Daniel Gutierrez Perez en Emprendedores y Empresarios, beBee en Español, Oficios y profesiones CEO & Co-Founder • Soy Emprendedor XYZ 21/4/2017 · 3 min de lectura · +600

¿Regatean el costo de tus servicios? Consejos prácticos para evitar eso

¿Regatean el costo de tus servicios? Consejos prácticos para evitar eso

<<Antes de continuar, te comento que todo lo que yo escribo, si no cuenta con un enlace de referencia, lo hago con mis palabras, mi experiencia y lo que yo sé de un tema o la manera que lo he interpretado, los consejos o tips que pueda incluir pueden o no servirte, sin embargo pueden funcionar como punto de partida a soluciones propias, gracias por leerme. >>

Todos, absolutamente todos nos hemos encontrado a un cliente que nos dice “lo que me estás ofreciendo es muy caro” o “me gusta lo que ofreces, pero me gustaría más si mejoraras el precio”, incluso hemos bajado nuestros precios tanto que el margen de ganancia es muy mínimo y aun así “lo ven muy caro”, si tú has atravesado situaciones así, un mal consejo sería que lo dejaras ir, pues hay mejores clientes, pero te recomiendo lo siguiente, que, en lo personal, me ha servido mucho.

1. Aumenta tu precio más de lo convencional. Si das tu trabajo en 1000 USD, ofrécelo en 1575 USD, sí, el cliente verá que es demasiado y probablemente verá mucho o te dirá que no, pero para eso está el siguiente punto.

2. Todo costo es negociable. Bien, ya tenemos el precio 1575, entonces tenemos que añadir las palabras “negociable” o “tratable” antes o después de la frase que incluirá el precio, de esa manera le das a entender al cliente que serás dócil si quiere pagar menos, algo como “podemos tratar un precio de 1575 USD ¿qué le parece?” o “Serían 1575 totalmente negociables”, si alguien te dice que el precio es negociable, te está dando a entender que tienes el total derecho sin culpa de pedir una rebaja.

3. Usa señuelos. Esto, siempre que tus actividades lo permitan. Ofrece tus servicios como “planes”, de esa manera le das a escoger a tu cliente lo que más le convenga, muestra 3, el más barato con pocos beneficios, el que tiene un beneficio más y un costo más elevado y el que parece más prudente de comprar, y claro, a todos auméntales el costo para cuando sea tiempo de negociar, un ejemplo, eres un diseñador web y ofreces lo siguiente:

Plan Real 1:

  • 5 páginas
  • Uso de imágenes libres de copyright
  • Asistencia por 3 meses

Costo Real: $450 Costo ofrecido $650

Plan Señuelo

  • 10 páginas
  • Uso de imágenes libres de copyright
  • Asistencia por 6 meses
  • Chat para empresa-cliente
  • SEO básico

Costo Real: $700 (ya que es señuelo, es el costo estimado) Costo ofrecido: $1375

Plan Real 2: (Este es el que quieres vender)

  • Páginas ilimitadas
  • Uso de imágenes creadas a petición del cliente
  • Asistencia por 1 año
  • Chat para empresa-cliente
  • SEO PREMIUM
  • Sección “Blog” para mayor difusión
  • Creación y personalización de cuentas sociales

Costo Real: $1000 Costo Ofrecido: $1575

Con estos tres planes, a simple vista, a un cliente vería una mejor inversión al relacionar el costo-beneficio de lo que adquirirá, el plan 1 le daría menos funcionalidades al ser comparado con el señuelo, pero el plan 2, el que quieres vender, le estaría dando más que el señuelo, por lo que resultará algo más atractivo.

Sin embargo, aún queda la opción que el cliente quiera negociar y si no lo hace, comienza tú.

4. Al precio final negociable, redúcelo hasta el costo real. Supongamos que logras que el cliente decida que en vez de pagar 1575 te pagará 1275, y el cliente está feliz porque logró una reducción de 300, tú decidirás si quedarte con eso o darle el lugar al cliente, supongamos que eliges darle su lugar, así que le dices que lo has pensado bien y que por ser la primera compra o para ver que apoyas su economía, reducirás el precio final negociado y tú terminas dejándolo al precio real, 1000, al ver esto el cliente, creerá que habrá ganado y estará inmensamente feliz, sin saber que tú desde un inicio inflaste el precio para no perder ni un centavo, así, esos 1000 te darán la ganancia suficiente mientras que haces que un cliente esté feliz.

5. Justifica el precio. En caso que lo anterior no funcione, o que te encuentres con un cliente severamente tacaño, al llegar a 1000, comienza a negarte una reducción al precio, aclara que para concluir el trabajo necesitas realizar pagos que harán que tu ganancia en realidad sea poca, muéstrale a tu cliente que lo que haces no sólo tiene un costo físico o de conocimiento, sino económico, tal vez con esto logres persuadir al cliente y decida que al tener gastos, 1000 es lo ideal a pagar, no es mentir, es saber negociar.

6. Habla de los beneficios de contratar tus servicios. Ojo, no digas “con otros no tendrás tal cosa”, di mejor: “yo te ofrezco beneficios cómo…” nunca humilles a tu competencia ni los menciones, eso te hará ver menos profesional al contrario, mejor habla de aquello que le puedas ofrecer a tus clientes y que les convenza de que invertir en ti, es su mejor opción.

7. No te regales. Si ves que aun bajando tu precio, aumentando los beneficios, no acceden porque el costo está elevado, da las gracias, di que no puedes dar un precio menor y retírate, ellos podrán hablarte o contratarán a alguien que sí se regale, pero no te preocupes, las oportunidades re repiten constantemente en esta vida.

Esos sólo son algunos consejos que yo he aplicado en mi vida, basta que los pongas en práctica o a partir de ellos te surjan más ideas, no regales tu conocimiento ni tu esfuerzo.







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Daniel 🐝 Campos 9/5/2017 · #1

Bue artículo, te recomiendo leer Bueno, bonito y barato que habla precisamente de esto.

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