Mi nombre es...

Mi nombre es...

¿ ¡¡Mamaaaaaá, conoces el nombreeeee de toooooodas las personas donde vamos!! ?

¡¡ Ante gran sorpresa de mis hijas !! ( Jaidy y Fergy ).

Rosy ( la chica de la panadería), Sergio, Manuel y Víctor  ( personal de seguridad del colegio de mis hijas), Sonni, Consuelo, y Abraham, cajeros del supermercado, Gustavo, y su esposa Ericka ( en la carnicería ). Lupita, Marycruz, Fernando, Caro, Graciela  y 25 nombres más (mis vecinos).

Y así podría seguir con una lista infinita, ( pero honestamente no quiero aburrirlos).

Algo que es clave en las relaciones personales, sobre todo al momento de conocer a una persona, es llamarla por su nombre. Desarrollar la habilidad de recordar el nombre de las personas, puede brindarte poderosos beneficios al momento de querer generar influencia en ellas.

Simple y sencillo, el pequeño detalle de llamar a las personas por su nombre produce un efecto psicológico muy positivo en las relaciones personales. Nos hace sentir escuchados, valorados e importantes; establece un puente de confianza y vuelve a las personas más receptivas. Conlleva un elevado impacto emocional.

Y es que realmente el nombre propio es nuestra seña de identidad. El hecho de que nos recuerden por nuestro nombre es algo que agradecemos con calidez, ya que despierta nuestra empatía de forma inmediata.

Alguna vez, en algún lugar, leí sobre un exitoso empresario estadounidense y un apasionado, del concepto de liderazgo, hablaba de este gesto tan simple: “Llame a los demás por su nombre, recuerde que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma”.

Posterior a ello, un antiguo jefe en mi etapa de adolescente me comentó que yo le agradaba porque siempre le llamaba por su nombre (Juan Luis), y que eso lo hacía sentir importante. Siempre me decía "Gracias por ello".

Con ese comentario recordé mi infancia, y los términos utilizados:  niña, señorita, alumna, señorita enfermera, hija, profesora, Valerio ( por mi apellido ) o Valeria ( ¡¡¡ por el hecho de ser niña !!!), y hasta "la neonatóloga". ¿ Pero por qué nadie me llamaba Clau ? ¡¡si ese era mi nombre!!, el que mamá y papá ¡¡con mucho amor escogieron para mí!! ( en realidad hubiese preferido algunos otros, ja ja ja, pero a fín de cuentas "Claudia" era mi nombre, Clau, para los que me quieren...)

Comprendí el poder de llamar a la gente por su nombre hace algunos años. Comencé como ejercicio a aprenderme los nombres de las personas que acababa de conocer y me sorprendió la forma en que la gente presta mucha más atención a lo que dices cuando mencionas su nombre por primera vez y lo mejor... sonríen!!!

Tal vez sea por el hecho de sentir que eres importante para esa persona o por un asunto inconciente,  aprender su nombre representa una señal de cortesía, empatía y simpatía, que permite que desarrolles relaciones personales de forma mucho más efectivas.

Conozco personas que acostumbran decir que tienen muy mala memoria con los nombres, conocen personas y pueden llegar a pasar tiempo compartiendo con ellas y con todo y eso, no aprender su nombre.  Algunas personas creen que ignorar el nombre de alguien, las hace poner en una posición de superioridad. Otras creen que solamente es importante memorizar el nombre de las personas que les interesa. Lo cierto es que aprender el nombre de alguien es principalmente un hábito, por lo que aprenderlo o no aprenderlo, reflejará tarde o temprano la percepción que tienes hacia ella.

Al momento de conocer a una persona, la mejor forma de aprender su nombre es:

1. Escucha bien el nombre. Aprende inclusive como se escribe. No tengas pena en preguntar la primera vez, varias veces su nombre, hasta que comprendas bien como se llama.

2. Repíte su nombre hasta que lo memorices. Si es el primer encuentro, repíte su nombre cada vez que te dirijas a esa persona. Pregúntale si estás mencionándolo correctamente y deja que te corrija en caso que te hayas equivocado.

3. Mira a la persona a la cara. Intenta memorizar y asociar el nombre de la persona con su rostro. Los seres humanos asociamos más rápido mediante imágenes, por lo que si aprender a asociar el nombre con una cara, cuando la veas, es muy probable que recuerdes su nombre.

4. Escríbelo. Si el nombre se te dificulta, anótalo para que puedas tener una referencia el día que la vuelvas a ver. Puedes pedir su teléfono y anotarlo en tu agenda, por lo que podrás consultarlo en caso que lo necesites.

Aprender el nombre de las otras personas hará sentir al otro que le importas. No hay frase que le importe más a una persona que su propio nombre,  por lo que si aprendes a usar esa simple palabra con poder, habrás adelantado un camino en la comunicación e influencia positiva hacia ella.

¡¡ Mi nombre es Claudia !! Y... ¿Cuál es el tuyo?



Mmmmm es guapísima.
Oscar desde Chile

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Clau Valerio 5/2/2019 · #10

Thank you!! @Paul Walters, thank you also for the time you spent reading me.

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Paul Walters 5/2/2019 · #9

@Clau Valerio Ilove the name Clau !!!!

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Que bueno que solucionaste el problema, habia entendido mal @Clau Valerio.

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Clau Valerio 31/1/2019 · #7

Hola @Roberto De la Cruz Utria, supongo no me expliqué bien, no me voy!!! jajajaja me refería a que este mismo artículo lo republiqué por que se bloqueó o algo así, y ya no pude comentar, ni responder, algo pasó con mi cuenta, pero ya se solucionó. Gracias por estár presente, eres muy amable, ya recibí tu mensaje. gracias!!!!!!! también pude leer tu comentario anterior en el artículo bloqueado, solo que no pude responder.

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Clau Valerio 31/1/2019 · #6

Gracias querido @Ali 🐝 Anani, Brand Ambassador @beBee, gracias por comentar de nueva cuenta, si me sirvió su sugerencia.

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Te extrañaremos Clau, ojala pronto estes de vuelta!

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