Jameri Inlakech en Padres e Hijos, Coaching, Hijos Motivadora y responsable de contenido • Padres Felices Hijos Sanos Hace 5 d · 2 min de lectura · +700

Madre e hija: el beneficio de ser confidentes

Madre e hija: el beneficio de ser confidentes

"Hay secretos que matan y confidencias que dan vida"

J. Méndez 

Un dicho muy representativo de mi madre de un tiempo para acá es : "mi pecho no es bodega". Y sí, voy a confesar que en un momento pensé que lo decía porque le empezaba a tomar el gusto al chisme, o que llevaba tantos años escuchando a tantas personas que su "bodega" tenía la enorme necesidad de vaciarse de todo lo que no le pertenecía. Pero no, o si y no; a ver si me explico. 

Hay una teoría común y es que "cuando el alumno esta listo el maestro aparece", bueno eso es verdad, aunque no siempre las cosas las reconocemos así.  En el caso de mi madre y yo, diremos que cuando mi consciencia estaba "lista" sus labios también. 

Un día comenzó a contarme toda su vida, cosas que de niña no me había contado y eso que siempre he sido bastante curiosa con relación a la historia familiar. Conozco muchos aspectos de la vida hasta de mis bisabuelos, pero muchas cosas que me parecían con ciertos vacíos vinieron a complementarse cuando escuché la vida de mamá.  No solamente  entendí porque ella es como es, sino que hasta pude conocer mejor toda una serie de acontecimientos de mi familia en conjunto. 

Muchas de las cosas que nos molestan o que hacemos y "no sabemos por qué" tienen su origen en los asuntos no dichos en el seno familiar. Pero la el subconsciente es lo  bastante hábil como para guiarnos a eventos, procesos y experiencias que nos hagan buscar el origen de los efectos.  

Por ejemplo, es muy común ver que las hijas repiten las historias de sus madres ya sea en el mismo lado de la balanza o con inclinación opuesta. Una mujer que se ha sentido victima por su pareja, pudo no haberlo proyectado frente a su hija, pero se percibe por debajo de las apariencias. Entonces lo más probable es que una de dicha hija escoja (sin saber por qué) el mismo tiempo de hombres que la haga sentir víctima. O por el contrario, puede mentalizarse en ser ella quien sea "verdugo" de un hombre que se sienta constantemente herido por su forma de ser. La reacción última podría decirse que es todo lo contrario de la madre, y que esta chica ha superado el asunto. Pero lo cierto es que es parte del mismo proceso, lo ideal sería que no se sienta