Carolina Fernandez Serna en Psicologia, Educación y Formación Gestora independiente de proyectos de formación y tecnologicos 16/5/2016 · 1 min de lectura · +200

"Escribir" como terapia

Hacía tiempo que no lo hacía, y había olvidado lo eficiente que es. Se trata de escribir, pero no porque quieras escribir una novela ni un cuento, ni que tengas esa espinita de sentirte escritora y creativa. Se trata de otra cosa. Es esa necesidad de expresarte y a la que, a menudo, no le das forma.


“Siento la necesidad de expresarme”, eso es “Escribir como Terapia”. Es muy fácil, coges papel y boli y comienzas por donde quieras para terminar donde desees sin tener la necesidad de que tu manuscrito tenga sentido alguno o esté acabado. Al fin y al cabo, nadie más lo va a leer, esa no es su finalidad. Además si escribes a mano, se verá como cambias de caligrafía conforme vas avanzando, se vuelve más ilegible conforme escribes más deprisa, eso es síntoma de que ya le estás cogiendo el tranquillo.

Se trata de escribir como te sientes, y tiene la utilidad de relajar al escribiente en esos momentos que la espiral de emociones no deja de girar y que, como norma general, se siente una inútil, infeliz, incapaz, triste, deprimida, maltratada, desgraciada.

Hay algo más. Las primeras veces que utilizas la escritura como terapia en tus malos momentos, sueles poner énfasis en lo mal que te está tratando la vida, la gente, las circunstancias… Cuando estás en un estadio más avanzado y ya has tomado la escritura de emociones como algo habitual, entonces acabas convencida de que lo que realmente debes hacer es escribir lo que tienes de bueno, aunque estés deprimida en ese momento. Se debe empezar con algo así como, 

“Agradezco a la vida que me ha dado una buena familia, buenas amistades (…) manos, pies (…) aún así siento en mi interior un vacío y no sé porqué, me gustaría recibir ayuda para poder entender (…) me siento incomprendida… no encuentro mi camino (…) No puedo llevar a cabo mis sueños (…) No quiero seguir con la relación (…) con mi trabajo(…)”

En resumen, primero deberías agradecer lo que tienes, exponer el problema que tienes y expresar que necesitas soluciones. Es muy sencillo y te aclara las ideas, se lo recomiendo a todo el mundo. Expresar vuestras emociones y no guardarlas dentro como si no pasara nada, que luego se enquistan.