Cristina Ballester en El trabajo de buscar empleo, Comunicación y Periodismo, beBee en Español Community manager 14/11/2016 · 1 min de lectura · 2,5K

Quemarse lentamente

Desde hace unos años convivimos con un montón de palabras, anglicismos todas ellas, que describen distintos síndromes que existen hoy día en nuestra sociedad.

Del bullying, del mobbing todos hemos oído hablar, por desgracia. El primero hace referencia sobre todo al entorno escolar, y yo le he dedicado un artículo por las terribles consecuencias que acarrea para los menores. El segundo término se refiere al acoso que se sufre en el entorno laboral, y que habitualmente tiene que ver con la mala relación con las personas con las que se trabaja (y sus millones de matices).

Existe otro síndrome que últimamente leo en muchos reportajes, artículos, tanto en prensa como en redes sociales: el burnout.

Supongo que much@s de vosotr@s lo conoceréis e incluso algun@s lo sufrís. Se trata de una situación de estrés continuado en el trabajo, cuyos síntomas van desde la ansiedad hasta las cefaleas o trastornos intestinales. ¿Qué lo provoca?

Quemarse lentamente

Hay varias causas: no considerar el salario adecuado al trabajo realizado, tener largas jornadas laborales, soportar una gran responsabilidad. etc...

Hace unos años se conocía este síndrome como "estar quemado", ese sentimiento de no poder más con las circunstancias, de haber perdido toda la ilusión y las ganas por seguir en el empleo que se desempeña.

Yo nunca he sufrido ninguno de estos males en mis trabajos anteriores, pero es cierto que desde hace un tiempo me siento saturada. Me da la sensación de que no llego a todo. Intento tener presencia en las redes sociales, ir a eventos a realizar networking, no faltar a mis clases, acudir a las entrevistas cuando me surgen, consultar las ofertas laborales que aparecen en la red (en todas las páginas que utilizo a tal efecto) y no abandonar mis tiempos de asueto de lectura, escritura y salidas con amigos.

Sinceramente, no sé si soy la única pero, siento que ahora que estoy en desempleo me faltan más horas en el día que cuando trabajaba. Siempre he sabido que buscar trabajo es un trabajo en sí mismo, pero es el más sacrificado que existe. Parece que desconectar está penado, que tomarte un día para ti misma es algo inviable y llega un punto en el que te quemas.

Cualquiera que me esté leyendo pensará, esta chica que tiene todo el día para hacer todo lo que quiera y me dice que le falta tiempo? Pues así es.   

Al final, todo estriba en el miedo. El miedo a que algo pase mientras yo no estoy, el miedo a que me pierda las oportunidades laborales que tanto busco, el miedo a que por unos días pierda lo que tanto me ha costado conseguir. Ya sabéis que lo que no está en las redes, no existe, al igual que si estás hoy y mañana no, desapareces, se te olvida y cuando vuelves tienes que comenzar de cero. Por eso no lo hago, aunque soy consciente que abarco cada día menos, y de apretar ya ni hablamos...

No me interpretéis mal. Mi actitud es tan positiva como siempre, mi tesón, mis ganas de comerme el mundo están intactas, pero tengo claro que necesito un parón, ya que no me lo permito desde hace un año y medio. Un día, dos, tres, en los que pueda apagar la tecnología sin sentimiento de culpabilidad, sin pensar que la oportunidad de mi vida pasará por delante de mis ojos y se me escapará entre los dedos si decido que merezco un descanso.

Y ahora dime, a ti te ha pasado lo mismo?

Quemarse lentamente



Aitor Díez Fernández 16/11/2016 · #12

Claro que sí, @Cristina Ballester. Muy pronto lo lograrás!

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Cristian Gallardo 16/11/2016 · #11

Cristina, te entiendo. Yo estuve allí... en ese círculo vicioso. Se llama Ansiedad. Una sugerencia... intenta lentamente buscar el gris, ni negro ni blanco.

Saludos!

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Cristina Ballester 16/11/2016 · #10

Racionalmente sé que debo desconectar, pero luego siento que me estoy perdiendo oportunidades. Sin embargo, teneiS toda la razón y a partir de ahora me dedicaré los fines de semana. Yo también me lo merezco! Besos a tod@s!!!

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Te entiendo perfectamente. Tú lo has dicho, buscar trabajo es un trabajo en sí, así que es perfectamente normal que tengas tu tiempo libre. Es más importante de lo que se pueda pensar a primera vista. Nadie puede estar al 100% todo el tiempo. Esos ratos libres, esos días libres (yo no busco trabajo desde las 14:00 del viernes hasta las 9:00 del lunes) no sólo te permiten descansar, sino que también volver a la carga con la energía y las ganas que tienes.
Cuando buscas trabajo siempre tienes la sensación de que te falta algo por hacer, pero es que es una carrera de fondo, y no es fácil seguir cuando no se ve claramente la meta. Ánimo, que tú puedes.

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María Paz Hueso Luque 16/11/2016 · #8

Cristina, la sensación de alerta constante va a desgastarte si la mantienes demasiado tiempo(se convierte en ansiedad) y cuando llegue tu oportunidad laboral, vas a estar sobrecargada. Así que, compi, sin prisa pero sin pausa, tómate ese tiempo que tienes ahora y que dentro de poco echarás de menos y viveeeee!!!!Un abrazo!!

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Cristina Ballester 15/11/2016 · #7

#6 Gracias Angela! Ya pensaba que sólo me pasaba a mí!
Antes yo también me dedicaba el fin de semana, igual que trabajando, como haces tú. Pero según pasa el tiempo, me he dado cuenta de que ya no desconecto ni en esos días. Tengo que volver a relajarme al menos esos dos días, porque sirve para cargar las pilas!
Me alegra que hayas contestado y te hayas tomado el tiempo de leer mi post. Un abrazo!

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Angela Langa Aguilera 15/11/2016 · #6

Cristina, estoy totalmente de acuerdo contigo sobre la sensación de falta de tiempo. Yo para conseguir que esto no me supere he optado por reservarme para mí prácticamente todo el fin de semana, tal como hacía cuando trabajaba. Ello me ayuda a desconectar.
También quiero agradecer a Josefina por compartir el sabio consejo de su madre.
Un abrazo

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Cristina Ballester 15/11/2016 · #5

#4 Muchas gracias Fernando. Tenéis toda la razón. Como dice ese anuncio "a veces hay que parar para poder seguir".
Un abrazo

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