Cristina Ballester en El trabajo de buscar empleo, beBee en Español, Redes Sociales Community manager 3/10/2016 · 1 min de lectura · 1,1K

Tú ayudas?

Tú ayudas?El otro día, leyendo el libro de Jesús Castells, me paré especialmente en el capítulo referente a la autoestima.

Me he dado cuenta de que, desde que estoy en desempleo, mi capacidad para quererme y valorarme se ha rebajado considerablemente. 

Cada negativa por parte de una empresa, cada entrevista en la que me dicen que prefieren a alguien de 25 ante que a una mujer de 34, cada profesional a quién pido que le de un clic a mi CV y nunca responde, me han ido minando.

Mantener una actitud positiva es ya de por sí cuanto menos complicado, pero no se me da mal. A veces me permito mis momentos de bajón, pero sólo eso. Momentos puntuales de desazón total que hacen que me levante con mucha más fuerza y energía. 

La autoestima, en cambio, es otro cantar. De cada golpe te levantas , pero levantarte de aquello que piensas tú no es tan sencillo. Con los meses empiezas a pensar que no eres tan profesional como pensabas, no estás tan al día formativamente como intentabas, ni eres el caramelito por el que se pelearian como soñabas.

El camino es duro, cuesta arriba y lleno de guijarros y muchos nos los ponemos nosotr@s mismos.

Con el paso del tiempo,  he ido aprendiendo a controlar esa maléfica voz interior que me insta a pensar negativamente de mí. Pero aún así me quedan los agentes externos. 

En una época de globalización, en la que las tecnologías permiten a l@s profesionales estar cada vez más cerca, lo que veo es una patente deshumanización.

Quiero señalar que soy amante de las nuevas tecnologías y que creo que hacen mucho más bien que mal. Pero también están llenas de esas personas, que se creen demasiado para compartir tu estado, demasiado para recomendar tu CV e incluso para responderte a un mensaje pidiéndole opinión. 

Creo que la vida es un perpetuo movimiento circular, y que donde hoy estoy yo, mañana puede estar cualquiera. Es por ello (y por una empatía innata que a veces odio), por lo que intento ayudar en la medida de mis posibilidades a cualquier persona que me lo pida.

Al fin y al cabo, si no nos ayudamos y colaboramos juntos, en qué terminaremos convirtiéndonos? 



Mamen Delgado 5/10/2016 · #6

#4 Alucinante... 😳

0
Cristina Ballester 5/10/2016 · #5

#4 Increible!!

0
David Navarro López 5/10/2016 · #4

#3 No sé quien es más valiente, quien se queda o quien se va. A mi no me quedaban años/energías/ganas para seguir intentándolo.
¿Que si vivimos en un pais de pillos? Ahora vas a alucinar: Cuando ya tenía decidido irme, puesto de trabajo encontrado y haciendo las maletas, me llaman de una empresa de "prestigio" en mi sector, y me ofrecen un trabajo para la puesta en marcha de una linea de fabricación (sector embalaje) durante seis meses.
DEspués de media hora de conversación, acerca de mis responsabilidades, y viendo que no salía el tema de mis "emolumentos", pregunté.
La respuesta aún resuena en mis oídos: "Sueldo? no hay sueldo. Pero usted podrá incluir en su CV que ha trabajado para nosotros, y si lo merece, le proveeremos de cartas de recomendación"
Mi respuesta: Perdone, pero voy a colgar....CLick
Manda guevos.
Ese baile que lo baile Rita la Chanteneur

+3 +3
Cristina Ballester 5/10/2016 · #3

#1 En este tiempo me he dado cuenta de que ya no hay ni edad, ni formación que garanticen el éxito. Sigo creyendo que el esfuerzo y el tesón darán sus frutos, pero cada día me encuentro con alguien que, descuidando sus RRSS e incluso su formación e imagen, consigue empleo por el boca a boca o el enchufismo más clásico. Vivimos en un país de pillos, de la cultura del más por menos, en el que ha dejado de valorarse la profesionalidad si ésta cuesta cara. Es una lástima que el talento se escape a otros países, pero reconozco la valentía de las personas como tú que, peleando por lo que merecen, recalan en otras tierras.
Si soy franca, debo decir que me ha minado mucho la situación, pero al final llegué a la conclusión de que si esta es la partitura que me.ha tocado, no debo luchar contra ella. Al contrario, la aprendo a bailar con dedicación y esfuerzo. Puedes superarta a tí mismo, incluso cuando las notas no te gustan.

Así que, mientras la solución mejora, cuidémonos! Mil gracias David.

+3 +3
Marta García Quijada 3/10/2016 · #2

Muy bien dicho :-D

+2 +2
David Navarro López 3/10/2016 · #1

"Cada negativa por parte de una empresa, cada entrevista en la que me dicen que prefieren a alguien de 25 ante que a una mujer de 34, cada profesional a quién pido que le de un clic a mi CV y nunca responde, me han ido minando."
Entiendo perfectamente lo que dices. Y si tienes 50 como yo, aún más.
Es como si hubieses dejado de existir. Horrible.
Hacen falta grandes dosis de autoestima mezclado con honestidad y autoconocimiento para ser capaz de reinventarse.
Tardé 7 largos años de dificultades, de un trabajo basura a otro, para darme cuenta que todo el rollo de empresas de colocación, RRHH, no es sino un nuevo tipo de negocio cuyo producto es la gente. Negocio inhumano y deshumanizante, en el que los verdaderos valores humanos no cuentan.
Y empecé a verlo desde el mismo prisma que lo hacen las corporaciones.
Ellas se forman su idea de lo que quieren ser, y usan el material que haya disponible, o sea, nosotros, y si no lo encuentran, o lo inventan o lo van a buscar donde sea
Yo me formé la idea de lo que quería hacer, y busqué. Esto me trajo a Alemania.
Todo tiene sus luces y sus sombras. La cuestión es que a algo hay que renunciar.
He conocido Euskadi, y si fuese de allí también me costaría un congo irme.
Si las empresas se han vuelto globales, los trabajadores también debemos. No nos queda otra.
Yo también ayudo. Si estás pensando en moverte, aquí hay trabajo. Dame un toque y te informo de cómo hacerlo

+5 +5