Tercer mandamiento: cuidado con mi hermano

Tercer mandamiento: cuidado con mi hermano

Mi hermano es especial y es mi guardián, por eso te pido que tengas cuidado en cómo te comportas con él.

Es verdad que la vida le ha hecho madurar más de lo normal pero eso no te da derecho a igualarle a los adultos, es sólo un niño y si quieres igualar a alguien, iguálame a mí con los niños.

Entiendo que tengas curiosidad por saber cómo es la relación que mi hermano tiene conmigo, pues es diferente a la relación de otros hermanos. Sin embargo no debes hacerle preguntas del tipo: “¿Lucas te abraza?, ¿tu hermano juega contigo mucho?”. Esas preguntas no deben de ser contestadas por un niño que tiene un hermano autista.

¿Te imaginas que mi hermanito te preguntara cuántas veces has hecho el amor esta semana con tu mujer? ¿Qué pensarías? Seguramente verías que no hay correspondencia entre la pregunta y su edad. Y esa pregunta quizás te podría herir. Pues mide tus palabras con mi hermano, porque él sufre en su piel minuto a minuto mi diferencia. No lo demuestra porque los niños os damos mil vueltas en la aceptación de las cosas. Pero eso no quita que sufra. Y tú no tienes que echarle vinagre en las heridas abiertas a través de preguntas inadecuadas.

Bastante tiene.....Sigue leyendo...:)


Fotografía: David Martín Alonso

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