíz, maíz con algas, etc. 

Pero hay más. Las proteínas animales no penetran solas en el aparato digestivo. Cuando tomamos un huevo, un vaso de leche o un trozo de carne, también encontramos colesterol y grasas saturadas, lo que supone más calorías para el alimento y, además, son más caros. Las proteínas de origen vegetal no están acompañadas por colesterol, sí por grasas insaturadas (más sanas), tienen menos calorías, presentan fibra (ideal para dotar de equilibrio a la flora intestinal y vitalidad a los enterocitos y colonocitos del intestino) y son más baratas. 

Si acompañamos a estas proteínas durante su viaje por nuestro cuerpo, encontramos nuevas e importantes distinciones. Las proteínas animales son difíciles de digerir y tienden a la putrefacción si permanecen mucho tiempo en el intestino, mientras que las vegetales se digieren con facilidad y fermentan (situación de ayuda para la flora intestinal y células de esta zona). En la sangre, las proteínas animales facilitan una disminución del pH, y en consecuencia de las funciones de glóbulos rojos, blancos y otras células (las vegetales no ejercen esta función). En el hígado, el trabajo es muy elevado para metabolizar las proteínas animales (hay que disolver las muchas purinas que incluyen) y en el riñón también se eleva el esfuerzo para eliminar los residuos de las proteínas vegetales (residuos como las purinas y la urea). El trabajo del hígado y del riñón es menor con las proteínas vegetales. Por estas características, un consumo elevado de proteínas animales facilita las alteraciones cardiovasculares, el estreñimiento, hay más posibilidades de cáncer de colon, hay sobrecarga en el trabajo del hígado y del riñón, facilitamos enfermedades de la piel por el exceso de purinas y urea e incluso modificamos la actividad de órganos de defensa como el sistema linfático (se hace más lento). 


Combinarlas en la proporción adecuada: 3-1

La Organización Mundial de la Salud nos dice que, del total de alimentos que tomamos todos los días, el 15%-20% deben ser proteínas y de este porcentaje, el 70% de origen vegetal y el 30% de origen animal (casi 3 a 1). 

En la pirámide de la alimentación equilibrada, los alimentos vegetales ocupan los escalones importantes, el primer y segundo escalón, mientras que los alimentos de origen animal están en el tercer o cuarto escalón. En la práctica, cuando tomamos "Solomillo" con guarnición de guisantes, zanahoria y judías", sería más saludable, respetando las proporciones, hacerlo al revés, "Guarnición de guisantes, zanahoria y judías con solomillo"

Esta es la filosofía que encontramos en la mayor parte de los productos NutriCare: mayor presencia de proteínas vegetales respetando la combinación ideal con las, por otra parte, necesarias proteínas de origen animal. A destacar, especialmente, una comida con Probióticos, SIN lactosa, SIN gluten, apto TAMBIÉN PARA VEGANOS.

En la alimentación, como en la vida, adoptar situaciones extremas resulta peligroso. No es saludable una dieta donde predomina la carne, de la misma manera que no ayuda al cuerpo una dieta vegetariana estricta. La regla fundamental, a la hora de comer, es "tomar un poco de todo y evitar mucho de un poco". 

Tenedlo en cuenta amig@s, tanto para vosotros como para los que dependen de vosotros.

Las Proteínas en Wikipedia





@Sonia Santamaría

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@Pilar Carrera

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Lo hacíamos de manera intuitiva y mucho más natural. Además, nos movíamos bastante más.

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(Nacho) Ignacio Orna Dec 14, 2017 · #5

A mi parecer los AF de ahora son los que se comían antes de la era de la alimentación del plástico, con sus aditivos, conservantes y colorantes y su etcés.

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El tema está en que debemos tomar x vitaminas, minerales, proteínas, hidratos, grasas en unas proporciones determinadas. Con la dieta mediterránea lo cubríamos bastante bien, pero, nos hemos desviado de esa sana costumbre.
Los alimentos funcionales lo cubren bastante bien, pero, aún no convence a gran parte de la población. Tienen una gran ventaja, que te aporta una vida más saludable y también te da más años.

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(Nacho) Ignacio Orna Dec 12, 2017 · #3

“Desayuna como un Rey, almuerza como un Príncipe y cena como un Mendigo”

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(Nacho) Ignacio Orna Dec 12, 2017 · #2

Hace poco he escuchado que aunque comamos, no nos alimentamos y que por tanto debemos recurrir a suplementos incrementando el coste de la cesta de la compra.

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