David Valentin Gomez en beBee en Español Asesor de bienestar. • Herbalife España, Nutrición y Bienestar 15/9/2017 · 1 min de lectura · +300

Una pequeña reflexión sobre networking presencial y networking online.

Todos tenemos claro que establecer contactos es básico en el desarrollo de cualquier proyecto. Conseguir una buena red de contactos puede ayudarnos en todos los ámbitos de nuestro negocio para conseguir cualquier cosa que podamos necesitar.


Cuando empezamos un nuevo negocio, lo más probable es que los contactos que hayamos hecho hasta el momento (amigos, vecinos, antiguos compañeros de trabajo…) sean insuficientes, y necesitemos nuevos contactos que se adecuen a estas nuevas circunstancias. Gente que te pueda ayudar con su experiencia, que te pueda recomendar a profesionales con referencias, y que incluso puedas hacer negocios en algún momento con esa persona. Este es el objetivo básico del networking, y podemos realizarlo online mediante redes sociales, o de manera presencial.


Para comparar el networking presencial y el networking online propongo que hagamos un ejercicio de imaginación.


Piensa en esta escena: tú sentado delante de tu ordenador. Abres una red social, como Facebook o LinkedIn. Creas tu perfil y añades tus datos. Buscas a tus amigos y conocidos para mandarles una solicitud de contacto, y entonces te preguntas: ¿y ahora qué hago? ¿Cómo puedo conseguir nuevos contactos? Buscas en el directorio de gente y añades a algunos desconocidos con contactos en común. Nadie ha respondido a tu solicitud de contacto aún. Cierras el navegador y te quedas pensando si lo que estás haciendo sirve realmente para ampliar tu círculo de contactos.


Ahora piensa en esta otra escena: tú en tu primera reunión de networking. Has llegado puntual y puedes tomarte un café y unas pastas. No conoces a nadie, pero el director de la reunión en seguida se acerca y te presenta a un par de personas. A medida que va llegando la gente, te la van presentando, pero tantos nombres se te olvidan. La reunión empieza, y tienes la oportunidad de escuchar a qué se dedica toda la gente que acabas de conocer y de presentar tu propia empresa. Al acabar la reunión, te quedas un rato charlando con alguien que le ha parecido interesante tu idea de negocios. Te despides y vuelves a casa, y te das cuenta de que tienes más de 20 tarjetas de visita en tu bolsillo, que tú has repartido otras tantas, y lo mejor: que todos son potenciales colaboradores, y vas a volver a hablar con ellos.


Personalmente opino que resulta complicado y poco probable que añadiendo contactos al azar en las redes sociales podamos llegar a establecer una relación de calidad con ellos. Añadir mil contactos no sirve de nada si no analizamos y racionalizamos nuestra agenda: gente de mi zona, gente con negocios afines… en definitiva, gente con la que pueda llegar a colaborar. Y al fin y al cabo, no sirve de nada simplemente añadir desconocidos a nuestras redes socia