Fernando 🐝 Santa Isabel Llanos en Economistas y Financieros, Petroleo Alianzas GGCC - Nueva Edificación • Securitas Direct 17/5/2016 · 4 min de lectura · +300

Evaluación de riesgo del sector energético mundial

                                   

Teniendo en cuenta que  el precio del petroleó Brent era de 33,9$ por barril a mediados de febrero de 2016, frente a los 110$ de junio de 2014, las perspectivas para el sector se han ensombrecido.  La generación de efectivo ha decaído debido a que los precios son un determinante principal, lo que significa que las grandes empresas petrolíferas continúan reconsiderando sus  proyectos de inversión. La reducción del gasto en la prospección y producción (P&P) ha afectado a los contratistas. Un gran número de explotaciones ya no son lo suficientemente rentables y están generando pérdidas operativas.

Incluso aunque la demanda aumentó en 2015 en un 1,4%, no fue suficiente para absorber el exceso de oferta disponible en los mercados. El retorno gradual de Irán y el fin de la prohibición a las exportaciones de petróleo americano (votado a finales de 2015) se traducirá en un aumento de la oferta de petróleo, desestabilizando aún más los precios.

Algunos productores de petróleo esquisto (shale oil) han logrado adaptarse a estos precios bajos disminuyendo drásticamente sus precios de equilibrio en aproximadamente un 20%. Mediante la racionalización de sus procesos de producción, por lo tanto, han limitado el impacto de la caída de los precios en sus márgenes, mientras mantienen sus niveles de producción. Sin embargo, parece que en 2015 se alcanzó un punto de inflexión, ya que la producción de petróleo esquisto empezó a caer durante el año. Este fenómeno no se había visto desde 2008, cuando el desarrollo de esta tecnología despegó. Las altas deudas y el gasto corriente han impactado en gran medida en el sector.

Demanda

La demanda mundial de petróleo esquisto se debería estabilizar en unos 95 millones de barriles/día, según la EIA (Administración de Información Energética de EEUU), es decir, un aumento del 1,3% en comparación con 2015.

Se prevé que la demanda en Europa se estanque, alcanzado los 13,9 millones de barriles/día (como en 2015), de acuerdo a la IEA.  Uno de los principales sectores, en términos de consumo de productos petrolíferos, son las refinerías. Las refinerías en Europa Occidental (NWE Rotterdam) han sido capaces de aprovechar desde junio de 2014 la fuerte caída de los precios para mejorar sus márgenes, que se encontraban  alrededor de 3$/bbl cuando el precio del petróleo Brent estaba cerca de los 110$ el barril, frente a los 4,37$/bbl de media en diciembre de 2015. Sin embargo, los márgenes eran mayores en junio de 2015, situándose en los 9,34$/barril de media. Una de las principales causas es el  estancamiento de la demanda (causada principalmente por un invierno cálido), y el bajo nivel de mantenimiento de las refinerías, lo que ha resultado en un exceso de oferta.

En Estados Unidos, la tasa  de la utilización de capacidad productiva, a finales de noviembre de 2015, era del 91%, mientras en Canadá era del 92%, según la IEA. En Estado Unidos esta tasa se ha mantenido en un nivel muy alto desde principios de 2015. Los márgenes están en caída libre, desde los 17,08$/bbl en agosto de 2015 a los 14,08$/bbl a finales de 2015 para USGC. Sin embargo, las perspectivas son positivas ya que los precios del petróleo son bajos mientras la demanda se está incrementando, de acuerdo a la EIA,  en 2016 debería alcanzar 19,5 millones de barriles/día.

En Asia, los márgenes del refinado (Dubái hidrofisuración) alcanzaron los 8,6$/bbl de media durante diciembre de 2015. No obstante, los márgenes son altos cuando se comparan con los niveles medios de 2015, que se situaron alrededor de 7,7$/bbl. Se espera que la demanda china aumente muy ligeramente en 2016, hasta los 11,5 millones de barriles/día, desde los 11,2 millones de 2015. El crecimiento de la demanda en otros países de la región  probablemente sea débil, con un incremento de 0,3 millones de barriles/día, hasta los 12,5 millones de barriles/día.

La caída en los precios del petróleo permite a los gobiernos de Oriente Medio recortar los subsidios al petróleo, lo que afectará al poder adquisitivo de los hogares y por tanto, a la demanda.

Oferta

Según la IEA,  se prevé que la oferta de petróleo  aumente en un 0,4% en 2016, hasta los 96,07 barriles/día, tras el aumento del 1,4% en 2015. El gasto en inversión en prospección y producción (P&P) debería disminuir otro 30% en 2016, tras disminuir un 37% en 2015, de acuerdo con AlixPartners.

La reducción de la inversión, que va de la mano con la caída de los precios del petróleo, tiene como objetivo preservar el efectivo de las empresas especializadas en exploración-producción. Esta medida es tangible entre las empresas de petróleo esquisto (shale oil), ya que su fortaleza financiera es menor que las de las grandes empresas petrolíferas, y son más dependientes de las cuencas petrolíferas de Norte América. En términos más generales, todos los operadores de este sector están teniendo problemas. Según  S&P, en comparación con 2014  el número de pozos activos se redujeron en más del 63% en 2015,  y cerca de 67 empresas se declararon insolventes en 2015 de acuerdo con Platts. Esta tendencia probablemente continúe en 2016 y podemos prever que la oferta  siga descendiendo, especialmente la de petróleo esquisto, cuya producción ha estado descendiendo desde junio 2015.

En Europa Occidental, las principales empresas de P&P han visto disminuir sus ingresos netos. Como por ejemplo Total, que registró unos ingresos netos de 2.000 millones de dólares en 2015 (frente a los 3.800 millones registrados en 2014), aunque fueron mejores de los esperados por los analistas. Las empresas que mejores resultados consiguen son aquellas que combinan actividades de refino y química con el negocio tradicional de P&P. No obstante, el riesgo es mayor en las actividades de servicios de petróleo&gas, ya que son actividades directamente afectadas por la caída de la inversión. La reducción en la actividad de los pozos, especialmente en Norte América, así como una menor exploración, particularmente, en una era donde los yacimientos petrolíferos son cada vez más difíciles de desarrollar, está dando como resultado un importante deterioro de activos y ventas.

En los países emergentes de Asia, la caída prolongada de los precios está llevando a una caída permanente de los flujos de efectivo, en particular para las empresas públicas. Creemos que el riego crediticio es menor para este sector, ya que tienen el apoyo público y también tienen la ayuda de su integración vertical (presencia en el refinamiento y la distribución de productos petrolíferos).

Latinoamérica se está enfrentando a los mismos problemas. Petrobas y Ecopetrol reducirán sus inversiones, respectivamente en un 24,5% para el periodo 2015-2019 y un 40% en 2016. Las empresas de servicios de petróleo &gas como Vallourec  están ajustando su producción y produciendo junto con Mitsubishi, con el fin de reducir costes en un mercado decreciente.

Enfatizando que los productores Americanos de petróleo no convencional son los nuevos “productores bisagra”, el Ministro de Petróleo saudí Al Naimi, descartó recortes en la producción.Aunque ahora mismo los precios son bajos, extraer petróleo en el Golfo es mucho más rentable que en Norteamérica. Sin embargo, la generación de  flujo de efectivo se ve afectada, y algunos prevén la privatización de la empresa pública saudí de petróleo Aramco.