Hábitos alimenticios, ¡se pueden cambiar!

Hábitos alimenticios, ¡se pueden cambiar!

Dar el paso para comer bien no es difícil, lo complicado es mantenerlo a lo largo del tiempo, y la única forma de conseguirlo es cuando psicológicamente llegamos a entender la situación no como algo temporal, sino como un cambio definitivo. ¿No parece sencillo, verdad? Nadie dijo que lo fuese.

Hay muchos hábitos muy difíciles de cambiar, ya que seguramente los llevamos haciendo mucho tiempo. Por ejemplo, sustituir el donut, las galletas o las magdalenas del desayuno por un bol de avena, leche o yogur, y fruta... ¿parece complicado, no?

Para cambiar, lo primero es que hay que querer hacerlo, si no se tiene el convencimiento de que es algo que nos va a beneficiar (casi desde el minuto cero), difícilmente vamos a conseguir algo. El cuerpo ...


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