¿Exíste dependencia entre la salud mental y la autoestima?

¿Exíste dependencia entre la salud mental y la autoestima?La autoestima es uno de los conceptos más complejos y difíciles de precisar dentro de la vida cotidiana, por lo que durante décadas ha sido conceptualizada de manera vaga e imprecisa.

Como constructo, ha traspasado con frecuencia el ámbito exclusivamente científico para formar parte del habla popular, utilizándose para valorar, interpretar o justificar su comportamiento y/o el de sus semejantes.

Este término, al transformarse en una especie de “moda”, ha ido perdiendo paulatinamente el rigor y la precisión que su significación exige.

Una de las dificultades con que nos encontramos al intentar definirla es la utilización, por algunos autores, del autoconcepto como sinónimo de autoestima, siendo éstos, términos que aluden a diferentes aspectos.


El  autoconcepto hace referencia al conocimiento y las creencias que el sujeto tiene de sí mismo en todas las dimensiones y aspectos que lo configuran como persona, esto es, en el aspecto corporal, psicológico, emocional, social, etc. Involucra una descripción objetiva y/o subjetiva de uno mismo, que contiene una multitud de elementos o atributos.  El listado de atributos puede ser ilimitado y no se encuentran todos en el mismo nivel, sino que la persona los jerarquiza según un orden de importancia personal o dependiendo del contexto, la experiencia o de los sentimientos del momento ( Gonzáles M. 1999 ).


La autoestima, por su parte, se constituye como la valoración que el sujeto hace de su autoconcepto, de aquello que conoce y cree acerca de sí mismo. Algunos autores consideran a la autoestima como un aspecto del autoconcepto o cómo un componente de éste. En cualquier caso, incluye juicios de valor sobre la competencia de uno mismo y los sentimientos asociados a esos juicios.Definiremos la autoestima entonces, para los propósitos de este artículo, como un constructo que hace referencia a “La evaluación y valoración de lo que el sujeto percibe que("es"). Es decir, del conocimiento y las creencias que el sujeto tiene de sí mismo en todas las dimensiones y aspectos que lo configuran como persona. Esta valoración se expresa en actitudes de la persona hacia sí misma y hacia el mundo”. Es importante hacer hincapié en el concepto “es”, debido a que en la gran mayoría de las definiciones de autoestima encontradas, se hace referencia a la evaluación de lo que “poseemos”, es decir; cualidades físicas y psíquicas, habilidades, competencias, etc. En cambio, cuando hacemos referencia a lo que la persona “es”, incluimos en nuestra autoestima algo más radical que permanece inalterable, y que hace a todo ser humano digno de reconocimiento y dignidad, de una autoestima profunda: el valor inalienable de ser persona. Y éste es el que nos mide a todos por igual. (Ortega al 2001).


Podemos decir que, en la medida en que un sujeto piensa positivamente acerca de sí mismo, se acepta y se siente competente para afrontar los retos y responsabilidades que la vida le plantea, su autoestima es alta o positiva. Por el contrario, cuando un sujeto piensa negativamente sobre sí mismo, se autorrechaza y autodesprecia, se considera incapaz de resolver con éxito cualquier tarea o situación, su autoestima es baja o negativa ( Ramos M. 1994 ).


La autoestima es, por tanto, un elemento fundamental en nuestra existencia, pues influye sobre aspectos importantes de la vida, tales como: La adaptación a las situaciones nuevas, los niveles de ansiedad, el rendimiento académico y laboral, las relaciones interpersonales y la aceptación de otros, la tendencia a consumir drogas, la propensión a asumir conductas de riesgo y en la resiliencia, entre otros.

Algunos autores plantean que las personas con baja autoestima reaccionan peor frente al fracaso que aquellos que sostienen una autoestima adecuada. Tienden a experimentar mayor cantidad de afectos negativos, exhiben una menor motivación para desarrollar tareas posteriores y propenden a atribuir como causa del fracaso a una falta de capacidades personales, más que a una falta de esfuerzo.

Por ello es relevante también reflexionar en torno a la influencia que tiene la autoestima en el modo cómo el sujeto se relaciona consigo mismo y con el mundo. Una alta autoestima implicaría una mayor confianza en sí mismo y en su capacidad de afrontar diferentes situaciones, condición que implica una mayor capacidad de exploración. Por el contrario, cuando la autoestima es precaria, el sujeto tenderá a inhibir su exploración por temor a fracasar. Esto se configura como un círculo vicioso, pues al explorar menos, el entorno experiencial es más limitado, las expectativas son más negativas y, por tanto, su actuar frente a los desafíos tiende a ser menos eficiente, condición que retroalimenta su percepción negativa de sí, restringiendo más aún su exploración y el desarrollo de habilidades.

Los individuos con baja autoestima tienden a compararse mucho con otros, sobrevalorando las capacidades del resto y devaluando las propias, tendiendo a evitar situaciones en las que puedan ser evaluados o en las que ellos mismos puedan compararse con otros. Estas circunstancias conllevan altos montos de ansiedad y, en muchas ocasiones, angustia y tristeza.

A raíz de la necesidad de evitar las comparaciones y evaluaciones, los sujetos con baja autoestima tienden a aislarse y a tener una pobre red de apoyo, lo que influye negativamente en su calidad de vida y en la posibilidad de tener un desarrollo biopsicosocial adecuado, viéndose más susceptibles de desarrollar cuadros de ansiedad, depresión y otros trastornos.

Consecuentemente, podemos concluir que el desarrollo de una buena autoestima es crucial para el mantenimiento de una adecuada salud mental y requiere, por parte del sujeto, un esfuerzo adaptativo importante, principalmente cuando las experiencias pasadas no han sido positivas al respecto.

Para “reconstruir” la autoestima, cuando percibimos que ésta no es adecuada, lo principal es trabajar en torno a nuestro autoconcepto a través de alcanzar un mayor conocimiento de nosotros mismos. Existen múltiples formas de hacerlo, solo o a través de la ayuda de un especialista en salud mental.

Pero aumentar nuestro autoconocimiento no es suficiente por sí mismo. Esto debe ir acompañado del logro de una mayor autoaceptación y autovaloración. Para ello, es fundamental dejar de evaluarnos con negatividad, aceptar los errores y aprender de ellos, transformar las frustraciones en oportunidades de mejora, cuidar de nosotros mismos, aceptar nuestras zonas “oscuras”, dejar a un lado el perfeccionismo, valorar los triunfos y felicitarse a uno mismo, establecer límites cuando es necesario, desarrollar la asertividad y  trabajar en torno al desarrollo de aquellas habilidades o competencias que pueden servirnos para sentirnos más cómodos con nosotros mismos y con los demás.

En este sentido, debemos tener en cuenta que NO existen fórmulas ni ideales, lo único importante es que cada uno pueda sentirse feliz y satisfecho consigo mismo y aporte del mismo modo a la comodidad y satisfacción de quienes conforman su red social, teniendo en cuenta, que nada es permanente y que siempre podemos tener nuevas frustraciones, pero si nuestra autoestima es firme y coherente, podremos afrontarlas de manera constructiva.


Juan Madueño Criado 5/10/2018 · #9

#8 De nada, es muy interesante, y el enfoque que le das es muy instructivo.

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Clau Valerio 4/10/2018 · #8

Gracias @Juan Madueño Criado, por compatir el artículo, un fuerte abrazo.

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Clau Valerio 3/10/2018 · #7

#4 Gracias @Roberto De la Cruz Utria, un abrazo¡

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Clau Valerio 3/10/2018 · #6

#3 Y todo deriva hacía la autoestima @Ignacio Orna (Nacho) gracias por leerme, hacía unos días que no nos saludabamos.

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Clau Valerio 3/10/2018 · #5

#1 Really beautiful coincidence, thank you for all the beautiful things you write to me.This is the writing that I mentioned, two weeks had passed without finishing, I am happy because you liked it. I send a hug the size of the world! @Ali 🐝 Anani, Brand Ambassador @beBee.

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Muy abarcador y enriquecedor @Clau Valerio, excelente post.

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Ignacio Orna (Nacho) 2/10/2018 · #3

Si que existe la relación y mucha.

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@Clau Valerio- La autoestima es uno de los conceptos más complejos y difíciles de definir en la vida cotidiana, por lo que durante décadas se ha conceptualizado de forma vaga e imprecisa.

Me sorprendiste con tu artículo, querida Clau, porque hoy estoy publicando un artículo y parte de eso trata sobre la autoestima. ¿Es esto una coincidencia? Sí, pero una encantadora también.
Has cubierto el significado de la autoestima fabulosamente. Usamos términos inconscientes de su impacto total, hasta que un pensador como usted nos despierta a la profundidad de lo que usamos con un poco de comprensión.
Habremos hecho mi querido amigo

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