Fernando 🐝 Santa Isabel Llanos en Traducción y Localización Alianzas GGCC - Nueva Edificación • Securitas Direct 19/5/2016 · 2 min de lectura · +200

Calidad de traducción bajo demanda

La noción de “calidad bajo demanda” ( Quality on Demand ) constituye una de las tendencias más actuales dentro del sector de la traducción. Dado que en ocasiones existen algunas dudas sobre el alcance de este concepto, creo que no estaría de más ofrecer algunas nociones sobre el mismo que permitan aclarar equívocos.

Como punto de partida, conviene subrayar que el concepto de calidad bajo demanda implica el reconocimiento de distintas necesidades de traducción y localización que son inherentes al cliente del siglo XXI, dentro de una realidad (política, económica, social, cultural...) marcadamente multilingüe.

En la actualidad nos encontramos ante un mercado en el que se está produciendo un cambio de paradigma . Tal transformación deriva de la concatenación de un conjunto de circunstancias, entre las que se encontrarían las siguientes: incremento exponencial del volumen de documentación a traducir y localizar; aumento del número de idiomas al que hay que traducir dicha documentación; reducción en los plazos de entrega; e incremento en la frecuencia y la variedad de formatos con los que debemos trabajar.

La consecuencia de todo ello es un verdadero terremoto que está haciendo temblar los cimientos del sector GILT (como ocurre en otros sectores, por otra parte) y exigiendo una notable evolución en el mismo.

Hoy en día, las distintas necesidades de los clientes requieren soluciones y servicios específicamente concebidos para adecuarse a cada una de ellas. Esto ocurre, de manera particularmente perceptible, en tres tipos de servicios :

  • Traducción o localización de documentos o contenidos técnicos, económicos, jurídicos, corporativos o aplicaciones informáticas. En ellos prima la calidad (‘ high quality ’), además de requerir en muchos casos agilidad; han de realizarse con traducción y revisión de un traductor distinto si se quiere estén amparadas por la normativa europea de calidad UNE 15038.

  • Traducción o localización de documentos internos o contenidos web muy efímeros . En este ámbito lo más relevante es el precio y la agilidad, siempre que tenga calidad suficiente (‘ good enough ’), que puede proporcionarse con traducción sin revisión por parte de un traductor distinto (por tanto no amparada por la norma UNE 15038) o traducción automática con revisión o postedición humana (que sí estaría amparada por la norma europea de calidad pero que, por el momento, es más posible con algunas combinaciones de lenguas que con otras).
  • Traducción o localización de textos o contenidos muy voluminosos y ágiles generados por el usuario (como un foro o red social) o dar soporte para buscadores multilingües para textos que no están traducidos. En este caso prima absolutamente el coste y la rapidez y a menudo es suficiente la traducción automática o informativa (‘gist translation’).

Tal y como puede advertirse, estos tres ejemplos admiten grados intermedios para otros casos concretos. De ahí que podamos realmente referirnos a un abanico completo y graduable de calidad bajo demanda, desde el nivel más exigente hasta el nivel puramente automático, cuya calidad dependerá en última instancia del sistema o motor de traducción automática empleado, su entrenamiento o enriquecimiento y por supuesto del par de lenguas que estemos considerando. En ninguno de los casos, salvo el puramente automático, se renuncia a trabajar con traductores acreditados y nativos de la lengua destino. En todos, se aplican elementos metodológicos como glosarios o guías de estilo.

Resulta evidente que para poder articular servicios con calidad bajo demanda (ajustándose a condicionantes técnicos y de plazos de entrega) es necesario disponer de un proveedor que apueste fuertemente por la I+D+i y que disponga de soluciones tecnológicas para los servicios multilingües, con capacidad de integrar otros productos de terceros que se revelen como líderes en el mercado.

Desde el comienzo de sus actividades hace ya más de una década, esta idea ha guiado la política corporativa de Linguaserve, hasta convertirse en una de las compañías GILT de referencia del mercado. La combinación de nuevas tecnologías, recursos humanos y fomento de la calidad en el conjunto de procesos productivos, nos ha permitido avanzar de manera continuada y casi sin darnos cuenta por la senda de la calidad bajo demanda, ahora tan de moda.

En suma, la viabilidad económica de una necesidad multilingüe se verá pues seriamente condicionada por el tipo de solución y servicio de que se disponga. Sólo aquellos proveedores que hayan realizado una apuesta estratégica sólida y continuada en el tiempo serán capaces de adecuarse a los formidables retos que nos prepara el futuro, trasladando sus ventajas competitivas a los clientes.

Fernando Santa Isabel

www.linguaserve.com