Jairo Zambrano Murcia en Comunicación y Periodismo Video journalist • Zoomin.tv 5/10/2016 · 3 min de lectura · +200

Votante del NO ¿aceptaría para usted las condiciones que exige para las Farc?

Votante del NO ¿aceptaría para usted las condiciones que exige para las Farc?

Colombia se debate en la incertidumbre de lo que pasará después de que ganó el No en el plebiscito que refrendaba los acuerdos alcanzados entre el Gobierno colombiano y las Farc en la Habana y firmado ante la comunidad internacional y el país el pasado 25 de septiembre, cuál es el paso a seguir, el plan B para salir de esta encrucijada.

Tomado de Acurdo fin del conflicto. Oficina Alto comisionado para la paz

Al parecer una etapa oscura se ha posado sobre las banderas y las camisas blancas que se ponían de moda en Colombia, el 50,2% de los que asistieron a las urnas dijeron No, por convicción o porque creyeron en sus líderes políticos o espirituales, pero sin saber que sería lo que vendría después de eso, ahora muchos de ellos estarán expectantes de la renegociación que exigía el caudillo Álvaro Uribe, renegociación que nunca se plantearon ni el Gobierno ni las Farc.

Ayer el Centro Democrático publicaba en su página web los puntos que exige renegociar con las Farc, publicación que después de un rato borró aduciendo que “no pretende asumir facultades exclusivas del gobierno. Expresamos los puntos y esperamos que el gobierno introduzca los correctivos”, con esto deja claro que no existe en esa organización una propuesta clara para destrabar la refrendación de los acuerdos.

Por otra parte en una entrevista exclusiva en RCN, obvio, Álvaro Uribe indicó que se reuniría con el presidente Santos para buscar puntos de acuerdo y salvar el proceso, reunión a la que, claramente, no asistirá sino que envía a tres delegados de su partido, Oscar Iván Zuluaga, Iván Duque y Carlos Holmes Trujillo, delegados que además son sus precandidatos a las elecciones de 2018, blanco es…

La pelea que ha planteado el uribismo, desde que se publicaron los acuerdos alcanzados, tiene que ver en especial con los temas referentes a la justica, participación política, reforma agraria y narcotráfico.

Según su posición y la de muchos de los que votaron No, los guerrilleros de las Farc que hayan cometido crímenes de lesa humanidad deben pagar cárcel efectiva y no tener participación política, algo que ya estaba acordado en la Habana (Acuerdo sobre las Víctimas del conflicto). Con el planteamiento de Uribe podría pasar lo mismo que con los Paramilitares desmovilizados, que no hubo una jurisdicción efectiva que esclareciera la verdad y permitiera la reparación de las víctimas, la cárcel efectiva sirvió en ese caso para extraditar a jefes paramilitares que estaban contando verdades que involucraban a militares y políticos. Además en ese punto pide que se suavicen las penas a militares condenados por crímenes de lesa humanidad.

La reforma agraria para el uribismo es inviable básicamente por la restitución de tierras, que obligaría a terratenientes a entregar fincas compradas o usurpadas por medio de presión de paramilitares en zonas claves, además obliga al estado a hacerse responsable de la situación de las zonas rurales.

La participación política es otra piedra en el zapato de Álvaro Uribe y muchos votantes del No, pero acaso no es apenas lógico que si alguien lleva una vida haciendo una guerra para, en teoría, cambiar las condiciones de su país, quiera seguir en esa lucha por otros medios, sin armas, con argumentos, en la plaza pública, dejar la clandestinidad para poder tener esa participación que exigía por medio de las armas.

Las Farc y el Gobierno con acompañamiento de garantes internacionales llegaron a un acuerdo, acuerdo que muchos profesionales que han pasado su vida intermediando en conflictos alaban, acuerdo firmado. Cuando se firma un acuerdo se supone que está cerrado, que las partes han obtenido lo que querían y se ha llegado a puntos en común que satisfacen a las partes, entonces ¿por qué renegociar? No es imposible, se suele renegociar cuando el acuerdo es obsoleto después de mucho tiempo o las condiciones sociales, económicas y políticas lo exigen, pero a dos días de haber firmado un acuerdo, renegociarlo, es una falta de seriedad.

Aceptaría usted, ciudadano de a pie, que voto por el No o por el Sí ¿que después de seis años de trabajar para poner fin a un conflicto armado de 50 años, se cambien las reglas del juego?

¿Aceptaría usted las condiciones que exige para ellos?

Cuando acordó que dejaría la política por medio de las armas para participar de forma democrática y repararía a las víctimas del conflicto con verdad y no repetición (ABC Jurisdicción Especial para la Paz) ¿aceptaría usted ciudadano que votó NO, ir a la cárcel por un máximo de 8 años y después de ello No tener elegibilidad política?

Cuando acordó que el narcotráfico sería, que desde mi punto de vista lo es, tratado como un delito conexo a la lucha armada y que se compromete a trabajar con el gobierno para poner fin al mismo a través de la revisión de las políticas y prácticas agrarias de las zonas afectadas (PUNTO4: Solución al Problema de las Drogas Ilícitas) ¿aceptaría usted ciudadano de a pie que votó No, ser judicializado por narcotráfico, con la posibilidad de ser extraditado a los EEUU?

Habiendo acordado zonas de concentración transitorias y procesos de reincorporación social, económica y política que serían lideradas y ejecutadas bajo la estructura existente, (Acuerdo Fin del conflicto) ¿aceptaría usted ciudadano de a pie, que los miles de hombres y mujeres que hacen parte de sus filas, sean desmovilizados y dispersados por el país sin un acompañamiento efectivo de parte del estado?

En estos momentos es necesario que los líderes y votantes del No tomen acciones inmediatas que permitan destrabar y validar los acuerdos firmados, deben reconocer que es un paso atrás buscar que las Farc acepten puntos que fueron planteados al inicio de las conversaciones, es necesario que los líderes del No dejen de llover sobre mojado y aporten al proceso o se hagan al lado.