Carlos Miñana Boluda en Comunicación y Periodismo, Redes Sociales, Marketing y Comunicación Profesor del Máster en Gestión de Marketing Digital • Máster en Gestión de Maketing Digital 9/11/2016 · 2 min de lectura · +300

5 maneras de usar Twitter para caer en el abismo

5 maneras de usar Twitter para caer en el abismo

Sí, has leído bien, este post va a ser distinto, algo (o tal vez mucho) polémico, diferente a lo que estabas acostumbrado en este blog, ya que vamos a hablar de cómo se debe usar Twitter para caer en el olvido, abismo o ser un pagafantas.

Y el porqué de este post, porque me cansa ver a tantos pseudo gurús dar lecciones de cómo se debe utilizar Twitter, cuando tienen unas cuentas que me cuesta mucho calificar, lo dejaremos en ¿mediocres?…

Si quieres ser un spammer, un pesado, un auto-denominado gurú, una persona que el porcentaje de retweets en comparación con sus usuarios no llega ni al 0,001%, no sigas leyendo este no es tu post.

Si lo que pretendes es pasar un buen rato, reírte y encima aprender algo, sigue leyendo.

¿Qué, ya he captado tu atención? Me alegro, vamos al lío.

5 maneras de usar Twitter para caer en el abismo

1.- Sigue a todo el mundo para que te sigan

Esas cuentas que se nutren día, tras días, de esos automatismos para seguir a hasta el apuntador. Para esperar el follow to follow o que les sigues y te dejan de seguir para aumentar sus números.

¿Qué levante la mano quién no le haya pasado esto?:

Cuenta “x” te sigue, pasadas unas horas, suele rondar las 24 horas, al ver que no le has seguido te dejan de seguir. Hasta aquí podríamos decir que entra todo dentro de una normalidad “razonable” y demasiada establecida en Twitter.

Pero, no te confíes, no bajes la guardia, su persistencia no queda ahí. No amigos, no. Va mucho más allá, siguen, siguen y siguen intentando conseguir tu follow, hasta que al final no me queda más remedio que bloquearles.

Pero “siquillo”, como diría la gran Carmen Sevilla, que aún no te has enterado que no te voy a seguir.

A ver, cómo te lo explico, que ni tú eres Tom ni yo soy Jerry. Que a lo mejor has pensado que entro en el juego de seguir por seguir, pues majo tengo que decirte que no. Sigo a quién considero interesante y no a aquel que me sigue. Lo siento si te has llevado una decepción, pero en mi filosofía prima la calidad por encima de la cantidad.

Que me parece muy bien tu manera de usar Twitter, pero no es la mía, no quiero tener 10.000 seguidores para subirme el ego.

¿De que me vale tener una gran comunidad, para que luego no me comparta ni el hijo del vecino?

2.- No hagas nada cuando te compartan

Yo entiendo que nuestro día a día es complejo, que el ritmo es frenético y que contestar a todo el mundo es costoso y a veces es complicado.

Pero, 5 minutos, lo mismo que te cuesta cepillarte los dientes, no vas a tener para darle a “Me gusta” o inclusive hacer algún retweet sobre el tweet que han compartido.

Fíjate, que si les respondes dándole las gracias, puede que incluso generes una conversación con ellos y ganes un seguidor fiel.

3.- ¡Siiiii!, quiero más Mensajes Privados

No sé si a vosotros os pasa, pero cuando sigo a alguien y automáticamente recibo el mensaje directo automatizado, tengo ganas de irme a una armería y recrear la escena de Scareface.

Creo que no hay cosa que más odie, es superior a mis fuerzas. Es algo que puede conmigo. Casi comparable con los pop-ups.

Por favor, si quieres generar una relación con tus seguidores hay muchas otras maneras de hacerlo. Pero no utilices los típicos mensajes automatizados.

Ejemplo típico:

“Hola! ¡Gracias por el Follow! ¡Si quieres info de los Cursos de mi Escuela de Marketing y Publicidad Apúntate!

Seguro que vuestros cursos son estupendos, pero déjame que los descubra por mí mismo. Se trata de atraer, no de realizar actos que son molestos e intrusivos.

Es lo mismo que cuando estoy viendo una película, llega el momento más emocionante y… ¡zas, en toda la boca! el anuncio de La “Rebe” y Mario…y su “maravillosa” canción.


¿Quieres saber los otros puntos y saber de que canción hablo? Pues sigue leyendo en el blog.