"DIMENSIÓN DE LA HUMILDAD"

"DIMENSIÓN DE LA HUMILDAD"

¿Cuántas veces en nuestra vida diaria escuchamos la palabra humildad?

"Tienes que ser humilde" comunmente escuchada por los abuelos, "Yo soy muy humilde" alguno que otro compañero en la oficina o nuestro centro laboral, "Hay que empezar siendo humildes" De alguien que quiere evadir una responsabilidad.

Realmente sería importante empezar comprendiendo un poco  el significado de la palabra “humildad”. La etimología nos dice que humildad procede de “humus”, es decir, aquello que se desprende de la naturaleza y que a su vez la fertiliza y la hace crecer. La humildad sería pues “lo esencial”.

¿Qué es para ti esencial en tu vida? ¿Tu familia, tu trabajo, tus aficiones? ¿Lograr tus metas, cumplir tus objetivos a corto, mediano, o largo plazo? ¿Desarrollarte profesionalmente, o ver felices a las personas que amas?

Todos disponemos de ese algo que es verdaderamente importante para nosotros, nuestra verdadera esencia. El resto, es simplemente superficial. Pero hay que saber reconocerlo.

En ocasiones, las personas nos rodeamos de cosas artificiales, y no solo eso, sino que es posible que hasta nosotros mismos nos hayamos convertido, desgraciadamente, en personas simples viviendo en un mundo superfluo, “en seres artificiales”. ¿Cómo evitarlo entonces? ¿Cómo volver a nuestra esencia?



Practicar la humildad

Hay quien opina que la humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitir a los demás descubrirlas por sí mismos. Es cierto, pero la dimensión de la humildad va mucho más allá.

Llevar a la práctica la humildad y, por tanto ser humilde, se trataría en primer lugar de una sencilla invitación a ver nuestras limitaciones y saber reconocerlas con el único objetivo de aprender.

Un verdadero genio admite que no sabe nada. – Albert Einstein.

Por ejemplo, primero hemos de asumir nuestro desconocimiento mediante el cual asentar esos nuevos aprendizajes, esas nuevas experiencias. Si aceptamos nuestros límites tomaremos conciencia de todo aquello que nos queda por hacer o aprender. Quien cree que ya lo conoce o lo sabe todo no irá más allá, la soberbia entorpece a la humildad y origina personas engreídas, prepoténtes y a la vez  resentidas.

Es cierto que en distintas ocasiones puede ser complicado llegar a ver cuál es la verdadera esencia, el verdadero “humus” de nuestras vidas. Estamos llenos de obligaciones, de presiones laborales, de proyectos que cumplir, de personas ante las que responder y no defraudar…

En ocasiones nos sumergimos en una pequeña burbuja de cristal o un mundo de dimensiones, donde es complicado comprender lo que de verdad nos aporta la felicidad. Pero es aquí donde empieza la humildad: comprendiendo qué es importante para nosotros por encima de la prioridades.

" PUEDE SER IMPORTANTE,PERO NO SER PRIORIDAD O TAL VEZ, ES PRIORIDAD PERO NO ES IMPORTANTE".

Tu bienestar, tu familia y tú serán siempre lo más importante. La humildad debe practicarse cada día, y el mejor modo de hacerlo es mediante unas sencillas preguntas: ¿Qué es lo que me hace verdaderamente feliz? ¿Qué es lo que no desearía perder? ¿Qué es lo que podría hacer para conseguir o mantener aquello que quiero?

En las cosas pequeñas todo es mejor...

Las personas humildes no se vanaglorian de sus éxitos. Practicar la humildad es un ejercicio diario que se mueve con responsabilidad de hacer las cosas bien, de comprometerse, de hacer lo que toca y lo que es necesario, con autenticidad.

Las cosas pequeñas son las que tejen los actos verdaderamente importantes, esos códigos sencillos que tanto nos aportan: una sonrisa, una palabra, un gesto de empatía… códigos que no se compran, sino que salen desde lo más profundo de nuestro ser; aspectos que se instalan en nuestra memoria y que nos aportan la verdadera felicidad.


Saber escuchar, saber leer las miradas, saber entender los silencios, ser receptivos, cercanos, cómplices y sinceros, son características que definen a las personas humildes. Esas que tanta confianza nos aportan y donde deberíamos buscar a los verdaderos amigos.

El valor de la humildad no requiere objetos materiales, las dimensiones “intangibles” son casi siempre las que nos aportan verdadero bienestar, verdadera felicidad. Y es aquí donde reside nuestra calidad de vida… en las cosas sencillas. En el “humus” de nuestra esencia, ahí donde logramos desprendernos de todo lo que es superficial.

Toda persona que conoces sabe algo que tú no sabes, aprende de ellos. – H. Jackson Brown Jr.


¿ QUÉ TAL SI LO PONEMOS EN PRÁCTICA?


Gracias Clau, otro para ti.

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Clau Valerio Hace 7 d · #12

#10 Así es @Enrique González,@Roberto De la Cruz Utria, gracias por leerme! un abrazote a ambos.

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Hermoso @Clau Valerio,... a poner en practica.

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Enrique González 8/8/2018 · #10

Excelente artículo @Clau Valerio, la humildad es algo que en lo personal he escuchado en demasiadas personas, pero solo palabras, no la llevan a la práctica. Antes de querer algo superficial a como mencionas debemos preguntarnos si obtener dicho objeto nos haría más felices o si de verdad lo necesitamos. Por otra parte, como dicen por ahí "haz el bien, sin mirar a quién", para mi la humildad es algo que debemos de compartir con las personas que coincidas a diario, no importa su "clase social", pues somos lo que dejamos en los demás. Saludos amiga

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#7 Gracias a ti @Clau Valerio por aportar Miel a la colmena.

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Clau Valerio 4/8/2018 · #8

Ups!!! escribí dos veces "evitar"( bueno...son mis ánsias locas por que se "evite" jajaja).

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Clau Valerio 4/8/2018 · #7

#5 Así es @Sonia Roselló Puig, Lamentablemente como humanidad nos gana la soberbia. Ser humilde con los demás y con nosotros mismos hace que las relaciones humanas sean sanas y permite que se logre la comunicación, el diálogo y la empatía, porque se valora al otro igual que a nosotros mismos. Tal parece que ahora entre la sociedad está de moda esa lucha incansable de "poderes" y aclaro que el ser humilde no significa que debemos permitir que nos humillen, solo es evitar evitar el egoísmo en busca del bien común, respetar nuestra integridad,y la de las demás personas.
Mil gracias,por darse unos minutos para leerme.@Bill King,@Sonia Roselló Puig,@Antonio Riobó Conde, y mi querido@Jose Vicente Soldevila Puchol.

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Bill King 4/8/2018 · #6

Mensaje maravilloso para compartir @Clau Valerio.

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