Henry Wilder Bueno Orellana in Educación del Futuro, arteterapia, Escritores Docente de Psicologia General Jun 4, 2020 · 10 min read · +100

¿Qué es la cosa rara?

Pregunta inocua que hace eco en el camino de convertirse en psicólogo, educador y coach, parece resonar en el camino y sus acompañantes no parecen encontrar la respuesta, su autor principal no parece agotar la pluma y sigue inspirando: ¿Que es la cosa rara? se sigue preguntando por los pasillos de las universidades e institutos que vieron nacer la teoría de manos de un ejemplar anónimo y seguimos aquí dispuestos a enfrentarlo todo. 

No cesa de retumbar la máxima:

PREFACIO

Aunque este manuscrito no contenga reflexión filosófica alguna, es un esfuerzo de adaptación, que se sirve de conceptos elementales de la misma, para presentar a través de una caricatura ejemplar, sus relaciones con las ciencias básicas, en función a una pregunta.

Por lo mismo nos atrevemos a decir, que será de gran utilidad, para quien se inicia en el mundo de la educación tecnológica superior, ya que es el escenario idóneo que le vio nacer y para quien se sienta en primera instancia aprendiz:

Admitiendo que el tiempo le ayudará a entender, a lo que se enfrenta.

INTROITO

Había una vez una reina epistemológica de avanzada edad, cruel y despiadada; que habitaba en el pequeño castillo de la filosofía; del enorme imperio del conocimiento, el método y la investigación; que en el transcurso de la historia que contaremos a continuación, siempre preguntaba desde el trono, llena de cólera y sedienta de sangre ¿Qué es la cosa rara? ya que a su castillo llegaron un día dos viejas chismosas (una rebosante de ironía y la otra de mayéutica) pasando por sobre la sirvienta y nodriza llamada ética, escandalosamente profiriendo, que la cosa rara andaba por ahí asustando a la gente y dispuesta a tomar el trono; por lo quela reina sin pensarlo dos veces, comenzó a llamar uno a uno a sus consejeros y sus correspondientes cortes reales.

Más debemos saber que en el reino extenso, también habitaba en una cárcel dorada, la princesa curadora del amor, que con el paso de los años competía en: belleza, verdad y bondad con la madre reina, alegre y risueña, no paraba de soñar despierta, vivía en el castillo de la imaginación y en la isla de la sabiduría; la reina temía que ésta un día ataque su trono y cuando oyó de la cosa rara pensó que de ese principado venían las chismosas pues fueron muy convincentes y sólo la verdad puede ser tan contundente.

¿Cuánto le hubiera gustado a la reina averiguar más a fondo acerca de donde provenían esas extrañas voces que venían a su mente reclamándole el trono?, sin embargo tenía que tomar decisiones para que la aldea y los campos de sabores sigan bajo su poder, asumiendo el reto de poder responder lo que la vida le planteaba: el trono o la muerte.

PARTE I

I

Así fue que la reina inicialmente sentenció: traigan a Prótos primer consejero del imperio(curador de la melancolía) y a toda su corte real ante mi presencia, la ética rauda salió a decir: ¡llamen a Prótos, que es de vida o muerte, que la reina lo espera en el acto!; Prótos que se encontraba en sus labores, ajeno a la situación que se vivía en el castillo, pensaba tomarse el día para terminar el estudio del suelo y el agua, más pronto que tarde recibió de los bocones el llamado de la reina y esta le preguntó: Dinos, oh sabio Prótos, andan diciendo por ahí que, una cosa rara que guarda el secreto del dulce de la vida ronda el reino ¿Qué aspecto tiene?:

Pensando que era una broma de mal gusto atinó a responder: la cosa rara no existe, pues yo he llevado un enorme registro de la población de éste lugar, de los fenómenos atmosféricos, los pisos ecológicos, de la fauna, de las aves, de los peces, todo está en su justo lugar, mi opinión la pueden confirmar los mejores especialistas de mi corte y no he sido capaz de encontrar ninguna cosa rara aquí; así hablo Prótos que era un geógrafo e historiador inminente.

¡Que le corten la cabeza!, gritó la reina roja de ira y en su lugar le coloquen muchos chicles; en ese instante ya que solo la corte de Prótos estaba, se fueron contra él y perdió su cabeza en manos de ésta. Acotando la reina cual lección aprendida, levantando el dedo índice de uña podrida y mal oliente ¿Cómo podemos creer que la cosa rara no exista, si las chismosas tienen el crédito que les da la filosofía Socrática? tras lo cual, sin más remedio volvió a mirar a la sirvienta, decretando llamar al más anciano de los consejeros y su corte que quedaban en el reino, Deúteros.

II

Dinos, oh sabio Deúteros (curador de la felicidad) ¿Qué aspecto tiene la cosa rara?, Déuteros que no era de pocas palabras y era afanoso al disertar le dice sin temor: la cosa rara su majestades posible comprobar ó demostrar si usted me lo permite, puede ser hallada en las más abstractas fórmulas y con esto la pregunta sobre su existencia estaría resuelta – diciendo esto, para no correr, la misma suerte que Prótos, claro–recuerde que yo he resuelto los más intrincados problemas matemáticos y desarrollado junto a mi corte real las teorías con las que se han solucionado intríngulis de ingeniería e hidráulica. Deúteros por cierto era un buen matemático y físico; al captar la atención de la reina, sentenció sin vacilación, la cosa rara esa, es una ojiva.

La reina, verde de ira ahora, dictaminó: ¡Que le corten las manos! Y en lugar de éstas colóquenle mousse de chocolate, ¿Cómo podemos creer, que la cosa rara sea una ojiva cartesiana? Y siguió diciendo: si nos atenemos a los caprichos y flaquezas de los intelectuales, dónde terminaría este mundo. Tras lo cual buscando con el rabillo del ojo a la pobre sirvienta y nodriza pidió llamar a Trítos, el tercer consejero del reino.

Más esto nos lleva a decir sobre la Ética lo que era su secreto, su presencia en esta historia procedía de un encargo que recibiera de los primeros monarcas del reino Fe y Razón que murieron prontamente a manos de la Mentira cuando la Epistemología aún era una indefensa niña de cinco años, así que aunque la Ética tenía más edad que la Epistemología no renegaba de su posición pues sabía de sus debilidades y de cómo se tornaba cuando se sentía amenazada; razón por la cual solo se limitaba a cumplir sus encargos y antojos reales.

III

Trítos que era vidente y curador del miedo, se hallaba dispuesto para la hora del lonche, pensó que era de muy mal gusto ser llamado al castillo, en cambio decide llegar con su corte a tiempo: Dinos, oh sabio Trítos ¿Qué aspecto tiene la cosa rara?; su majestad, haré mi mejor esfuerzo de clarividencia, déjeme ver en mi bola mágica y consultar a los astros esta cuestión tan difícil y atrayente para los presentes.

Yo a diferencia de los demás, tengo de mi lado una de las ciencias: lo mismo oscuras como reveladoras; con los conocimientos que tenemos de las cosas mi corte real y yo, hemos llegado a entender que todo es un misterio, sin embargo, podemos conocer lo que se oculta detrás de cada persona, hasta lo más ruin y fatal que pueda llegar a esconder, mi reina: la cosa rara según mi parecer, es un monstruo abominable de tres cabezas y siete patas; todos guardaron silencio, la reina quedó absorta y la corte real que acompañaba a Trítos también, afirmando con la cabeza esa predicción; de pronto la sirvienta lanza una carcajada malévola, sacando de quicio a la reina y haciéndole sentir que estaba siendo burlada.

La reina amarilla de ira entonces, dijo: ¡Córtenle las orejas! Y en su lugar colóquenle galletas molidas; la corte se abalanzó encima de Trítos, para cortarle las orejas. La reina tomando entre sus dedos el único bigote que le colgaba del lunar que tenía en la barbilla, preguntó como tomando lección ¿Cómo voy a creer que la cosa rara, sea tan rara?, tras lo cual se originó un murmullo en la sala que la reina infiere está vez, llamemos a Tétartos el cuarto consejero real, junto a su corte.

Para ese instante la princesa de la isla de la sabiduría, pensó que reunir a sus escoltas para protegerse de la cosa rara de la que se hablaba en el castillo de la reina epistemológica, era lo mejor y así aconteció.

IV

Se acercó el consejero anciano y ciego, curador de la fortaleza más su corte real, para esto ya había entrado la noche, y la reina inquirió: Dinos, oh sabio Tétratos ¿Qué aspecto tiene la cosa rara?, y pensando en su vida ya acabada, sin nada que perder, pues ya vivió todo lo que hubiera querido, con su experiencia le dijo:

Sabes mi reina bella, no hay duda que los demás consejeros se han equivocado siempre y hasta te han tomado el pelo, porqué la cosa rara no tiene nombre y está en la imaginación de la gente, es la especulación que científicos no han desentrañado aún, ni por más altos estudios que hayan alcanzado.

Cuestión tan simple - pareció a la reina la respuesta del pobre ciego - que por un momento dudó en quitarle lo poco que tenía (la vida claro está), más en ese momento se escuchó desde lo lejos: como que una cosa rarísima comenzó a sonar; intimidando a la corte real, quienes profirieron gritos de espanto y de dolor al unísono, corriendo entre la sala y tropezando unos con otros, más en medio de la confusión se escucha:

¡Que lo descuarticen! Orden dela reina que roja de ira y derritan caramelo en sus órganos, agregando luego ¿Cómo no vamos a estar seguros de que hay una cosa rara aquí, si todos la acabamos de oír? Así fue que terminada la escena, en que suficientes muertes ya habían ocurrido, la reina no dejaba de pensar una y otra vez sobre ¿Qué es la cosa rara? Y se fue a dormir odiando a medio mundo.

Y Volviendo a la isla de la sabiduría la princesa ordena a sus tropas ir por todo lugar a indagar ¿Qué es la cosa rara?

V

A la mañana siguiente, los miembros de la corte real del último consejero vivo, fueron a hablar con él de todo lo ocurrido, narrándole la masacre que había sucedido en el reino el día anterior; la atroz muerte de Prótos, la pérdida de Deúteros, la confabulación contra Trítos y el vejamen contra Tétartos, uno superaba al otro en crueldad y no había explicación alguna para la furia de la malvada reina; debía entonces encontrarse una respuesta que contenga la sed de sangre y los sacrificios realizados.

Pentós curador del optimismo, que así se llamaba el consejero, pidió a su corte hicieran algo por él y que lo salvaran; es así que acuden al castillo de la imaginación, en donde la princesa de la verdad, les dio protección e idearon un plan para la huida, en donde cambiando de identidad durante días y noches acompañado así mismo de su séquito real, cruzaron las fronteras del imperio y llegaron a mi oficina en la que ha estado trabajando desde entonces, casi ha terminado de escribir el más voluminoso INFORME SOBRE LA COSA RARA, SU MECÁNICA, SU ESTÁTICA Y SU DINÁMICA; que se viene traduciendo al quechua, al aymara y otras lenguas aborígenes del Perú.

Aún acosado por los dolorosos momentos y recuerdos de las rudas costumbres de su reina. Pentós, desea permanecer en el anonimato.

Teme acaso con razón o sin ella, que esta exposición de la Cosa Rara será poco gustada también como la primera, puesto que la gente prefiere credos en blanco y negro, en los que pueda creer con certeza.

Ah, lo olvidaba, la impresión de Pentós sobre la Cosa Rara en esta adaptación, ha contribuido a hacerla más rara aún, de la que ya era para sus otros cuatro desgraciados y difuntos colegas consejeros.

PARTE II

I

Habiendo dejado cita expresa la princesa de la isla de la sabiduría no se hablaba nada más que de la batalla final entre los caballeros y la cosa rara.

Entre el sol y la brisa, muy silencioso el viento golpeaba las hojas de los árboles y se sentía frio en aquel lugar de cerca un extraño miedo más desde lejos se podía observar todavía la presencia del castillo donde adornaban acabados arquitectónico en forma de triángulo con banderas de color rojos y azul simbólico de aquel reino.

En aquel lugar, la princesa de la verdad habitaba, ella era de espectacular sublimidad, cabello negro y de ojos azules, con una particularidad muy diferente a la de cualquier princesa de su tiempo (belleza y bondad), se sabía confundida por los acontecimientos de su tiempo en el reino y tenía a su disposición cinco caballeros reales que le ayudaban a resolver diferentes problemas, sin saber a quién acudir, ella va en su búsqueda escuchando el tremendo estruendo de voces que provenía del territorio en que vivía la reina epistemológica.

Al poco tiempo todos concuerdan concentrarse en el centro de la isla de la sabiduría y se les informa acerca de la situación, aquí cada uno de los caballeros y sus nombres:

- El primer caballero Cardock muy elegante y con un aspecto de un gran valiente luchador se presentó ante la princesa de la verdad diciendo: yo soy el caballero de las espadas del reino y estoy a tus servicios hasta la muerte.

- El segundo Astamor un tipo muy seguro de sí mismo con la confianza de un guerrero dijo: yo soy el caballero de los arcos el gran maestro de maestros mi princesa y estoy a tus servicios hasta la muerte, él era el temible Astamor un caballero que descubrió que la palabra no, no existe.

- El tercer caballero Tristán un hombre de orígenes de la corte real un hombre muy orgulloso con el bienestar del reino dijo: yo soy el caballero Tristán comandante de los hombres escuderos que siempre estamos para servirle hasta la muerte mi princesa.

- El cuarto caballero Galán un hombre muy sabio quien daba las ideas y las estrategias de lucha y contraataque del reino manifestó: yo soy Galán y estoy a tus servicios mi princesa, hasta la muerte.

- Y El quinto caballero Arthur el más experimentado luchador de guerra que existía, el mejor en la lucha, con la característica de intimidante asechador dijo: este pobre hombre que está ante tu presencia te servirá hasta la muerte si fuese capaz hasta el propio infierno saldría a protegerte mi princesa y estoy a tus servicios.

Un gran silencio se sintió y un asombro en el pueblo que presenciaba la presentación de cada escolta y sus guerreros con ello le volvió la fuerza a la princesa de la verdad y la seguridad de poder descubrir que era la cosa rara se notaba en sus ojos.

Ella dijo: mis fieles amigos se que a ustedes mi padre los coronó como grandes caballeros y fuimos desterrados por la infame reina epistemológica a esta isla, sin embargo hoy necesito de su valentía, de su lealtad para que este reino no recaiga y para descubrir una cosa rara, un monstruo que nos amenaza, mi curiosidad es para entender su procedencia ya que la reina epistemológica se dice ha perdido la primera batalla contra esta.

Confío en ustedes dijo la princesa y los caballeros a una sola voz dijeron nosotros nos encargaremos de esto y voces en coro como de un ejército de hombres que detrás se agolpaban detrás de cada caballero guerrero blandiendo sus armas para la batalla.

Así fue que Galán el sabio y los otros se juntaron decidiendo que Arthur y los suyos irían al frente ya que eran los más experimentados para acorralar a la cosa rara, entonces vendría el ejército de Astamor con sus arcos y flechas ya que no sabían si la cosa rara era uno o varios, enseguida Tristán junto a los hombres de Cardock quienes eran los más temibles espadachines y al final la tropa de Galán para el contraataque y llevarle después de la última batalla la cosa rara a la princesa de la verdad.

Fue así que todos emprendieron su largo viaje:

Arthur llega por los mares al imperio de conocimiento, el método y la investigación y comienza su búsqueda dirigiéndose a los árboles desde donde se escuchaban los gritos, aterrado por no saber a lo que se enfrentaba metro a metro cubrieron la zona cada 5 hombres, se sabe que llevó como ayudante al tío de la princesa Homúnculo poseído secretamente por el espíritu de la mentira se valía de conjuros y con magia negra había creado para su placer un dragón de tres cabezas y siete patas y les hacía creer que el enemigo era ese.

Arthur muy enojado pone en descubierto a Homúnculo y le puso como condición que si no le servía a él lo regresaría a la isla, además mandó un mensajero a la isla para advertir de la situación a la princesa.

La princesa advirtió que la presencia del dragón sería de utilidad en la batalla así que Arthur podía hacer lo que fuera necesario con la vida de homúnculo (el tío) conocedora de sus maldades.

Arthur todavía se preguntaba que era la cosa rara, sin embargo creyó necesario que era su tarea acabar con el Dragón y servirse del Homúnculo, creyendo que la princesa estaba equivocada en su apreciación ya que no era una guerrera como él.

Debía decidir además por que llegaría luego el ejercito de Astamor, que el reclutó, para ubicarse en el campo abierto entrando por el lado oriental del continente.

Homúnculo sin saberlo crea otra manifestación de la cosa rara y esta vez ataca a Astamor y su gente, a los días de estar en campo abierto, con un fantasma que mataba de terror a las tropas que día a día iban muriendo sin explicación.

Arthur en el frente de batalla frente al dragón pide refuerzos a Cardock que por la premura de la situación y no bien informado cree estar peleando frente a frente contra la cosa rara encontrada por su amigo, así que en tres días de feroz lucha acaban con la bestia.

Cardock recordaba las últimas palabras de Arthur muerto en el épico momento: sigue buscando, amigo tranquilo le apaciguaba éste, ya todo está consumado, sigue buscando, no ha llegado el fin.

Astamor huye y se cruza a lo lejos con Homúnculo, junto a sus hombres deciden no detenerse ni dormir, no imaginaban que el culpable de las muertes era justamente Homúnculo, mas encuentran a Cardock en un descanso y este les cuenta lo acontecido entre ellos deciden retomar el internamiento en los confines del imperio.

Hacían guardias para alejar la muerte de ambas tropas, el fantasma aprovechaba el sueño de sus víctimas para darles la estocada.

Pero pronto cuando Homúnculo se sintió solo junto al espíritu de la mentira crearon una nueva manifestación de la cosa rara la niebla.

Es desde ese instante que la historia se torna más difícil ya que sin saberlo despiertos o dormidos uno a uno los caballeros y parte del ejercito que estaban en el imperio en las zonas cercanas al desierto se confundían los unos a los otros peleando entre sí y muriendo sin cesar pero tomando formas inmortales de almas vagabundas que más tarde Homúnculo controlaría solo con su mente.

Mientras tanto Galán en su sabiduría desde la isla reconoce que algo pasaba, ya que no había informe alguno de los primeros en irse a pelear, así que pidió el consentimiento de la princesa para ir acompañado de Tristán, solos ellos dos y así sumergirse en lo desconocido e irreal, para no sacrificar más gente.

Galán y su escudero se lanzan en la aventura y llegan cuando la neblina, el fantasma de la muerte aún no habían sido derrotadas, era raro que no había ni rastro de los 1500 soldados que acompañaban a los 3 caballeros anteriores todo se había consumido en el tiempo y el espacio, Homúnculo que ahora tenía el control de las mentes de quienes llegaran al imperio de la reina epistemológica se les presentó para engañarlos, sin embargo, el sabio escuchaba y apuntaba, mientras el escudero preguntaba lleno de copiosa cantidad de dudas, pasada la noche en la que curiosamente escaparon del continente tomando parte de lo que habían llevado regresaron sin pronunciar palabra los dos personajes, así permanecieron temerosos de que Homúnculo aún los esté escuchando, el sabio no atinaba ni a respirar, escudero no entendía el verdadero poder penetrante de la mente de Homúnculo que se iba haciendo uno con la cosa rara y al llegar a la isla ya se habían convertido en estatuas de bronce.

Se le informa a la princesa de la verdad la llegada de los dos exploradores y estupefacta con lo que sus ojos veían, sabía que la lucha contra la cosa rara sería más difícil ahora, pero sin saber que Homúnculo su tío estaba detrás de todo esto.

EPÍLOGO

Todo esto explicará por qué este informe acerca de la Cosa Rara aparece con un título distinto: MASCIENCIA, para niños no tan pequeños y bajo mi propio nombre: Henry Bueno (2020), tomando la historia de un corto de Mario Bunge (1972), inspirado en un cuento de Lewis Carroll (1865).

Esperemos que este expediente salve a Pentós (Jorge Luis Borges 1899 – 1986) de la ira de los celosos seguidores de credos sencillos o al espíritu Borgeano que irrumpió la vida de mis estudiantes que uno a uno entregan reportes y son los nuevos Pentós de esta historia, ya que siempre se asumió que si le dieran muerte al primero, el espíritu inmortal de Pentós no dejaría este mundo y transitaría hasta atrapar la mente de otro autor y se podría contar de miles de formas esta cosa rara que crece amenazante.

Nota añadida en pruebas. Bajo un escrutinio exhaustivo,la cosa rara, no dista mucho de ser:………………………….. puesta al servicio de muchos y que permite que tu leas estas páginas.


¿Qué es la cosa rara?


Los invito a crear puentes de diálogo entre todos nosotros y repensar nuestros pensamientos

0