Isaac Orviz García in escuelas de educacion especial, educación especial, Profesores y educadores Profesor • Colegio Cambrils Jul 22, 2018 · 2 min read · +200

Inclusión Educativa

Inclusión EducativaInclusión Educativa

Mucho se está hablando últimamente acerca de la inclusión educativa, tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales, como consecuencia de unos cuantos políticos que quieren dinamitar de una vez por todas la educación y el sistema educativo. No veo otra explicación.

Sin duda, la intención de pretender tener un sólo modelo educativo, es decir, obligar a todos los niños y niñas de este país a poder optar sólo ante un modelo educativo, me parece aberrante, inconstitucional, ilegal y, por supuesto, atenta contra los principios de la razón y el sentido común.

Espero que nadie se sienta insultado, pero el abogar por un modelo único de educación demuestra estar cargado de una gran ignorancia. Y no es por el hecho de creerse ellos por encima de los padres y eliminar las libertades de elección del modelo educativo para sus hijos, sino que demuestra que ninguno de ellos ha pasado tiempo suficiente ni en los grandes centros de Educación Especial que hay en este país, ni con familias con hijos con discapacidades severas, ni mucho menos con personas gravemente afectadas por una discapacidad.

Quizá yo lo veo de otra manera por mi formación y mi experiencia, pero después de más de 15 años trabajando y haber pasado por diferentes buenos centros de educación especial y por varios, igualmente fantásticos, centros ordinarios de integración, no logro entender esta nueva obsesión de un modelo inclusivo y único para todos.

Va a resultar, que por ejemplo, un niño de 9 o 10 años, sin ninguna discapacidad, va a estar en clase, dando mate, lengua, inglés, social science… junto con un niño, también de 9 o 10 años, pero con retraso mental severo y parálisis cerebral, y quizá con otro con autismo profundo y veremos cuantos más. Ante lo que me surgen numerosas dudas…

Si lo que se pretende es concienciar a la sociedad y a los alumnos de que todos somos “iguales” y tenemos los mismos derechos, me parece fantástico. Pero qué pinta ese alumno con parálisis cerebral y discapacidad intelectual dando inglés en vez de estar en un centro asistencial donde se le enseña autonomía, comunicación, destrezas, estimulación… ¿o es que a ese niño de 10 años con encopresis, problemas para comunicarse, para relacionarse e interactuar con sus iguales, incapacidad para realizar de forma autónoma ciertos hábitos básicos de higiene… se le van a obligar a estar en clase de “social science “aprendiéndose las comunidades autónomas en inglés.

Por otro lado, se les ha llenado la boca a los políticos de hablar de la supuesta dotación que darían a los centros educativos para poder llevar a cabo el modelo inclusivo y creo que no han hecho bien los números. Pues, si tenemos en cuenta que por ejemplo, cuando se habla de alumnos con TEA la ratio suele estar en 3-5 alumnos por cada profesor, si le juntas en el aula con una chica con retraso mental y sin lenguaje, con otros 20 o veintitantos alumnos y alumnas… ¿Cómo queda esa ratio?

Además, ¿cuántos profesores habría por aula? Habría que construir aulas gigantescas para albergar tanta gente dentro. Y ¿Cuántas especialidades? por que claro, los profesores andamos formándonos continuamente, y ahora se nos machaca con el inglés para que los centros sean bilingües, pero claro, si además hay que saber lenguaje de signos, braille, logopedia, cómo enseñar autonomía, cómo actuar e intervenir ante una crisis epiléptica… la carrera de magisterio debería durar al menos 10 años.

Y no olvidemos la gran población de alumnos con problemas de agresividad que hay en los centros de educación especial, que esos también se “beneficiarían” seguro del modelo inclusivo único. Si ya tenemos problemas de conducta en las aulas, problemas con el bullying, encima habría que juntarle con estos chicos y chicas agresivos…

Al final se nos olvida, o mejor dicho, se les olvida a los que abogan por el modelo de inclusión único lo verdaderamente importante. Que son los alumnos y sus derechos a ser diferentes. ¿Por qué quieren que seamos todos iguales? Cuando precisamente en la diferencia está realmente la belleza.
Miremos qué características personales e individuales tienen los chicos, qué fortalezas, qué cualidades, qué dificultades y qué necesidades y una vez visto esto orientémosles hacia el tipo de centro que necesitan. Por que la realidad, es que hay muchos niños y niñas que se benefician de una educación inclusiva, pero también hay muchos otros que no, necesitan una educación especial. Y no olvidemos, que ningún político tiene derecho a coartarnos la libertad. La libertad que tenemos los padres a elegir la educación de nuestros hijos.

Y por si fuera poco todo esto, me entristece aun más algo que parece que los políticos obvian, una clara realidad de este país,  los grandes centros de educación especial que tenemos, la gran calidad educativa que se imparte en ellos y que parece que quieran cargárselos.

Por todo esto, yo voto por una educación inclusiva sí, pero no para todos, sino para los que la necesiten y les beneficie. También voto por una educación especial, pues es el mejor modelo educativo para algunos y es un derecho que no se le debe arrebatar a las familias.

Por Isaac Orviz García