Cristina Ballester en El trabajo de buscar empleo, beBee en Español, Técnicos de RRHH Community manager 30/9/2016 · 1 min de lectura · +800

Reflexión

Desde que finalicé mis estudios he aceptado diversos empleos, no siempre vinculados a mi formación. Sin embargo, siempre tenía con la duda de si era mejor luchar duro por aquello en lo que deseaba desarrollarme profesionalmente, o quedarme con la cotización y el salario de un puesto que nada tuviera que ver.

Hace unos meses, acudí a unas jornadas sobre orientación laboral (por aquello del networking famoso) y allí me dieron la clave. 

No sé si para vosotros, pero para mí postular a ciertos tipos de empleos a la desesperada era rebajar mis expectativas al límite. Sin embargo, en aquellas jornadas una experta en RRHH hizo esta analogía. 

Imagina que la búsqueda del empleo soñado es un camino, por el que andamos solos y sin nada. Al final del camino está el puesto laboral que anhelamos, así que empezamos a andar con muchas ganas. Vamos caminando a paso ligero, con la vista fija en el objetivo. 

Cuando llevamos unas horas caminando, empezamos a tener hambre y sed. ¿Qué harías? ¿Continuarías tu andadura, sabiendo que si consigues llegar, lo harás sin fuerzas,? O ¿pararías a recoger alimentos y comida, para continuar después con las energías renovadas? 

La respuesta parece obvia. Yo pararía, buscaría comida y nutriría mi cuerpo para poder seguir. Bien pues ahora planteate que, en el camino de tu búsqueda, los empleos que aceptas sin desearlos son esas viandas que paras a recoger. 

Nada tiene de malo ser contratado en algo que no elegirías en un principio, siempre y cuando no pierdas nunca de vista que, si estás ahí, es para cargarte de energías, dinero y viandas y después continuar la lucha hacia tu objetivo. 

En estos años, he trabajado de recepcionista, cuidado niños y puesto cafés. Con ello he podido cubrir mis necesidades básicas y seguir peleando por lo que deseo. Eso sí, cada cosa que he hecho, la he realizado como si fuera el empleo de mis sueños: con ganas y pasión. Eso hace más llevadero el hecho de tener que pararte a recolectar, hacerlo como si no deseases nada más. 

En esta vida, todo hay que hacerlo con ganas.  No olvides que la actitud es tu mejor aliada o tu peor enemigo! 

Buenos días! 

Reflexión


Cristina Ballester 30/9/2016 · #5

#4 Yo te lo recomiendo. Ya has leído mi opinión😊

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Marta García Quijada 30/9/2016 · #4

#3 jaja bueno, el conceto es el conceto, como diría el otro..muy buenos los buzzes, también tengo ganas de pillarme el libro de Jesús Castells, me tiene muy buena pinta.

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Cristina Ballester 30/9/2016 · #3

#2 @Marta García Quijada Ella lo explicó más a lo bruto, yo me he tomado la licencia poética de ponerlo bonito. Pero la esencia no me pertenece 😊

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Marta García Quijada 30/9/2016 · #2

Interesante la analogia. La actitud lo es todo, de ella depende como te tomes las cosas y las afrontes...buen buzz!

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Paulina Zulueta 30/9/2016 · #1

Hola

Yo realize este tipo de trabajo, aun y cuando uno piensa que estan de alguna forma desconectados, te das cuenta que todo esto te dan experiencias, para cuando llegues al lugar en que perteneces, El secreto es hacerlo con ganas y una sonrisa. que tengas un buen fin!!!

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