Francisco Izquierdo Herrero en Aficionados a leer, escribir y compartir, beBee en Español, Redes Sociales Albañil, auxiliar de almacén y escritor diletante 11/2/2018 · 10 min de lectura · +600

Segunda parte, episodio 4 de Atrapados en la red




Segunda parte, episodio 4 de Atrapados en la red

                                               11 febrero, 2018 por franizquiero, posted in atrapados en la red



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    Bienvenidos al foro ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?

   Creado por Albañil 62:

   …—Enfermera: Buenos días Albañil, no concibo muy bien tu pregunta, no sé si lo que quieres decir, es que hacemos las cosas sin mucha firmeza, o que nos empeñamos en hacer cosas que en el fondo no queremos y solo, por contentar a los demás.

   —Albañil 62: Hola, buenas tardes Enfermera, en la sociedad actual eso de decir que has disfrutado de unas vacaciones estupendas en casa, significa, que andas sin dinero y que estás en una situación preocupante. En cambio, si llegas a la oficina y dices «he estado 15 días en París» lo que despiertas, es envidia entre los compañeros y hace que estos, por no ser menos vayan de vacaciones, aunque para ello tengan que estar pagando el crédito adquirido para tal evento, sin importarles lo más mínimo que tengan que pasarlo mal los 350 días restantes, simplemente por no ser objetivos y decir «me he quedado en casa, entre otras cosas, por la insolvencia monetaria o  porque me apetecía quedarme en casa»,  en mi caso, independientemente de lo boyante o exigua que pueda estar mi solvencia económica, dónde más cómodo estoy: es en casa. No he estado nunca en París, no he salido de España y soy muy feliz: en casa, el barrio y la ciudad donde vivo, a pesar de no ser natural de aquí. Donde nací, pasé mí infancia adolescencia y hasta casi cumplir los 30. Prácticamente toda mi familia reside allí. Entiendo que uno no es más feliz, por la cantidad de vacaciones que puedas realizar ni por los logros que seas capaz de conseguir, sino por que seas capaz de sentir que lo ere; por tanto, es algo que nada tiene que ver con la cantidad de objetos y posesiones, sino por convicción propia.

   —Dependienta: Yo creo que cada uno vive como quiere, pero queremos a veces vivir aparentando algo que no somos y no podemos ser.

   —Enfermera: Hola, buenas noches a todos. Albañil, ¡gracias por la aclaración!, estoy de acuerdo contigo y entiendo lo que dice Dependienta, en España es muy habitual vivir por encima de las perspectivas y enmascarar lo que uno no es. Creo que esto es debido a la forma de vida que llevamos, este sistema consumista, dónde lo único que importa es tener más que el vecino y no importa cómo lo consigamos. Hoy en día la gente piensa que el dinero hace la felicidad, cómo si la felicidad se pudiera comprar, y así todo, si tienes dinero puedes comprar más y, por lo tanto, eres más feliz. Eso es un engaño más del procedimiento consumista en el que vivimos, que lo único que hace es crear frustraciones en la mayoría de la gente poniéndoles delante de los ojos objetos que jamás podrán comprar. Cuando yo era niña no existía este consumismo, es cierto que la gente era más pobre que ahora, pero también, más feliz.

    Recuerdo a un matrimonio, al que le tocó la lotería y al cabo de unos años le hicieron una entrevista televisiva donde dijeron, ante el correspondiente asombro, que “eran más felices cuando pobres, que después de haber sido agraciados con el Gordo de Navidad”. Que el dinero puede ayudar a vivir mejor, nadie lo pone en duda; pero, la felicidad es algo más que tener euros.

   —Albañil 62: Creo que para ser feliz no hace falta salir de uno mismo. Leí, en algún sitio, que, «cuando llegó la hora de esconder la felicidad para que el hombre la buscase, a Dios, no se le ocurrió otro sitio que esconderla dentro de cada uno de nosotros, ya que pensó, que, seguramente nunca se nos ocurriría buscarla en nuestro interior». Considero que la mejor manera de ser feliz es conformarse con lo que uno tiene, sin anhelar lo que los demás puedan tener: ya que el conformarse es otra manera de definir el equilibrio en el ser humano.

   —Enfermera: ¡Sí!, estoy de acuerdo que, cuando hablamos de felicidad, hablamos de algo abstracto y, por tanto, es difícil definirla. Probablemente haya quien piense que no existe, que es un espejismo, pero, en cambio, sabemos lo que nos hace feliz y todos la hemos sentido con mayor o menor intensidad en determinados momentos de nuestra vida. Pienso que la felicidad es algo difícil de mantener atrapada ya que a esta le gusta volar y compartir su don con los demás seres, al igual que lo hacen los pájaros con su alegre trinar, y creo que si tratamos de atraparla y mantenerla enjaulada en nosotros correremos el riesgo de que esta muera y, es por ello, que, entiendo que, ¡la felicidad!, es ese pájaro que se deja atrapar por unos instantes y luego se vuelve a escapar. ¡Sí!, estoy convencida, que, si buscamos en nuestro interior y aceptándonos tal y como somos, es más fácil encontrar el equilibrio, la paz interior y aprendemos a vivir. ¡Sí!, yo creo que el potencial para ser felices: está en nosotros mismos.

   —Albañil 62: Hola, buenos días Enfermera, según mi opinión: en uno mismo y en nadie más, de eso no te quepa la menor duda. Es más, me atrevo a apostar que si quieres ser feliz lo consigues por convención propia, no porque lo que haya a tu alrededor pueda influenciar en tu estado anímico y, para ello, no existe nada mejor y placentero que el pasar por alto y no prestar más atención que la necesaria a lo que los demás puedan pensar de ti.

   —Vidente: ¡Así es!, Enfermera. La felicidad la tenemos que generar nosotros mismos, logrando el disfrute de todo lo que hacemos, ello nos proporcionará paz y armonía y es nuestro libre albedrío, el que nos permite, tomar nuestras propias decisiones y somos los únicos que cargaremos con las consecuencias de nuestros actos. Si nos ocupamos de mantener en orden, nuestra propia vida y dejamos que cada quien haga lo mismo, estaremos en capacidad de que el actuar de otro, no nos perturbe.

   —Enfermera: ¡Sí!, estoy de acuerdo, Vidente, no hay que dejarse influenciar por los demás, hay que tener ideas propias, y ser congruente con uno mismo y eso tiene un nombre: personalidad, algo que no todo el mundo tiene, y de ahí, lo de aparentar lo que no es uno, por tanto, debemos intentar que no nos importe tanto el que dirán, porque en el fondo a nadie le importa si tienes poco o mucho. Eso solo puede afectar a quienes quieren aparentar lo que no son y sienten la necesidad de tener que convencer a los demás de que es mejor que ellos… La inseguridad y falta de personalidad del que quiere hacer ver lo que no es, le delata y es lo que le hace ser infeliz, ya que aquello de lo que presume no existe y, por tanto, no puede dar felicidad, sino todo lo contrario.

   —Albañil 62: De la credibilidad y confianza que deposites en ti mismo dependen el éxito en tu vida, entorno social e independientemente del comportamiento de quienes te rodean. Cuando logras superar eso notas que la felicidad ha invadido cada uno de tus poros y rincones corporales.

   —Fontanero: Vidente, con ideas claras como las tuyas, te será más fácil encontrar la felicidad. La felicidad la supo exponer muy bien Fernando Sabater en un ejemplo de los suyos: “Tú, al comienzo del día te metes una china en el zapato y al terminar jornada, cuándo llegues a casa y te quites el zapato con la china… entonces encontraras el significado de la felicidad”. De todas maneras, entiendo que la pregunta del foro no es la felicidad, sino que entre todos la habéis derivado a ella. Y, en cuanto al tema derivado, decir que, solo se preocupan de la felicidad y del dinero quienes no lo tienen.

Enfermera: ¡Exactamente!, muchas veces te puedes sentir solo en tus opiniones o visión de la vida; pero cuando ves que la mayoría de la gente no opina igual que tú, uno debe confiar no en que haya personas parecidas a uno, o que lo puedan entender y muchas veces resulta fácil sentirse el bicho raro. Percibes cómo que eres el único que desentona, pero si hay algo que uno que se puede evitar: es ser uno mismo y, aunque no lo pretendas, al final acabas comportándote realmente como eres por satisfacción propia.

   —Ama de casa: Pienso que a nadie le gusta vivir sin posibilidades, sólo que debemos vivir con lo que se tiene y tratar de ser feliz. Ni un viaje a Europa ni el coche del año ni nada de esas cosas dan la felicidad y creo que el que disfruta con las cosas sencillas es feliz siempre y cuando lo que hace le guste o esta con las personas que quiere. ¡No sé! si he escrito lo correcto, pero si no es así, entonces estoy pérdida que las llaves que están en el fondo del mar…

   —Fontanero: La felicidad no siempre es buena. Hay personas que se sienten felices hablando mal de los demás o incluso haciendo daño y cosas aún peores. La felicidad y la libertad de uno nunca deben coartar la felicidad y la libertad del otro.

   —Ama de casa: Bueno, esos son las personas que viven de esa manera y no creo que sean felices. Creo que, para ser feliz, tú escoges la vida que quieres para ti y cómo la quieres vivir.

   —Enfermera: Fontanero, al igual que ocurre en casi todas las tertulias, empiezas hablando de un tema y acabas derivando en otros que emergen del original. Si lees desde el principio, observarás que estuvimos opinando sobre la gente que presume de cosas que luego no son ciertas y solo para sentirse mejor o superior a los demás y, después, cada uno ha dado su opinión, así es que ahora, y siguiendo con el tema, pienso que lo de fardar de lo que no se tiene, algo tan de moda en  una sociedad superficial como en la que vivimos, dónde la apariencia importa más que el fondo, dónde todo el mundo dice que lo importante es el interior; pero que, a la hora de la verdad, si el exterior no es bonito nadie lo compra. Esta superficialidad, creada por personas que fingen ser o tener, crea sociedades triviales, dónde les importa más el que dirán, que lo que son realmente y de esta manera decir que se van a París, aunque luego cierren las persianas y se queden metidos en casa, para este tipo de personas se ha convertido en una forma de vivir. Conozco a personas que trabajan conmigo a las que no les importa decir que no van de vacaciones porque no tiene dinero; pero, en cambio, hay otros que presumen de vacaciones fantásticas, que, supongo que serán ciertas. En mi caso, salvo que alguien me pregunte, no suelo decir nada; pero si me lo preguntan, no tengo ningún reparo en decir la verdad, y en confianza, te digo que nunca he presumido de nada porque no tiene concordancia con mis principios.

   —Ama de casa: Por todos es sabido que: “”Dime de que presumes y te diré de lo que careces””, considero que este tipo de personas son dignas de tenerles compasión, porque, aparte de ser unos mentirosos, creen vivir una vida que no es real. Yo no tengo nada, pero vivo felizmente con lo que tengo y le doy gracias a Dios todos los días por tener lo que tengo con humildad.

   —Fontanero: Como se puede apreciar, la foto de mi perfil está realizada en París y os juro que no tuve ningún problema para pasar con mi felicidad por la aduana. Si eres feliz la puedes llevar a todas partes, la felicidad es portable.

   —Ama de casa: Estoy de acuerdo contigo 100%, no importa donde estés, uno busca su felicidad donde quiera.

   —Enfermera: ¡Hombre!, y desviándonos otra vez del tema, no conozco a nadie que sea feliz haciendo daño a otra persona, salvo al envidioso; pero eso es otro tema y esa felicidad dura muy poco, ya que es ficticia y cuando comprueba que por mucho que quiere y no consigue hacer daño, de ahí su frustración y el enconamiento de su comportamiento. El envidioso nunca es feliz, porque para serlo tendría que ser el otro y el envidioso sabe que nunca podrá ser la otra persona. La envidia no genera felicidad, sino más bien frustración.

   —Ama de casa: Estoy de acuerdo contigo Enfermera.

   —Enfermera: Fontanero, si has estado en París, eso es porque tú puedes y tienes mucha suerte y te voy a dar la razón en una cosa, en que solo les preocupa la felicidad y el dinero a quienes no lo tienen, porque eso le ocurre a la mayoría de las personas.

   —Fontanero: Mira, por nombrarte a uno de los que disfrutan con el sufrimiento de los demás te nombrare al más famoso: Hitler, pero la historia, desgraciadamente, está llena de nombres.

   Sobre la envidia puedo decir que es peor pretender ser envidiado que la envidia misma. El hecho de fijarnos mucho en las personas envidiosas, es un tipo de envidia en sí misma. La personalidad débil es más proclive a ser envidioso, en cambio, la fuerte puede conseguir casi todo y es por ello que la débil es incapaz de liberarse de la abusadora y dañina envidia.

   —Albañil 62: Hay a quienes por aparentar más de lo que en realidad son o poseen, la vida no les trae más que serios problemas y que no creo sea necesario siquiera hacer mención alguna de ellos.

   —Ama de casa: Fontanero, no concuerdo contigo, no hay personas fuertes ni débiles; jamás debes subestimar a las personas. En mi opinión, la envidia es un mal que existe en todos los tiempos, hay personas que no tienen nada e incluso así siguen siendo envidiadas, quizás por su forma de ser o por ser felices a pesar de no tener nada.

   —Enfermera: Fontanero, te aconsejo que leas “Locos Egregios”, del Dr. psicoanalista, psiquiatra y pintor (Vallejo Nájera). Es un libro que habla de manera sencilla de locos famosos que han pasado por la historia, de enfermedades mentales, de personas que han sido importantes desde el punto de vista histórico y artístico. Este libro, de manera sencilla quita la imagen que desde fuera tienen de determinadas personas que han formado parte de la historia. Te lo recomiendo, en el habla de Hitler y de su personalidad, al igual que de otros muchos famosos.

   —Ama de casa: Muy bien, ¡así se habla!, Enfermera.

   —Vidente: La real felicidad, es la que te sale de adentro, la que tú mismo generas. Es un estado de gracia. El bienestar que nos generan los bienes materiales es mero disfrute, de ahí que es efímero y nuestro Ego, siempre nos está impulsando a seguir deseando, pero nunca nos podrá llevar, a ese estado de gracia, porque la felicidad, proviene de tu Ser, tu conexión con la creación. Retomando el tema original del foro, el vivir por encima de nuestras posibilidades, es nuestro Ego en toda su magnitud, haciéndonos necesitar el elogio, reconocimiento… y la ¡No! aceptación de nuestras propias circunstancias de vida.

   —Albañil 62: La felicidad es un estado y, por tanto, no siempre es estable y depende en gran medida, de la capacidad de las personas, el ser feliz. Se llega al estado de sentirse feliz cuando eres capaz de encontrar el equilibrio entre las adversidades y aventuras que nos proporciona la vida y el medio que nos rodea. Depende de la importancia que uno les dé a las cosas que nos ocurren y, si eres capaz de ver los pros y los contras, hacer de ellos un posible balance y entender que independientemente de la inclinación que tome la balanza, mediante el conformismo de la persona, aceptando tanto unas como otras y buscar el equilibrio entre ellas, es la única forma posible para que la felicidad deje de ser efímera. No obstante, todo dependerá de la capacidad de cada persona y la importancia que esta dé a las cosas que hay a su alrededor. Es mi forma de ver la vida, mi opinión no está basada en ninguna cultura, simplemente es fruto de como vivo, pienso y percibo y en ningún momento digo ni afirmo que esto sea la única verdad y mucho menos aún que tengo razón, se trata simplemente de mi opinión y no creo que nadie me pueda influenciar para cambiar mis pensamientos, ya que ellos forman parte de mí y, por tanto, también contribuyen a mi estado de ánimo.

   —Enfermera: Puede que en la imperfección este la felicidad, yo no me imagino un mundo, dónde todos tengamos la sonrisa en los labios las 24 horas del día. Creo que debe existir un equilibrio y que no sólo se trata de ser feliz, sino de sentirnos a gusto con nosotros mismos, en nuestra vida, en lo que hacemos, en lo que somos. La felicidad es algo abstracto que viene y se va, es un estado de ánimo que se debe apoyar en unos valores y en una filosofía de vida, sin estos: esa felicidad es superficial y ficticia.

   Albañil, sigo leyendo atentamente cada episodio que subes al otro foro y he de decirte que me siento identificada en el personaje de María.

                                                                                                        *****

Gracias por la atención.
Saludos