En búsqueda del Santo Grial Empresarial - Parte VII - La propuesta de valor

Otra de las acciones a seguir en la búsqueda del Santo Grial Empresarial es el poder tener una propuesta de valor de los productos y/o servicios ofrecidos que estén claramente alineados a la visión y misión de la organización que se desea construir, al establecer esta propuesta de valor se debe tener en mente quienes son los clientes y usuarios finales de ésta, es importante destacar que los clientes son aquellos que adquieren los productos y/o servicios, pero no necesariamente son los que usaran los productos y servicios adquiridos, ya que estos son los usuarios finales, por lo cual hay que entender las necesidades de los clientes y usuarios para que a través de la innovación en los modelos de negocios generar nuevas formas de interactuar y generar valor en los requerimientos de quienes adquirirán y usaran estos productos y servicios, pero siempre hay que tener presente que la propuesta de valor debe estar alineada con la visión y misión definida, que sea social y no egoísta hacia productos y/o servicios que cumplan con el espíritu de la organización, adicionalmente la gran familia empresarial que la conforman todos los colaboradores de la institución deben estar claros en sus roles y funciones para que la propuesta de valor sea la definida y se mantenga en el tiempo como un gran valor agregado de la empresa, es por eso que se hace vital una arquitectura empresarial, en donde los procesos, operaciones, estructura orgánica y tecnologías que la conforman otorguen una plataforma sólida, pero flexible a los nuevos cambios que pueden ocurrir producto de variaciones en el entorno de la comunidad, país o el mundo.

Existen muchos modelos estratégicos que proponen una forma de crear propuestas de valor, partiendo por Michael Porter que establece que éstas se deben basar en la constante mirada hacia obtener ventajas competitivas con la competencia, la cual actualmente es la más usada por la mayoría de las empresas, pero también está la mirada de Arnoldo Hax, en su proyecto Delta, en donde propone que la propuesta de valor este centrada en el cliente que requiere los productos y/o servicios, el primer modelo centrado en la competencia, el segundo centrado en el cliente, también hay otros autores que centran sus modelos en las capacidades internas al interior de la organización, y también están los que plantean que las propuestas de valor deben centrarse en donde no existe competencia y establecer desde esa mirada nuevas formas de relaciones con los clientes, como lo plantea el modelo de los océanos azules, per