Cristina Ballester en beBee en Español Técnico de gestión 15/11/2016 · 2 min de lectura · +600

Ir más allá

Voy a escribir este artículo, después de un tiempo de darle miles de vueltas al modo de abordarlo. No soy una persona que haga públicas nunca sus opiniones políticas, y esta vez no va a ser una excepción, a pesar de que a priori pueda parecerlo.

He nacido y crecido en el País Vasco. Las nuevas generaciones, afortunadamente, no sabrán nunca lo que aquí hemos vivido y algunos de los que hoy me leéis también lo desconocéis. Recuerdo como, de pequeña, decir que eras de Bilbao fuera del País Vasco suponía una serie de insultos que os podéis imaginar. Insultos que muchas veces ni siquiera comprendía por mi corta edad, y que estaban basados en los prejuicios de los padres de los niños que me los dedicaban.

Parte de mi familia es gallega y, aún recuerdo cuando invité a mi casa en Bilbao a una amiga y sus padres pensaron que no era seguro que viniese. Aunque parezca mentira, pensaban que aquí vivíamos en un estado casi militar en el que cada persona iba con armas por la calle. Sé que os sonará ignorante pero creedme cuando os digo que era el pan de cada día tener que sacar a gente de su error.

No he olvidado cómo nos rayaron el coche por tener matrícula de Bilbao en Madrid y en Sevilla, y el alivio que sentimos cuando las matrículas europeas nos igualaron a todos.

Con el paso de los años, te das cuenta de que no puedes culpar a la gente por conocer de tu ciudad sólo lo que sale en las noticias. Yo no nací en la era de Internet y, en aquellos años, la televisión era lo único que conectaba distintos puntos de la geografía. Por eso, es lógico que si sólo aparecíamos por