Cristian Gallardo en beBee en Español Encargado • La Cuerda 14/11/2016 · 1 min de lectura · +200

Economía apta para todo público: equilibrio entre complejidad y simplicidad.

Economía apta para todo público: equilibrio entre complejidad y simplicidad.Si clickeaste en el presente post, probablemente tengas algún interés, cuando menos pasajero, por la Economía (con independencia de cual fuese tu oficio, afinidad política y profesión -incluida la que da identidad al título-). Igual de probable es que pienses que sea fría e incomprensible. Después de todo, ¿quién no ha escuchado o leído la opinión de algún "experto" utilizando jerga técnica y un sin fin de números? Y digo "experto" porque la Economía como tal, no forma especialistas en áreas específica como la Química hace al químico o la Arquitectura al arquitecto. Otros creen que al tratarse de una disciplina científica, ello es condición necesaria y suficiente para convertirla en patrimonio exclusivo de intelectuales en la materia quedando fuera del debate el público al cual debe servir: la sociedad misma. 

Entonces, ¿a qué se debe ésta diferencia de percepción sobre la Economía?

Y la respuesta no difiere mucho de lo ocurre con los problemas de pareja: es un mix de culpas repartidas con distintos grados de ponderación.

Por un lado los economistas vuelven complejo algo que en principio no lo es. Y ello se debe a que gran parte de los que ejercen la profesión han instalado desde hace tiempo que la Economía es una ciencia exacta como lo son las Matemáticas tornándola así de una investidura sumamente difícil. A modo de ejemplo, el supuesto predilecto que utilizan es el del homo economicus, algo similar a una calculadora: un ser frío despojado de sentimientos, intereses y errores capaz de calcular innumerables cálculos y de manejar voluminosas cantidades de información. Empero... no por algo, en el año 2002, el Premio Nobel de Economía quedó en manos del psicólogo Daniel Kahneman por su contribución al análisis: la posibilidad de que el hombre cometa, sistemáticamente, errores al momento de la toma de decisiones y cursos de acción.

Y por el otro lado, los no economistas suelen traducir "a simple" algo que a priori no lo es. En parte porque está presente en la vida cotidiana de todos nosotros: desde nuestros consumos corrientes que satisfacen las necesidades básicas hasta las compras con vistas al futuro como son la adquisición de un auto o una casa, incluida la que mas felicidad nos proporciona... como son las tan ansiadas vacaciones. Y también en parte por nuestra condición innata y natural a opinar sobre todo clase de cosas: lo hacemos sobre las guerras, el amor, el dinero, la historia y un largo etc (incluida las mas de miles y miles de colmenas).

Dado todo lo anterior, ¿hacen falta mas o menos economistas? Ni mas ni menos. Hace falta explicar a la Economía con objetividad en términos sencillos e intuitivos ya que, raras veces es bella pero sus conceptos son vitales para el bienestar de toda sociedad.

Gracias por invertir tu tiempo en éstas líneas... que sin tener un precio establecido, el tiempo es el recurso mas valioso que tenemos!