Aquella venta que perdiste por no saber quien compraba.....

Aquella venta que perdiste por no saber quien compraba.....

Hace ya tiempo, nos llegó a casa una propaganda en una campaña de marketing, de la marca de coche que habíamos comprado hacía ya unos años. Concretamente 8 años. Es cierto, que el vehículo ya estaba pidiendo ser cambiado, pues le habíamos dado “trote” en estos años. En dicha publicidad se nos hablaba de un modelo, que a mi particularmente me encantaba, y que después de los descuentos que proponían en dicha carta podíamos acceder a él. 

Si la carta llegó un miércoles, el Sábado fuimos al concesionario mi mujer, mi hijo el mayor y yo, con la intención de ver e incluso si nos gustaba a los tres comprar el coche que nos habían mandando en la publicidad. 

Cual fue nuestra sorpresa, que después de 8 años seguía el vendedor que nos había vendido el primer coche. Fue cuando nos dirigimos a él, con la carta en la mano y con la pregunta ¿te acuerdas de nosotros? y si se acordaba…..Cosa que al cliente, en este caso nosotros ya le gusta. Se interesó por nuestros hijos, por nosotros y en último lugar por el primer coche que nos había vendido. Demostrando así que antes estaban las personas que los productos. Esto también nos gustó. 

Lo estaba haciendo todo bien. 

Le explicamos que queríamos ver el vehículo que nos había llegado en esa carta, y evidentemente su cara cambió, convirtiéndose de repente en un zorro cuando ve una gallina. Automáticamente se cegó en la oportunidad de venta que tenía ante sus ojos. Nuestro interés era tal que él asumió que la venta podía cerrarse en unos minutos. Y no le faltaba razón, pues ya llevábamos los deberes hechos.

Sin embargo sucedió algo mágico para nosotros, y algo terrorífico para él, pues este hecho, fue el que más tarde arruinó su oportunidad de venta. MI hijo, se dirigió a otro coche, que no era el de la publicidad. Le encantó. Le pregunté ¿pero que hace hijo? y me dijo, con su inocencia: me gusta este coche. Era una berlina, que también se adaptaba a nuestra familia pero que era más caro que el de la publicidad. Me gusta mucho¡¡¡¡¡ chillaba. Mientras el vendedor nos enseñaba el de la publicidad mi hijo se quedó en el otro modelo viéndolo y montado en él. Estaba alucinado con el coche. En ese momento, vi como mi mujer empezó también a cambiar la elección e interesarse por el coche que había elegido mi hijo. Esto el vendedor no lo detectó. 

El vendedor seguía, y seguía vendiéndonos el modelo de la publicidad, pero de repente nuestra decisión de compra se empezó a nublar. O mejor dicho se empezó a inclinar al coche en el que estaba montado mi hijo. 

Le pedimos precio del coche que le gustaba a mi hijo, y casi no prestó atención. Estaba tan nublado con poder vender el coche de la publicidad, que no detectó que todos ya apostábamos nuestras fichas a otro modelo. 

Y así, pasaron los minutos: el vendedor explicándonos todos los beneficios del vehículo de la publicidad, cuando realmente ya no queríamos ese……….

Al final nos fuimos del concesionario, con una carpeta entera del coche de la publicidad y sin nada del coche que le gustaba a mi hijo. Evidentemente no compramos el coche de la publicidad y no sé porque extraña razón no volvimos nunca más a ese concesionario. 

Mi hijo tenía 6 años. Pero en esa ocasión, era él, el que tenía el poder de decisión de la compra. Luego se le sumó mi mujer. Por lo tanto, si el vendedor hubiera estado atento hubiéramos comprado la berlina. 

Cual es la moraleja de esta historia: Abre bien tus ojos, pues a veces la decisión de la compra la tiene la persona que menos te lo esperas……..

Buen día. 

Francisco José Paredes Pérez 



Adoro cuando vence la inocencia infantil, bravo por no decirle niño estate quieto) Hugo 1😘😘 vendedor 0 patatero (zasca por ignorar al menor 🤣)

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Fran 🐝 Brizzolis 15/3/2018 · #6

#5 Muchas gracias @Francisco Jose 🐝 Paredes Pérez Global Brand Ambassador... Yo desde luego así lo creo.

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Fran 🐝 Brizzolis 15/3/2018 · #4

Eso es un reflejo de que muchas veces quien paga, no es quien compra.

Es imprescindible saber quien tiene el "poder de decisión" y que a veces, tampoco coincide con la misma persona que compra... Es el eterno dilema: Son "ventas" ???... O son "compras" ???

Mi experiencia me dice que mayoritariamente las "ventas de éxito" son "compras", y las ventas "únicas" o de "no éxito" son "ventas".

Pero esa es sólo mi opinión personal.

Lo cierto es que hoy en día se presiona tantisimo a los vendedores para que se "centren" en vender, que se olvida que conseguir compradores, no es lo mismo que conseguir "clientes".

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@Ignacio Orna @Anca Raileanu jajajaj es verdad le pudo el ansía. Gracias a los dos por participar.......jejej

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Anca Raileanu 15/3/2018 · #2

Me has sacado una sonrisa. Es una historia preciosa y muy real, para mucjos vendedores los peques se ven sólo si arañan o rompen algo. Y cuantas veces nosotros tomamos las decisiones dependiendo de sus gustos!!!!

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Ignacio Orna (Nacho) 14/3/2018 · #1

El ansia cegó sus ojos.

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