Isidro Rudilla in Extremadura, beBee em Português, beBee en Español Distribuidor Independiente de Kleenese Mar 23, 2017 · 2 min read · +800

Periódico, sí; móvil, no


Leyendo el hoy digital, me he parado a leer este artículo, donde en Ferreira do Alentejo (Portugal), prefieren charlar y leer el diario.

Dicen que esta zona es el Alentejo profundo. Llanuras interminables, pueblos blancos extendidos como sábanas, carreteras rectas discurriendo entre olivares. Decía Miguel Torga (São Martiño de Anta, 1907; Coimbra, 1995) que cuando recorría estas llanuras, no se cansaba ni cabeceaba de sueño. Para el escritor de Trás-os-Montes, el Alentejo era un deslumbramiento, una revelación, el lugar donde «tenho sempre onde consolar os sentidos».

Periódico, sí; móvil, no

He llegado a Ferreira do Alentejo y es sábado por la tarde. Ferreira tiene 8.000 habitantes y, como cualquier pueblo alentejano o extremeño, ha perdido la mitad de su población en los últimos 60 años. Dice la leyenda que la villa se llama así porque, en el siglo V, la valerosa esposa de un herrero (ferreiro) defendió el pueblo de los invasores bárbaros.

El 8 de mayo de 1925, Ferreira veía nacer la Sociedade Filarmónica Recreativa, que se instalaba en la plaza del Comendador Infante Passanha. Ahí sigue, convertida hoy en un popular café decadente con terraza exterior, sala interior con butacas, mesa donde se pueden coger o leer los cuatro grandes periódicos nacionales y el mejor semanario y una barra para tomar bicas de café a 0.60.

Ha quedado libre uno de los siete veladores de la terraza. Lo ocupo. Al rato, me percato de que la mayoría de los 30 clientes que llenan las mesas leen Expresso, Público, Jornal, Diário, Correio y sus suplementos de fin de semana. Y, ¡oh milagro inexplicable!, ninguno está pendiente del móvil. Hojean la prensa y la comentan o hablan de sus cosas, pero no miran el celular.

¿Se debe a que en el Alentejo profundo no hay cobertura o no se usa tanto el móvil? No creo. A mi teléfono, el 4G de MEO llega con cinco puntitos y en la plaza del Comendador la gente habla por su 'telemóvel'. Quizás idealice, pero para mí que este gusto por la prensa y la conversación es una demostración más de la civilización superior del pueblo alentejano, capaz de tener aseos públicos en cada pueblo, incluso con agua caliente y fría, capaz de mantener la arquitectura popular porque aquí ha llegado la cultura al tiempo que el dinero y no se entiende que lo moderno sea destrozar las casas de siempre para levantar bloques y adosados.

Ahora sí está llegando el dinero gracias a los regadíos de Alqueva, que llenan los campos de cultivos de uvas de mesa sin pipo y de hileras de olivos regados por goteo. Pero ya es tarde para la incultura de la formica y el alicatado hasta el techo. Aquí se sigue manteniendo la cal, la bóveda de ladrillo, el muro grueso que protege del frío y del calor y también la conversación y la lectura del periódico en el bar.

Dicen los portugueses que no debemos confundir el Alentejo con el resto del país. Que en Lisboa, Braga o Faro se vive con el mismo estrés y parecida prisa que en Madrid o Valladolid. Solo en el Alentejo se mantienen las viejas costumbres, las viejas arquitecturas, la vieja lectura y la vieja conversación.

A Oporto y a Leiría sí que llegó antes el dinero que la cultura y también ha llegado antes el arte de la manipulación que la artesanía de la lectura. La lectura de 140 caracteres 'twitter' y de los textos de Internet en general nos llevan a la incapacidad para leer y entender textos largos. Si el informe PISA se extendiera a todas las capas de las población, y no solo a los adolescentes, los resultados en comprensión lectora de los españoles serían inquietantes.

Mientras por un lado perdemos capacidad de lectura y de comprensión, por otro ganan capacidad y eficiencia los expertos en manipulación. Si no leemos textos largos ni entendemos bien los cortos por falta de costumbre, es muy fácil engañarnos con noticias falsas. En Ferreira do Alentejo, eso no pasa porque leen periódicos con artículos largos y conversan sobre ellos. Aquí, en palabras de Torga, «siempre se encuentra dónde consolar los sentidos sin necesidad de viajar a las ciudades selectas del país».


Fuente: http://www.hoy.es/extremadura/201703/23/periodico-movil-20170323002108-v.html