Fernando Santa Isabel Llanos en Traducción y Localización Brand Ambassador • beBee 2/11/2016 · 2 min de lectura · +500

El sector de la traducción

El sector de la traducción

En el mundo de la traducción, como en otros muchos, algunos clientes, están más preocupados por el coste que por la calidad, buscan la traducción más barata posible sin considerar las posibles secuelas de una traducción realizada por un precio mínimo. Un texto mal traducido podría empañar la imagen corporativa que tanto le ha costado ganar a una empresa o afectar negativamente las ventas, pero, en el peor de los casos, una mala traducción podría provocar lesiones e incluso la muerte.

Los compradores de traducciones, siempre atraídos por las traducciones de bajo presupuesto, no siempre se dan cuenta de que probablemente estén sacrificando la calidad por el precio. Las traducciones baratas a menudo son realizadas por traductores inexpertos o no calificados o por aquellos que esperan cosechar más clientes traduciendo a otros idiomas además de su lengua madre.

Igualmente algunas empresas evitan los traductores humanos y optan por traducir su texto directamente en las herramientas de traducción automáticas disponibles en línea, como Google Translate, obteniendo unos resultados de total incoherencia. Los resultados de las traducciones realizadas por traductores novatos, traductores no nativos y herramientas de traducción automática pueden ser desastrosos en ciertas situaciones.

En algunos de los tipos de traducciones, se requiere el máximo cuidado y nunca se deben dejar en las manos de un traductor novel sin ser especializado en la materia y menos aún de traducción automática. Estos son algunos de los sectores donde la traducción debe ser impecable:

  • En los textos de ventas y marketing, que requieren comprensión lingüística y cultural.
  • En las traducciones de patentes y de otros materiales técnicos, la precisión es de suma importancia.
  • En los textos médicos y farmacéuticos, particularmente cuando esa información puede significar un asunto de vida o muerte.
  • En los textos legales como contratos, órdenes judiciales y testamentos, en los que cualquier error en el texto puede tener profundas implicaciones legales.
  • En cualquier texto que represente la imagen pública de su empresa u organización, incluidos sitios web, folletos, manuales, etc.

Las empresas trabajan incansablemente para desarrollar una imagen en particular, pero los resultados de ese trabajo arduo pueden evaporarse rápidamente con solo una metida de pata. Los sitios web que comercializan productos y servicios no pueden darse el lujo de tener un enfoque laxo en cuanto a los errores lingüísticos.

Según un artículo publicado en BBC News, el emprendedor de internet británico, Charles Duncombe, descubrió que “un análisis de las cifras de los sitios web indica que un solo error de ortografía puede reducir las ventas a la mitad”. Los traductores sin experiencia y las herramientas de traducción automática también carecen de la habilidad para perfeccionar el texto según los matices culturales.

El éxito o el fracaso de un aviso impreso o de una campaña de marketing online dependen de la capacidad del texto para conectarse con el público destinatario, y los aspectos culturalmente inapropiados de una traducción saltarán a la vista de los hablantes nativos. Independientemente de los avances tecnológicos realizados, la traducción automática nunca aprenderá a actualizarse con respecto a las connotaciones culturales ni las sutilezas en juego en un idioma. Las bromas, las frases hechas y el juego de palabras se pierden mayormente en herramientas como Google Translate, que no logran captar el “sabor” del texto.

Vale la pena mencionar que las traducciones malas pueden tener más efectos además de afectar simplemente los resultados finales de la empresa. Un testimonio traducido en forma inexacta en un caso judicial podría dar lugar a una condena injusta; un error de traducción en una etiqueta de un medicamento recetado podría tener consecuencias mortales para un paciente; y unas instrucciones mal traducidas del manual de una máquina podrían implicar lesiones o la muerte para un empleado de una fábrica.


Fernando Santa Isabel