Enrique de la Rica en ESEUNE, Biologia, Ciencia e Investigación, Salud Co-Founder, CEO & Dean • ESEUNE Business School 10/10/2016 · 2 min de lectura · 1,0K

¿Cuántos errores cometemos intentando imaginar el futuro analizando el pasado?

¿Cuántos errores cometemos intentando imaginar el futuro analizando el pasado?

Dentro de unos días el abuelo de mi mujer cumple 100 años. Viene de una familia en la que ya han existido casos de longevidad, incluso en el siglo XIX, así que en su caso parece que lo llevan en los genes.

Aunque este parece no ser el caso de la familia de mi mujer, los avances científicos a lo largo del Siglo XX han prolongado espectacularmente la esperanza de vida. Cada vez más gente llega a ser centenaria. Y hemos tenido que crear el término “supercentenaria” para categorizar a aquellas personas que sobrepasan los 110 años de edad. Como la italiana Emma Morano, a día de hoy, el último ser humano vivo nacido en el siglo XIX (en concreto en 1899). Una española de Puente Genil (Córdoba), Ana María Vela, cumplirá 115 años a finales de este mes. Y el record lo ostenta una francesa que nació en Arles en 1875, Jeanne Calment, que falleció en 1997 con 122 años de vida (y dicen que era fumadora).

La ciencia experimentó grandes avances a lo largo del pasado siglo, sobre todo la medicina. Pero las expectativas que se abren en este campo para las próximas décadas son alucinantes, de la mano de la ingeniería genética, la nanotecnología, etc. A pesar de ello, resulta que la semana pasada hemos leído un artículo de Nature que dice lo contrario; que la fantasía de que la vida humana no tiene un límite concreto se difumina con los datos. Según los disponibles en la Human Mortality Database sobre la edad máxima en países como Francia, Estados Unidos, Reino Unido o Japón, utilizados en su estudio por Jan Vijg (del Albert Einstein College of Medicine), se demuestra que la gran mejora en la supervivencia humana se produjo alrededor de los años ochenta y que a finales de los noventa -coincidiendo con la muerte de Calment- esta mejora se estabilizó. Y Jan Vijg afirma: "Esto podría representar un límite natural de la vida humana".

Analizando los datos estadísticos el modelo publicado en Nature calcul