Cristina Ballester en El trabajo de buscar empleo, beBee en Español, Técnicos de RRHH Community manager 29/9/2016 · 1 min de lectura · 1,1K

¿Paro?

¿Paro?

La situación de desempleo es, al menos para mí, una de las más duras que una persona puede vivir. Primero por la incertidumbre que genera, al no poder controlar ni su duración, ni su gestión en su totalidad.

A ello hay que sumarle el entorno, que muchas veces resulta de lo más hostil. Es fácil encontrarse a personas que creen que no trabajas porque no quieres, que si te echaron de tu puesto anterior sería "por algo" (léase con ese retintín de quien no dice nada, pero lo deja caer todo) o que si quisieras podrías encontrar un puesto.

Luego está la disyuntiva perpetua de si luchar por el puesto que deseas o conformarte con lo primero que salga, la culpabilidad de pensar que quizás hay algo que estás haciendo mal, el boicot sistemático que te haces a tu propia autoestima, y los ataques de ira mezclados con la tristeza de lo injusto que es el mundo.

Creo que todas aquellas personas que hemos pasado por el desempleo, sabemos lo que es y lo que se piensa y sufre en esta situación. Pero hay algo que a mí me duele más que cualquier otra cosa y es la semántica.

¿Semántica? ¿Qué dices? Ya, ya sé que ha sonado un poco extraño, pero me explico.

El vocabulario de nuestro idioma es muy rico, y aún así tendemos a simplificarlo. En este caso concreto, todas las personas que no tienen trabajo, suelen ser denominadas como "parad@s". Para mí, hay un tinte muy negativo en esta acepción ya que el estar parad@ conlleva una inactividad total, en la que yo no me siento identificada.

Cuando finalizas tu relación contractual con la empresa, vas al INEM a rellenar tus papeles (el mal llamado "Paro"), cobras la prestación que los rendimientos de tu trabajo han producido (el mal llamado "cobrar el paro") y pasas a las listas de desemplead@s (l@s mal llamad@s parad@s).

Tengo la desgracia de pertenecer a la lista de desemplead@s desde hace un año. En ese tiempo, he participado durante 6 meses en una Lanzadera de Empleo, he estudiado Euskera (y sigo haciéndolo), mejorado mi inglés, trabajado mi marca personal en redes sociales, presentado autocandidaturas, vigilado las ofertas que pudieran surgir en un sinfín de medios y acudido a entrevistas. No es mi meta en la vida, pero desde luego dudo que se pueda considerar que estoy parada.

Así que, por favor, a partir de hoy, empecemos a diferenciar entre las personas paradas (algunas incluso trabajando entran en esta definición, por su falta de aporte) y las desempleadas (las que no nos detenemos y luchamos a diario para lograr nuestros objetivos).

Y tú, te quedas parad@?


Cristina Ballester 29/9/2016 · #7

#4 Muchísimas gracias @Marta García Quijada. De cosas peores he salido, así que no me rindo!! Siempre sale el sol cuando acaba la tormenta. Un abrazo!

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Javier beBee 29/9/2016 · #6

Gran actitud ! Un ejemplo para muchos !

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Marta García Quijada 29/9/2016 · #4

Bravo!! Y ánimo!.El camino es largo y tortuoso a veces, pero al final del camino vendrán cosas buenas (eso espero,jeje)..los cambios son positivos(aunque al principio no los veamos así), salen cosas de nosotr@s que nunca pensábamos hacer o tener....mucha suerte! Never give Up!!

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Cristina Ballester 29/9/2016 · #3

#2 Mucho ánimo Serafín!!

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Serafin Casas 29/9/2016 · #2

Totalmente de acuerdo, la actitud lo dice todo, para bien y para mal, y quien aun no teniendo trabajo busca su propia evolución, finalmente cosechará sus frutos. Animo desde un "no parado" sin trabajo.

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Chema M. del Hoyo 29/9/2016 · #1

Tu actitud es admirable. Sigue así, estoy seguro de que alcanzarás tu meta. Y, por supuesto, estoy de acuerdo contigo: desemplead@ o no, nunca hay que estar parad@ ;)

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