CLAVES PARA CREAR EL NOMBRE PERFECTO PARA TU MARCA

Al crear una empresa nueva, puede que pensar el nombre sea uno de los momentos más difíciles. Una vez tienes claro el target al que va dirigido tu producto, es importante poner atención en este aspecto porque va a permanecer en el tiempo y va a influenciar en cómo las personas van a interactuar con esta.

Tienes la opción de contratar un servicio profesional que lo haga por ti, pero si eres un emprendedor lo más seguro es que quieras gastar la menor cantidad de dinero posible. Por ejemplo, si estás planeando hacer un evento y contratar un servicio de camisetas personalizadas en Barcelona, siempre te decantarás por la opción que te brinde la mejor relación calidad-precio.

Por eso, en este artículo te damos las claves para que tú mismo puedas crear el nombre de tu compañía.


Etapas en la elección del nombre

Si te bloqueas pensando nombres y ninguno te convence, no te desesperes, es normal. Para solucionarlo te sugerimos que sigas estas etapas que quizás te ayudan a continuar de una forma más ordenada.

1. Pensar en el nombre de otras empresas que te gusten e investigar cómo encontraron sus nombres. Puede que te inspire para algo similar.

2. Haz una lista de 100-200 palabras que puedas asociar con tu negocio, desde valores, productos o el target.

3. Haz una lista de palabras clave que resalten en qué aspectos tu empresa se diferencia de las otras. Es una buena idea aprovechar las ventajas competitivas.

4. Durante la lluvia de idea, puedes utilizar un diccionario para asegurarte al 100% de que las palabras tienen el sentido que quieres darle.

5. Prueba a cambiar el idioma. Hay que reconocer que algunos lenguajes suenan más atractivos que otros, así que intenta otros sonidos. ¡Siendo muy cuidadoso!

CLAVES PARA CREAR EL NOMBRE PERFECTO PARA TU MARCA

Claves para la comprobación del nombre

Una vez tienes el nombre escogido o, por lo menos, una selección de opciones posibles, es necesario hacer algunas comprobaciones para acabar de decidir. Hay que tener en cuenta que no se debería cambiar una vez la empresa esté en marcha a no ser que sea un motivo de fuerza mayor. Te arriesgas a que los clientes ya no te recuerden o no asocien tu producto con ambos nombres.

1. Verifica los problemas relacionados con el registro de marca. Es fundamental comprobar que el nombre que quieres utilizar no está registrado en la Oficina de Propiedad Intelectual. De lo contrario, tendrías que escoger otro.

2. Cuéntales la propuesta a tus amigos y familiares y fíjate en las imágenes que surgen al escucharlo. Esencialmente, analiza el efecto emocional que tiene sobre ellos y qué se imaginan de la empresa cuando escuchan la denominación.

3. Asegúrate de que el nombre no tenga connotaciones negativas con dobles sentidos o asociaciones de este tipo.


La prueba definitiva

Llegados a este punto, ya tienes el nombre más que escogido, comprobado y repensado. Si estás tan seguro, te proponemos la prueba definitiva: la del bar.

Busca una situación donde haya un grupo grande de gente divirtiéndose, que no estén concentrados en una actividad concreta. Si es posible, incluso que haya ruido. Di el nombre de tu empresa a alguna de estas personas y fíjate en:

- ¿Es capaz de recordarlo?

- ¿Es capaz de deletrearlo?

- ¿Es capaz de pronunciarlo?


¡Esto puede confirmar tu idea o replantearte las cosas! Sin embargo, tienes que ser consciente de que tampoco podemos controlarlo todo. Hay que poner todo de nuestra parte para seleccionar el nombre perfecto, pero no te desesperes si las influencias externas te lo ponen difícil.