QUÉ ES ARTE MODERNO Y CONTEMPORÁNEO

QUÉ ES ARTE MODERNO Y CONTEMPORÁNEO

Cada día crece más el interés por el arte contemporáneo, sin embargo, las ideas y los marcos teóricos que nos informan sobre su práctica pueden resultar extraños y de difícil comprensión. Centrándonos en una serie de planteamientos base, a partir del enunciado de los diferentes movimientos artísticos, desarrollaremos una reflexión que pretende proporcionar una abreviada visión general sobre algunos de los aspectos centrales y contenidos que definen y diferencian el Arte Moderno del Contemporáneo.

Comenzaremos diciendo, que en el contexto de la Historia del Arte, el término Arte Moderno se refiere a la teoría y a la práctica del arte, predominantemente en Europa occidental y en América del Norte, desde la década de 1860 hasta finales de 1960, período asociado también al Modernismo. El Arte Moderno se define en base a una progresión lineal de estilos, periodos y escuelas, como el Impresionismo, el Cubismo y el Expresionismo Abstracto. A nivel de calle, existe una considerable superposición y confusión entre las palabras Moderno y Contemporáneo, ya que ambas aluden al pasado reciente y al presente como tales. La expresión “moderno” tiene un uso muy amplio según el contexto en el que se utilice. Cuando decimos “moderno” podemos estar sugiriendo el mismo presente o un periodo de tiempo contemporáneo. En términos de discurso social, político y filosófico, “moderno” se refiere al período que comenzó con la Ilustración en el siglo XVII. De manera más genérica y si apuramos un poco, lo “moderno” puede ser utilizado, incluso, para mencionar aquello que ha sido creado desde el primer Renacimiento. La naturaleza relativa y temporal del término se resiste a tener una definición clara y ajustada en el tiempo, sujeta a un debate considerable en términos de significado y calendario.

El término Arte Contemporáneo nos remite a una práctica actual y muy reciente. Atribuido, aproximadamente, al período comprendido entre la década de los 70 y la actualidad, también hace alusión a las obras de arte realizadas por artistas que aún están vivos. El Arte Contemporáneo tiende a evaluarse temática y subjetivamente, apoyándose en una gama más amplia de disciplinas teóricas y prácticas. Puede ser impulsado tanto por enunciados como por ideas y se caracteriza, además, por la mezcla entre el arte y otras categorías de expresión cultural, como la televisión, el cine, los medios de comunicación, el entretenimiento, la tecnología digital y el diseño de experiencias.

El período de tiempo que va de la década de 1970 en adelante también se define, en términos de Post-Modernismo, como un movimiento social, cultural e intelectual determinado por el rechazo a las nociones de progresión lineal, múltiples narrativas y contexto crítico asociado al Modernismo, favoreciendo un enfoque interdisciplinario de conceptualización fragmentada, relativista e irónica.

En la Historia del Arte, el período vinculado al Modernismo (1860 – 1970), se caracteriza por el desarrollo de importantes avances sociales, culturales, tecnológicos y políticos en el mundo occidental. La industrialización, la urbanización de las ciudades, las nuevas tecnologías, el ascenso de la clase media, la secularización de la sociedad y el surgimiento de una cultura de consumo dieron lugar a nuevas condiciones en las que el arte fue creado, expuesto, analizado y coleccionado. Un mercado abierto reemplazó al mecenazgo como medio para financiar el arte, dando a los artistas la libertad de participar en la creación de formas experimentales e innovadoras en la práctica artística. Inspirados por los nuevos avances en la tecnología- particularmente en la fotografía y el cine-, métodos tradicionales, como la perspectiva y la representación figurativa, fueron quedando progresivamente en desuso, descartándose todo ello a favor de la experimentación, como en el caso de la abstracción, y dando como resultado nuevas formas de expresión. Ésta práctica artística innovadora fue bautizada como Avant-garde, e incluía dentro del Modernismo una serie de sucesivos movimientos vanguardistas, como el Impresionismo, Fauvismo y De Stijl. El período modernista se caracterizó por la defensa de las tendencias progresistas de la modernidad, haciéndose evidente en movimientos como el Cubismo, el Constructivismo y el Futurismo y, si hablamos más concretamente de arquitectura, deberíamos mencionar el Estilo Internacional , con el ejemplo de la Bauhaus, entre otros.

Durante el transcurso del siglo XX, el movimiento modernista se vio influenciado por diversos factores: el impacto de la industrialización, la guerra global y los desarrollos en la tecnología militar, dando como resultado que ciertos creadores adoptaran estrategias de protesta, ruptura y subversión, evidentes en movimientos como el Dadaísmo y Surrealismo. Alternativamente, algunos artistas recurrieron a formas de práctica más personalizadas y emocionales, como las que pertenecieron a los movimientos expresionistas: Der Biaue Reiter y Die Brücke. Después de la Segunda Guerra Mundial, el centro del Modernismo se trasladó de Europa a América, siendo posteriormente dominado por el Expresionismo Abstracto. El concepto sostenido por el marco teórico del Formalismo, que priorizaba la forma sobre el contenido, tanto en la creación como en la exhibición de la obra de arte, generó el argumento del “arte por el arte”, contribuyendo al aumento de la especulación y mercantilización del arte como producto.

Las transformaciones sociales, culturales y políticas durante la década de 1960 provocaron cambios considerables en la práctica de las artes. Los artistas estaban preocupados por el aumento de la mercantilización del arte y su relación con el museo o galería, así como por las correspondientes consecuencias en el desarrollo de procesos socioeconómicos y políticos más amplios. En reacción y respuesta a todo ello, se generó una amplia gama de disciplinas teóricas y prácticas, como el Feminismo, la Teoría Poscolonial, Psicocórisis 06 y la Crítica Teórica, basándose en estrategias anteriores de disrupción, y creando nuevas formas de práctica artística, tales como el arte temporal, textual, performativo y didáctico, intentando distanciarse de la percepción del objeto de arte como producto mercantil. Los artistas conceptuales enfatizaron la primacía de la idea sobre el objeto de arte material en sí mismo. Rechazando las suposiciones sobre la continuidad histórica del arte y el consenso crítico asociado con el Modernismo, se buscaba traspasar los límites de lo posible en el proceso de la creación, presentación y exposición . Las formas de práctica experimental, como el Fluxus, el Minimalismo, el Pop Art y el Performance Art surgieron en respuesta a las restricciones que se asignaban como propias del Modernismo.

Más adelante, las preocupaciones emergentes sobre la ecología y el medio ambiente se hicieron evidentes en las obras de Arte Artificial y en el Arte Ambiental. La reconsideración de la relación entre la obra de arte y su contexto, en particular su reubicación fuera de los parámetros del museo o espacio de la galería, contribuyó al desarrollo del lugar como parte de la obra, las instalaciones y la práctica de la concienciación y participación social. Igualmente, el discurso feminista y poscolonial vinculado a la formación de la identidad desafió la narrativa lineal de la historia del arte occidental, eurocéntrica y dominada por los hombres, favoreciendo las narrativas múltiples, la promoción de la mujer en el mundo del arte y la práctica del Hybrid.

Los avances tecnológicos, particularmente en el cine y el video, sumados a la tecnología digital, contribuyeron al desarrollo del movimiento New Media. El alejamiento del museo o galería de arte como único lugar principal de exposición y apreciación del arte, dio lugar a la aparición de una gama más amplia de foros múltiples y eventos artísticos, como las bienales o el Street Art, e Iniciativas como el Art Leed.

A fines de la década de los 80 y a principios de los 90, el crecimiento del mercado del arte produjo como resultado un aumento en el número de galerías, coleccionistas, marchantes y ferias de arte, así como el establecimiento de nuevos y numerosos museos de arte y galerías, algo que se dio a gran escala en las principales ciudades. Una tendencia creciente hacia la colaboración entre artistas y conservadores contribuyó a desarrollar el perfil del curador de arte tal y como lo conocemos actualmente. A fines de la década de 1990, se generó un renovado interés por el papel del espectador como participante de la obra de arte in situ, dentro de un contexto social, contribuyendo así al surgimiento de nuevas formas de práctica colaborativa y relacional entre artistas y público.

El Arte Contemporáneo en el siglo XXI se encuentra dentro de un campo de práctica artística en constante evolución y expansión. Las preocupaciones con respecto a la mercantilización y objetivación de las obras continúan condicionando tanto la producción como la crítica del Arte Contemporáneo. Ahora, el esfuerzo por comprender lo que está ocurriendo con el arte se focaliza en identificar el camino a seguir, observando que algunos teóricos y artistas vuelven a valorar las posibilidades que ofrecía un movimiento como el Modernismo, si bien otros plantean la necesidad de crear un “nuevo Modernismo”, lo que el comisario francés Nicolas Bourriaud ha denominado Alter-Modern, que aborda la naturaleza híbrida, transitoria y globalizada del Arte Contemporáneo actual.

Hoy en día se produce y exhibe más arte que nunca, y existe mayor variedad. Como siempre ha ocurrido a lo largo de la Historia del Arte, puede que muchas de estas obras no sean de nuestro agrado. Pero el mejor arte, ya sea del pasado remoto, de la era moderna o de la contemporánea, nos abre a nuevos mundos, nuevos universos de pensamiento, de expresión, a diversas emociones y sentimientos, creándose innovadores campos de expresión poética. El arte en el mundo contemporáneo es el arte de este mundo; puede ser, a la vez, una gran distracción y resultar frustrante, pero también puede emocionarnos; el arte que se crea hoy está, a la par, lleno de dificultades comunicativas y de nuevas posibilidades; traslada a nuestra vista los efectos desafiantes de la realidad humana actual en toda su vital extrañeza y diversidad. El Arte Contemporáneo nos explica cómo de inmediato es el “ahora”.