Primera Parte, episodio 2 de Atrapados en la red


Primera Parte, episodio 2 de Atrapados en la red

  















 Una mañana, encontrándome en casa, aún sin haberme vestido para salir a la calle, tal y como suelo hacer habitualmente, conecté el ordenador para responder los correos recibidos. Una vez finalizada la tarea, me encontraba leyendo la prensa local cuando, de súbito, sin saber ni el cómo ni por qué fui reconducido a otra página y, en vez de actuar como normalmente suelo hacer, decidí averiguar que se cocía por aquel sitio. Enseguida me di cuenta de que no se trataba de una simple página de foros, allí se respondía como si fuese un Chat y eso me animó a seguir averiguando hasta que llegué a un foro que me llamó la atención:


   Bienvenidos al foro de la Amistad.

   Creado y moderado por Juan:


   …—María: Hola, buenos días Juan. ¿Qué tal estás?

   —Juan: La verdad es que, ¡muy mal!, estoy harto de la gente que se ría de mí sin saber siquiera quien soy.

   —María: Amigo, no te preocupes por lo que piensen de ti. Lo importante no son las faltas, sino lo que tú quieres transmitir y puedo dar fe que tus palabras hacen aflorar infinidad de sentimientos.

   —Juan: Agradezco tus palabras, pero, lamentablemente para mí, la realidad es bien distinta: muchos dicen que estoy loco y que no les interesa nada de lo que trato de contar.

   —María: Pero a mí, sí me interesa leerte y te digo que, ¡adelante!, ya que por aquí son pocos los que cuentan con tus valores y principios.

   —Juan: Yo, soy amante de la verdad, la vida y todo lo que en ella ocurre, pero siento que mi vida ha fracasado.

   —María: No digas eso, ¡por Dios!, la vida es maravillosa.

   —Juan: Estoy harto de tanta hipocresía, “Si yo te contara…”.

   —María: Amigo, si te apetece hacerlo, aquí me tienes, ¡adelante!

   —Juan: Esta bien, pero te aviso que mi vida es triste, dura y aburrida.

   —María: No te preocupes por eso, no creas que la vida de los demás pueda ser más interesante o divertida que la tuya.

   —Juan: ¡Ea!, me h