Francisco Jose 🐝 Paredes Pérez Global Brand Ambassador in Profesores y educadores, Trabajo social, Psicólogos Global Brand Ambassador • Bebee Jun 12, 2019 · 1 min read · +700

Quiero aprender a saltar

Quiero aprender a saltar

Todas las mañanas cuando bajo del autobús tenemos que andar unos 15 minutos desde la parada hasta el colegio. Pasamos por un bar, por una cristalería y por un estanco que no sé lo que es. Bueno, sí sé lo que es, un sitio donde se compran cilindros blancos que te pones en los labios, los enciendes y dicen que matan. Pero entonces ¿por qué los compra la gente? Perdón por la pregunta pero, como a mí me preguntan tantas cosas raras, creo estar en mi derecho de preguntar también.

En fin, esto no es lo que nos ocupa. Lo que quiero aquí contar es que me subo a un bordillo, bastante grande para mí, y me he dado cuenta de que no sé saltar. Y sinceramente a mí me gustaría mucho aprender a saltar.

Me gustaría mucho aprender a saltar, sobre todo para:

· Saltar por encima de la gente que me mira como si hubiera visto un extraterrestre, y no con una sonrisa como se debería de mirar a cualquier niño del mundo por diferente que fuera.

· Saltar por encima de los besos que debo y de los abrazos que no he dado. Pero saltar alto para dárselos a una estrella y que estemos en paz.

· Saltar por encima de la ignorancia de la gente, de aquella gente que pone palos en la rueda de mi conocimiento y que piensa que no puedo dar más de mí.

· Saltar por encima de la hipocresía de la gente que dice que me quiere, pero luego nunca me llama cuando hay chuches.

· Saltar por encima de la gente que no lucha por los diferentes y que no integra a los demás. Que toma zumos de exclusión y tostadas de intolerancia.

· Saltar por encima de las sucias bocas que escupen mentiras sobre los más débiles y por encima de aquellos que hacen del bullying con mis amigos su arma más cobarde.

· Saltar por aquellos que dicen que me entienden, que debe de ser muy duro esto del autismo, pero jamás vinieron a verme ni hicieron un esfuerzo aun estando cerca de mí.

· Saltar por encima de los que excluyen, de los que no me llevan al máximo de las posibilidades, de los que piensan que mis padres necesitan un descanso pero nunca se quedan conmigo.

· Saltar por encima de aquellos que no hacen columpios para mí, que tiran petardos aun sabiendo que me molestan, y de aquellos que jamás miraron la forma de sacarme a pasear por miedo a que saliera corriendo.

¡Saltar! ¡Saltar! Saltar para muchos es sencillo; para mí complicado. Lo conseguiré, estoy seguro de que lo conseguiré, y ese día estaré más cerca del sol y de las estrellas. De momento me conformo con intentarlo día a día.

Reflexiones de una persona con autismo