EVE Museos e Innovación en museo, Profesores y educadores, Museos 8/2/2018 · 4 min de lectura · +500

MUSEOS DE ARTE: PARTICIPACIÓN Y RELEVANCIA

MUSEOS DE ARTE: PARTICIPACIÓN Y RELEVANCIA

Actualmente, los museos compiten contra un gran número de proveedores de entretenimiento. Por otro lado, elegimos libremente dónde gastar nuestro dinero y qué hacer con nuestro tiempo libre, optamos por vivir experiencias virtuales o reales. Si quieren competir por la atención del público, los museos deben actualizarse constantemente, para poder mantener así su relevancia en un paisaje 24/7, impulsando una sociedad contemporánea hiper-tecnológica. “Un museo debe ser de calidad y debe comunicarse con sus visitantes de forma relevante para ellos” (Holo, 2012).

Son muchos los que están de acuerdo con Holo, ¿cómo no estarlo?, y los que compartimos esa preocupación por que el museo hable con sus visitantes de tú a tú, de una manera que marque la diferencia. Pero no todos los museos adoptan el mismo enfoque. Algunos temen que si permiten que el público tome la iniciativa, se olvide el propósito original del museo (de arte, por ejemplo); otros presentan menos problemas en cuanto a la cesión de espacio y tiempo para actividades que van más allá del arte. Lo cierto es que encontramos posiciones y criterios para todos los gustos; podemos analizar algunos de ellos.

Existe la opinión de que la única forma de que los museos pueden conectar con el público actual es pidiéndole que participe. “Cuando las personas pueden participar activamente con las instituciones culturales, esos lugares se vuelven importantes para la vida cultural y comunitaria”, “The Participatory Museum” (Nina Simon, 2010). Holly Jerger, la directora de programas públicos en el Craft and Folk Art Museum comparte esa misma idea. Su museo ofrece experiencias individuales donde la gente “utiliza” las manos: “Nuestro objetivo es ofrecer a todos un tipo de experiencia que se relacione con su interés personal en el recorrido del museo” (Jerger, 2012). Sin embargo, para Stephanie Barron, comisaria principal y directora de arte moderno en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA), hay ciertas líneas que los museos no deberían traspasar: “Creo que los museos son espacios sociales, pero si ponemos más énfasis en el espacio social que en el arte, no estoy seguro de que seamos muy diferentes de un centro comercial” (Barron, 2012). Por el contrario, Marc Allen, el director ejecutivo de